El Exilio y los Bots

Share on Facebook4Tweet about this on TwitterShare on Google+0Email this to someone


bots


La gran mayoría de los venezolanos está ganada a la idea de participar en las regionales. Sean como sean, pero participar. Ir en Unidad. Los que viven en el territorio nacional son los que pasan calamidades, los que han salido a la calle, los que han recibido bombas, los que han caminado junto a los líderes de la Unidad y lo seguirán haciendo. ¿Quiénes se oponen? , los bots y el exilio.


Gloria Rodríguez-Valdés @gloriabarrios
Un Bot…es un lenguaje técnico un tanto difícil en cuestión, pero en resumidas cuentas es algo así como un robot que hace funciones en internet, “un programa informático que efectúa automáticamente tareas repetitivas a través de internet”, dice Wikipedia. Tanta definición y explicación es tal vez poco entendible para materializar, pero en la práctica existe y es lo que el gobierno usa para crear cuentas falsas que insisten en crear opinión en las redes sociales.

El llamado a destruir a la Unidad se inicia en el gobierno. Es como el Imán yihadista que intenta convencer a diferentes células de individuos de que la culpa de todo lo que pasa es de la Unidad, jamás del gobierno y de sus actuaciones dictatoriales y fuera de la Ley. De ahí en adelante ellos imparten las directrices y las tiran a la calle a través de sus bots a ver quién se las compra.

El caldo de cultivo es fácil. Venezolanos pasando muchas necesidades, hambre, sin medicinas, sin futuro, sin esperanza, con trabajos que no les proveen nada de lo necesario para poder tener calidad de vida y con poco ímpetu para cambiar nada. ¡Listo!…con eso consiguen los primeros grupos que sin darse cuenta seguirán sus lineamientos. La culpa de lo que me pasa es de la MUD. Todo lo positivo que los partidos agrupados en la Mesa hicieron con anterioridad, la sala situacional del gobierno consiguió convertirlo en traición.

Las redes actúan para eso, son un instrumento super eficaz para formar opiniones. Lo que llaman el G2 cubano, conformado no solo por cubanos, sino también por las mentes más perversas de la izquierda mundial, desde españoles hasta ingleses, americanos y seguramente árabes, se encargan día y noche de razonar con inteligencia la destrucción de la MUD como si saliera desde sus propias filas.

De ahí en adelante, expertos en opinión pública, en conducir voluntades, en transformar la verdad y en manejar las redes sociales, han encontrado en estos días el hueco perfecto para hundir el trabajo realizado por la Unidad. Esa “cayapa” que existía en torno a la MUD antes del 30 de julio, lograron en un dos por tres minarla.

El punto de partida fue la Constituyente y la delantera la llevó Henry Ramos Allup cuando anunció que Acción Democrática acudiría a las elecciones regionales. Quizás fueron esas declaraciones las que dieron el primer zarpazo y el motivo principal para que los “Imanes” del gobierno comenzaran a destruir a la Unidad.

A los pocos días todos los miembros de la Unidad, salvo María Corina Machado y el partido de Antonio Ledezma, se lanzaron por el camino de acudir a las elecciones regionales. Los argumentos de la oposición han sido variados y cada uno ha tratado de explicarlo a su manera. Quizás hasta María Corina hoy esté en una mesa pensando que su actitud inicial no fue la más apropiada y se plantee volver al “todos contra uno”.

Uno de los más claros ha sido Miguel Pizarro quien habló de que no hay que abandonar ninguna trinchera en la lucha contra el gobierno. Al final se trata de una guerra, pacífica porque del lado de la Unidad se ha repetido hasta la saciedad la importancia de la lucha no violenta. Ciertamente en las guerras no se abandona ningún puesto, por más minoría que sean los grupos de combates y adverso sea el enfrentamiento. Lo hemos visto en innumerables películas. Pero es que además la oposición no es minoría, ¡es una mayoría aplastante!

Los venezolanos que están dentro del territorio nacional en su mayoría acompañan a la oposición en esta nueva campaña de lucha. Con sus reservas, quizás, pero saben que casi todos los miembros de la Unidad han luchado como el que más y arriesgan su vida y su libertad. Lo saben, los han visto, han caminado junto con ellos, no son unos líderes escondidos detrás de un teclado.

¿Entonces quiénes son los que destruyen a la MUD?…las cuentas falsas, las cuentas del gobierno y la oposición del exilio. Simplemente algunos de la oposición del exilio, la que analiza a través de los periscopios, de los Twitters y de las noticias lo que sucede en Venezuela. Los que cada día se sientan en una mesa y también los que pasan trabajo, los que tienen papeles legales y los que los buscan desesperadamente, los que necesitan views en sus páginas…Casi todos conforman ese conglomerado que se ha dedicado fuertemente a ponerse del mismo lado de los Imanes del gobierno para destruir sin piedad a la Unidad, a la esperanza, al camino que tienen los venezolanos para tratar de respirar, para tratar de ver un horizonte diferente en su tierra, para quitarse el yugo que los oprime a diario.

Son esos venezolanos que no tienen que andar por calles llenas de huecos, que no tienen que ir a buscar medicinas, que no suspiran cada vez que tienen que salir a la calle y emprender una aventura de seguridad en ciudades sin Ley. Esos son los que argumentan, con razonamientos muy válidos, hasta creíbles, que la MUD se vendió, que las elecciones no son el camino y lo peor, no ofrecen ninguna solución. Solo esperan que caiga el maná del cielo.

Por ahora la propuesta de la Unidad es lo que hay. Ellos están claros de sus riesgos y de los ataques que reciben desde todos los flancos. Sobreviven y esgrimen sus preocupaciones. Saben que cada escollo que les pone el gobierno es una denuncia más que anexan a las que reposan en los gabinetes extranjeros. Con esa actitud han recibido el apoyo de los gobiernos del mundo, el reconocimiento internacional y han colocado a la dictadura de Nicolás Maduro en el espacio internacional.

Veremos cómo siguen las cosas. En Venezuela, cada día hay sorpresas.