El Gobierno cayó en su propia trampa

Share on Facebook18Tweet about this on TwitterShare on Google+0Email this to someone


trampa


Deben de tener los pelos de punta, aunque estén bañados en dólares. Todo ha hecho ebullición, las denuncias de la Fiscal Luisa Ortega Díaz están sustentadas y a buen reguardo, las presiones internacionales los acorralan y aunque pensaron que las regionales dividirían a la oposición y los deslindarían del pueblo, han resultado un boomerang perfecto. Si las hacen pierden y si no también.


Gloria Rodríguez-Valdés @gloriabarrios
Se les volteó el santo y es que no acabaron de entender que nada es para siempre y como dice la canción hasta la belleza cambia. Al gobierno ya las cosas no le están saliendo bien. Sí, tienen dinero, tienen a la cúpula de las Fuerzas Armadas, tienen el poder del gobierno, pero se quebró como una porcelana y ya no hay para dónde coger,

Creyeron que comprando a las islitas del Caribe y el apoyo incondicional de Evo, Daniel Ortega, el FMLN de El Salvador, el gobierno de Correa en Ecuador y las FARC como partido político en Colombia, continuarían torpedeando la labor de Luis Almagro. Pero el Secretario General de la Organización de Estados Americanos ha demostrado que es decidido, terco y no se rinde así tan fácil y estos países tienen todos un grado de supervivencia e interés que parece que ya Venezuela no está logrando socorrer. El FMLN no consigue apoyos internos, el presidente Lenin Moreno de Ecuador se deslindó de su antecesor y Juan Manuel Santos como que se está dando cuenta que no puede darle tanta beligerancia a Maduro porque con ello convierte a las FARC en un instrumento político más poderoso, justo en el centro del poder.

Así que internacionalmente la cosa se ha ido poniendo de otro color. Barack Obama ya no está en el gobierno y parece que a Donald Trump no se le insulta tan fácil, a él no le corren los improperios. Al fin y al cabo no tiene todavía esa piel que resbala. Hasta ahora no ha hecho falta ni siquiera una pequeña intervención directa del gobierno de Estados Unidos, con quitar la fuente de ingresos de los reales de la corrupción ya le ha empezado al gobierno la piquiña sin retorno. Ya le ha empezado a descontrolar su permanencia en la silla presidencial.

La situación interna se ha ido agravando igualmente. No hay dinero, no hay billetes, hay hambre, el sueldo no alcanza para nada, no hay medicinas y el sin fin de no hay que todos conocemos. Por eso jugaron a dividir a la oposición, a desilusionar a la población y quitarle las esperanzas, a jugar al no me queda otra que aguantarme o irme.

El irme se pone cada día más difícil. Los papeles son casi que inalcanzables y los países, como Panamá y Estados Unidos, empiezan a restringir la entrada de los venezolanos. El bullicio interno en Venezuela puede comenzar a efervescer.

Pensó el gobierno que al anunciar las elecciones regionales ponía a la oposición en una encrucijada. Si admitía que iba a participar se encontraría con el disgusto de la población que iba a sentirse traicionada pensando que lo único que les importa a los políticos es un puesto de mando. Por eso las tiraron de pronto, después que se habían negado a realizarlas. Pero les salió el tiro por la culata. La oposición respondió que sí iba, aún sabiendo que los venezolanos al principio pondrían el grito en el cielo porque las condiciones son y serán adversas, en el caso de que las realicen, que eso aún está por verse.

Pero la opinión pública se ha dado cuenta que es el gobierno el que siempre va a perder con esta decisión. Si realiza las elecciones pierde y si no lo hace también. ¡Cayeron en su propia trampa!.

¿Por qué?, simple. Si las hacen tal como anunciaron, hacer trampa les resultaría más complicado, porque las juntas electorales podrían lograr más claridad en el resultado por la presencia de la oposición en las mesas y en los conteos defendiendo el voto y así perderían la mayoría de las gobernaciones. Eso es un hecho.

Si hacen trampa como está previsto, porque este gobierno es lo único que sabe hacer, pierden, porque se harán una raya más para su piel de tigre. Y  no crean, eso significa una voz más a nivel internacional ¿y quién sabe si una sanción más? y ¡vaya que ya tienen bastantes!.

Si al final deciden no hacerlas, pues también pierden. La raya va a volver a aparecer y quedarán tan descubiertas sus intenciones, que ya no solo serán suposiciones, serán hechos. Todo el mundo dirá “El gobierno no quiere convocar a elecciones porque sabe que van a perder”.


Así que es así, haga o no haga elecciones el gobierno pierde.


Como perdió en su enfrentamiento con la Fiscal Luisa Ortega Díaz. Creyeron que les iba a funcionar el chantaje y la amenaza. Creyeron que la mujer era tonta. Obviaron que viene de sus mismas filas, que sabe de memoria cómo se maneja el cobre, cómo actúan, cómo miran y cómo respiran. Y se les fue, se les fue con los expedientes debajo del brazo, en las maletas que salieron como equipaje de quien menos lo esperaban y con su cabeza rubia llena de datos.

Ya empezó a hablar y dijo lo que todo el mundo sabía, pero dicho por ella con las pruebas en la mano toma otro cariz. Ya dio algunos de los nombres y apellidos de cómo robaron al pueblo, de cómo lo mataron de hambre y le quitaron los tratamientos. Ya descubrió, desde sus mismas entrañas, cómo funciona la maldad.