El gobierno español ayuda a los de Aquarius y pide papeles a los venezolanos



Aquarius


Los inmigrantes del Aquarius encontraron rápidamente ayuda en el nuevo gobierno español, el mismo que llegó sin votos y de un salto a la primera magistratura. Todos serán bien recibidos y con ayudas económicas, mayores incluso que las que tienen muchos de los que han cotizado en España. Mientras tanto a los venezolanos que sufren todos los embates habidos y por haber de un gobierno comunista, les piden “el oro y más que el moro” solo para poder pisar suelo español. Así funciona la izquierda progresista.


Gloria Rodríguez-Valdés
Una de las actitudes que más “admiración” imprime a un político es dársela de liberal, de progresista…de moderno. Eso es lo que los ubica dentro de la juventud, que es la que más votos ofrece y es también la actitud que los define como personas abiertas al mundo, a los nuevos tiempos y a la solidaridad.

Pedro Sánchez, que se ubica dentro de este concepto de liberal, de izquierdas, de moderno y europeo, de ser un chico situado en los mejores niveles de progreso, con su ambición acelerada y su sonrisa en la cara, fue poniendo siempre las piedras en el camino que harían rodar y rodar al presidente Mariano Rajoy. Desde el primer día quiso que así fuera y fue consiguiendo las piedras necesarias para lograrlo. Un golpe de estado constitucional lo puso de un salto en La Moncloa. De ahí en adelante ha decidido gobernar, ¿hasta cuándo?, solo él lo sabe.

Sus primeras medidas después de nombrar un gobierno bien mediático, adaptado al progreso, a la modernidad, a todas esas premisas que lo sitúan bien, se dirigen también a Europa. Les asegura que España, que todavía tiene problemas de desempleo, (aunque el que logró que bajar esta cifra, después del desastroso gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, fue precisamente Mariano Rajoy), es un país abierto, solidario -salvo Cataluña que se niega a ser española, solidaria y abierta porque allí la izquierda juega un papel diferente- . Todas estas razones son las que lo llevan a ofrecer España a la embarcación Aquarius, llena de subsaharianos, exactamente 629.

Estas personas ya de primera tienen el ofrecimiento de quedarse en el país por parte del gobierno vasco y lo mismo lo ha hecho el presidente de la comunidad valenciana. Además parece que también les van a dar una ayuda de 450 euros mensuales, mayor que las que reciben las personas por viudedad.

Este barco lo administran unas ONG, sacan a la gente y las ponen a navegar a ver a dónde llegan. Lo cierto es que a los venezolanos, que pasan por momentos tan difíciles como los que viven en estos países africanos, porque los niños mueren de hambre, porque no hay medicinas, porque las enfermedades más erradicadas del mundo están haciendo mella en la población, porque el futuro es tan oscuro como el de los africanos, porque además hay torturas, encarcelamiento, inseguridad y falta de libertad…a los venezolanos, nadie les ofrece un territorio donde vivir y trabajar. Y les aseguro que muy pocos son los que se van a poner con una manta a vender productos pirateados, que al final es una forma de blanquear dinero. Los habrá sí, porque ovejas negras hay en todos lados, pero si hubiera un barco de venezolanos con 629 personas a bordo, 500 seguro serían trabajadores, muchos de ellos profesionales y emprendedores.


Pero así es la vida, a Venezuela la defienden los izquierdistas y ayudarlos y tratarlos como casos de humanidad, no les da votos entre los “progresistas” del mundo. Es la cara más evidente de la hipocresía del mundo.


Mientras tanto cuando los venezolanos intentan ir a España, les piden pasaje de regreso, invitación o reservación de hotel, demostración que pueden tener más de 70 euros diarios en su estadía. Que se olviden de esas ayudas que les darán a los emigrantes del Aquarios de 450 euros; repito, cantidad mayor que las que reciben las personas españolas o casadas con españoles por viudedad.

Aquella inmigración de españoles, que morían de hambre en la España de antes de la guerra, en la España de la guerra y la posguerra, que llegaron a Venezuela y tuvieron las puertas abiertas, con todas las facilidades del mundo y contribuyeron con el desarrollo del país, no les interesan a los defensores de esa memoria histórica. No es interesante para los que gobiernan con medidas efectistas. Ese dinero que los españoles en Venezuela enviaban a sus familiares para que vivieran en aquella España pobre y con necesidades, no sirve para nada en la memoria histórica de Zapatero.

Ahora la memoria que funciona es la de caerle bien al mundo con un barco a la deriva, con inmigrantes que seguramente poco podrán aportar al desarrollo de la sociedad y mientras tanto a negociar con Nicolás Maduro, ¿verdad señor Zapatero?  todo eso trae consigo mejores dividendos desde todo punto de vista.