Nacieron sin corazón en el pecho



sin corazón en el pecho


El no sobrecogerse por el hambre y por la muerte, solo es propio de individuos que están llenos de envidia y rencor, individuos que en esta vida no han tenido la suerte de conocer el cariño y que al final, su vida se retuerce en la rabia, tan abundante como el dinero que acumulan a costa de hundir y acabar con su pueblo. Por eso no tienen corazón


Gloria Rodríguez-Valdés
Muchas veces cuando vemos a alguien que se portó mal con su esposa y que dejó botados a sus hijos porque se fue con la mujer que bailaba en los tubos y despertaba locuras entre aquellos que acudían cada noche a verla, pensamos y comentamos entre corrillos qué tendrá ese señor en el corazón. De hecho hasta un bolero hay por ahí que dice “si naciste sin corazón en el pecho, tu no tienes la culpa de ser así…”

Ese bolero tan cubano de Carlos Argentino y que interpretaba la Sonora Matancera, podría aplicarse tambien a toda esta banda de individuos que gobiernan a Venezuela, que es difícil encontrar una canción tan parecida a su actitud de maldad e indiferencia. Lo único que habría que cambiar el detalle de tu no tienes la culpa de ser así. Porque sí, si la tienen, porque todo lo que ocurre es por su culpa. Así, por su culpa, por su pecado y por sus errores, si lo llevamos al estricto sentido religioso, que tampoco hace falta porque de eso ellos no saben.

La canción dice que  “tu desdén  es la causa de mi tormento, tu desdén es la causa de mi sufrir …” El pueblo venezolano sufre y sufre muchísimo. Pasa hambre, los estudios aseguran que el 65% de la población tiene deficiencias en sus comidas. Muchos se acuestan sin comer, no saben ya lo que es un vaso de leche, ni un bistec. Comen plátanos y mangos cuando hay. Y mientras tanto qué.

Mientras tanto la gordura invade a estos personajes que ni siquiera se avergüenzan por mostrarla en las cámaras de televisión. Sus cachetes mofletudos y sus barrigas espaciosas, solo demuestran que comen y que lo hacen bien, sin remordimientos. Ni siquiera las mujeres demuestran coquetería y se exhiben con buenas figuras, también están gordas de tanto alimento y exquisiteces.

“Ya no como, no duermo, ni me enamoro, Ya mi vida no es vida pensando en tí. Si Naciste sin alma yo te perdono, tu no tienes la culpa de ser así”, dice la canción. Y es que sí, el nombre de esta gente, de cada uno, aparece a diario en las bocas e insultos de cada venezolano que vive la tristeza de ver cómo se mueren los suyos por falta de medicinas, cómo los niños mueren por desnutrición, cómo los enfermos de diálisis, cáncer, sida, hernias, lo que sea, no pueden acudir a los hospitales a que los operen, a que los traten, cómo los venezolanos se embarcan en la necesidad de emigrar a dónde sea y a hacer lo posible por sobrevivir.

Esta clase gobernante no debe tener ni alma ni corazón, estos militares no deben saber ni siquiera lo que es amor al prójimo. Solo tienen arraigada la maldad, el rencor y el resentimiento, lo que los convirtió en más que unos seres humanos en unos monstruos de la peor calaña.