Dos Cataluñas, un documental de Netflix que no habla del populismo



Dos cataluñas


Netflix lanzó en su plataforma un documental que intenta exponer las diferencias que existen entre parte de la sociedad catalana y los españoles. Hace entrevistas y victimiza a los independentistas, sin embargo no hace ningún tipo de referencia a los populistas, ese mal que ataca a las sociedades y que les hace perder objetividad e identidad.

Gloria Rodríguez-Valdés

Dos Cataluñas, es un documental que Netflix acaba de poner en su lista de reportajes. Trata a través de opiniones contrastadas, de presentar el problema que ha fracturado a la sociedad catalana, especialmente después de la decisión de la Generalitat de convocar el primero de octubre del año pasado a un referendum ilegal para proclamar la independencia catalana.

Los hechos son presentados cronológicamente, tratando de dar una visión de la situación, contrastando opiniones, aunque a veces , “los directores Álvaro Longoria y Gerardo Olivares hablan con todos, pero a veces no se sabe por qué: hay entrevistados que tienen 5 segundos y otros que comentan banalidades”, como señala Ricardo Dudda, en el portal “Letras Libres“.

Lo cierto es que enfocan el problema catalán como una especie de romanticismo y de raíces lejanas que algunos tratan de reivindicar a estas alturas del siglo XXI, como cuando describen a Puigdemont como un alcalde de una ciudad a quien no le interesaba demasiado la política y que se crió en una familia con las ideas independentistas y Carlistas.

Este reportaje no toca ni con pinzas el populismo, al contrario, casi todos los entrevistados atacan al gobierno de Mariano Rajoy y ni siquiera acarician para bien o para mal a Pedro Sánchez.

El reportaje defiende de alguna manera el inicio de unas concesiones políticas que interesaban a un grupo, a quienes, José Luis Rodríguez Zapatero, empieza a ofrecerles las herramientas para independizarse y construir un gobierno al que nadie podía tocar. Una vez más, este nefasto personaje mete la pata, y de eso en Venezuela sabemos bastante.

Una independencia que deseaban profundamente personajes como Artur Mas o Jordi Pujol para esconder la corrupción de su gobierno, la corrupción tomando para sus arcas el erario de todos los españoles.

Ninguno de los entrevistados se remonta a esta situación. Solo victimizan a quienes están huidos de la justicia o están presos. No se refieren a cómo ideologías tan enfrentadas, como los de la CUP y los de Junts Per Cataluña, -antiguo partido de Mas y Pujol al que le cambiaron el nombre de Convergencia para tapar todo lo sucio y parecer que empezaban de nuevo-, se confabulan para sacar adelante el independentismo.

Se desprende del documental que es el gobierno de Rajoy el que de alguna manera ha incrementado el deseo de los catalanes de ser una nación, de reivindicar historias tan lejanas como que fueron colonizados en el siglo XVIII, o sea hace unos trescientos años. O se lo achacan a las rivalidades entre el Real Madrid y el Barcelona. Muy triste si es cierto que el fútbol se instale en el pensamiento y la decisión de país de algunos.

Son los mismos argumentos que vemos rodar por los gobiernos populistas, que no ofrecen nada, que lo único que reparten es la victimización de la sociedad para que las cúpulas disfruten al final del poder para intereses propios.

La demostración de que los intereses son particulares de dirigentes de partidos tan diferentes como Junts Per Cataluña, la CUP e Ezquerra Republicana, está servida cuando ninguno ofrece a los catalanes su visión de país y en lo único que se enfocan es en enfrentarse a España, obviando que la mayoría de los catalanes está en desacuerdo con esta visión. Y si, la mayoría está en desacuerdo si se toma en cuenta que en número de votos Inés Arrimada de Ciudadanos, los supera, pero el sistema parlamentario obvia la opinión de la mayoría.

Cuando se quiere ser más papista que el Papa, un documental nunca será muy objetivo si se esconden algunas verdades y se disfrazan otras. Desde el punto de vista de la narración de los tiempos y de los protagonistas está bien logrado.