El mandato del pueblo fue para cambiar a un gobierno tirano y opresor

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El 16 de Julio es un día que marca un hito en la historia de la humanidad. Es, como se ha señalado, el mayor acto de desobediencia civil. La mayoría de los países del mundo así lo han reconocido. Cada uno de esos votos significó que los venezolanos, no solo no quieren la Constituyente, es que lo que quieren es cambiar a un gobierno tirano y opresor. Ese es el mandato.


Gloria Rodríguez-Valdés @gloriabarrios
Por más que intenten distorsionar lo ocurrido, no pueden. Aunque planeen y digan lo que digan, las imágenes hablan por si solas y en esta época de internet nada se puede ocultar, ni distorsionar. Los venezolanos votaron en una muestra de democracia, de civismo, para demostrar que nadie quiere a Nicolás Maduro y a su gobierno, que simplemente el pequeño porcentaje de pueblo que lo acompaña y que se cree todas sus barbaridades, es un grupo tarifado e ignorante. Así de simple y cruda es la realidad.

Cuando los medios de comunicación del mundo comenzaron a llenar sus páginas de las largas colas con atuendos tricolores, las imágenes de algunos vestidos de rojo simplemente ridiculizaban esa idea de realizar su simulacro el mismo día que la mayoría acudía a la Consulta Popular. A ese acto de desobediencia civil que ha despertado una enorme admiración en todos los niveles de los ciudadanos del mundo es al que las naciones del mundo dirigían su interés.

La valentía y el ejemplo democrático de un pueblo que no se rinde, que sigue a su dirigencia con voluntad y disciplina, es el comentario generalizado. Tanto, que los gobiernos del mundo han alzado su voz para respaldar y reconocer esa voluntad de la mayoría. Tanto, que al apoyar la decisión de 7 millones y medio de venezolanos, exhortan al gobierno de Nicolás Maduro a que deje a un lado su terca decisión de llevar a cabo una Constituyente a todas luces ilegal y tramposa, con individuos llenos de vicios  e ignorancia, solo con el fin de pespuntear un gobierno a su medida.

¿Será posible que el régimen eche para atrás esa meta para construir definitivamente su poder autoritario? Quién sabe. Lo cierto es que cada día se les pone el panorama más oscuro. Ya están claros que no cuentan con la calle, ya están claros que los empresarios comienzan a perder el miedo, como lo comienzan a perder los más vulnerables, los que tienen miedo de perder lo que no tienen. Ya están claros que a nivel internacional cuentan cada día con menos apoyos, que los gobiernos aliados ya no encuentran la manera de defenderlos.

Si las sanciones económicas que asegura el gobierno de Donald Trump se imponen finalmente al régimen, probablemente el panorama se oscurezca para todos. Si ya hay hambre, escasez de medicamentos y de alimentos, sin los ingresos del petróleo  la cosa se pondría caótica.

Lo que ocurre en Venezuela, es además un problema grave para la región. Colombia, sin ir más lejos, comienza a resentir en su economía la mala situación del país vecino. Lo sienten en todas las actividades. Aquel próspero comercio que se bandeaba por la frontera ha caído a su nivel más bajo y las consecuencias se sienten realmente. Esa es una de las razones que llevaron a Juan Manuel Santos a reunirse con el dueño del circo, con Raúl Castro, con ese individuo que heredó el poder de su anciano hermano y con ello heredó también el dominio colonizador sobre el régimen venezolano, con todas las ventajas económicas, políticas y jurídicas que manejan.

Por eso se reunió con Castro, por eso la divulgación en sus redes sociales de la necesidad de desmontar la Constituyente. Pero no es solo la Constituyente lo que hay que desmontar, es al gobierno completo, es el principio de esta lucha que comenzó en abril y que sin perder el rumbo ha puesto como principal meta impedir la Constituyente, esa As que el gobierno se sacó de la manga para dejar de hablar de elecciones generales ya, ayuda humanitaria y respeto a la Asamblea Nacional.

Esos siguen siendo los puntos que quieren todos los venezolanos. Sin lugar a dudas. Acabar con la Constituyente pero también con este gobierno tirano, opresor y dictatorial.