La Constituyente sería el poder total para un gobierno sin apoyo popular

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Todos hablan de la Constituyente, pero nadie sabe a ciencia cierta qué aprobarán en una nueva Constitución en la que no le han consultado al pueblo venezolano si quiere precisamente una nueva Constitución, es decir, si quieren acabar con la del 99 de Hugo Chávez. Lo que tampoco saben es que los contituyentistas tendrán todo el poder, por eso se atreven a amenazar a la Fiscal con destituirla pronto de su cargo. Porque ese “pronto” comenzará 72 horas después del 30 de julio.


Gloria Rodríguez-Valdés @gloriabarrios
Cuando se habla de una fecha, el 30 de julio como límite para lo que pueda suceder en el futuro de Venezuela, se habla de la fecha exacta en la que el gobierno de Nicolás Maduro comenzará un proceso de cambio estructural de la vida democrática venezolana. Es a partir de ese día que las leyes se manejarán al antojo del Poder Constituyentista, como ahora lo hace el Tribunal Supremo de Justicia. Ese día, el 30 de julio, sería exactamente el día que cambiaría la vida de todos los venezolanos, si el gobierno lograra llevar a cabo ese plan para terminaría de borrar del mapa cualquier disidencia.

La Asamblea Nacional Constiuyente -si es que se llega a hacer- podría dictar las reglas desde el mismo momento en que se instala. La idea es redactar una nueva Constitución, es decir borrar de un plumazo la que en su momento aprobó el gobierno de Hugo Chávez y que llevaba con él a todas partes, en cuanto bolsillito encontraba. Esa Constitución que imprimió en un pequeño libro azul y que enarbolaba como una bandera en sus apariciones públicas…que eran bastantes.

Al tener poder constituyente, los constituyentistas tienen a todas las instituciones públicas sometidas a ellos. Entre otras cosas porque ese poder se supone que es una reunión de personas, que simbolizan al pueblo ejerciendo su autoridad de mandatario. Por eso es que los dirigentes del PSUV, empezando por Diosdado Cabello, han amenazado a la Fiscal General de la República, Luisa Ortega Díaz, diciéndole que le queda hasta esa fecha para seguir ocupando el cargo público. Ella sobre eso ha respondido que “Tenemos derecho a ser consultados. Sobre eliminar un Poder, sobre eliminar al Ministerio Público”

Entonces ¿qué pudiera pasar a partir de esa fecha? Poco se sabe, solo lo que el gobierno se ha ocupado de recitar, la Fiscal puede ser removida, así como todos los diputados de la Asamblea Nacional. De hecho, entre las cosas que han informado es que una vez escogidos los constituyentistas el 30 de julio, serán juramentados 72 horas después en el Palacio Federal. Es decir, pretenden ir corriendo a usurpar el edificio que alberga a los diputados electos por la gran mayoría del país el 6 de diciembre de 2015 y sacarlos de allí, sustituirlos, por unos individuos escogidos en sus sectores, entre su gente y de manera irregular. De hecho, por eso ya hay varios dirigentes del PSUV que han renunciado a sus cargos para apuntarse corriendo a la Constituyente. Luego, están claros que serán constituyentistas.  Ahí están en la lista varios ministros, diputados y Francisco Ameliach, quien es el primer gobernador que renuncia a su gobernación, por ahora.

Lo que si es una realidad es que a partir de ese momento ellos podrían legislar, dictar medidas y estar constituidos como Asamblea durante un tiempo tan largo que pudiera llegar a tres años, tiempo que pudieran justificar diciendo que discuten una Constitución y mientras tanto, legislarían. Serían el Poder Constituyente, supuestamente el poder del pueblo. ¿Resultado? pudieran hacer lo que quisieran durante el tiempo que quieran. ¿Quien sería el Presidente de la Asamblea Nacional Constituyente? dicen que Diosdado Cabello.

Todo indica que será tan a su capricho como lo ha sido la convocatoria, en donde con la anuencia del Tribunal Supremo de Justicia, no cumplieron la Constitución actual y no consultaron al pueblo venezolano quien es en definitiva el que tiene el poder originario, es decir, el mandato.

Tan a su capricho es todo el proceso que contemplan escoger 540 miembros, de los cuales 364 serían electos en ámbitos territoriales manipulados y 176 de actores sociales reconocidos por el gobierno y escogidos en ocho sectores. De ahí el lío de las universidades, pues el Consejo Nacional Electoral para poder completar el enredado y fraudulento proceso, pidió la data de los estudiantes de cada casa de estudio, supuestamente para integrar el sector estudiantil que junto con los descapacitados, los trabajadores, las comunas, los consejos comunales, empresarios, campesinos y pescadores, indígenas y jubilados conforman los sectores. Pero como las cosas en este gobierno funcionan con alevosía, la entrega de información sobre los estudiantes pudiera ser utilizada además para otros objetivos.

Todos serían escogidos de forma poco transparente, ni siquiera con firmas de electores como en la Constitución de 1999 y ahí entra también otra irregularidad, pretenden darle el mismo peso electoral a un municipio con muchos habitantes que a otro con poca población.

Una vez elaborada la nueva Constitución que haría desaparecer “el legado” de Chávez, debería ser aprobada por el pueblo venezolano. Pero en un gobierno que decide por la voluntad popular pudieran tener nuevas normas y decidir que son los propios constituyentistas quienes le den el visto bueno. Las elecciones con la opinión de la mayoría de los venezolanos, no es precisamente por lo que se declina este gobierno.

En definitiva es un irrespeto a la voluntad de la mayoría, a la democracia y a los derechos de quienes de verdad son los depositarios del poder, todo el pueblo venezolano.

¿Qué aprobarán? cualquier cosa...simplemente si quieren seguir las directrices del gobierno cubano, es fácil darse cuenta de cuál sería el futuro del país. El “no, eso aquí no va a pasar”, ya es una frase en desuso. El tiempo ha demostrado que son capaces de todo y mucho más.

Los países que hoy apoyan al régimen pudiera ser que se encontraran con un gobierno que decidirá no ayudarlos más. A lo mejor ya no necesitan mayores aliados.

Todos los que están como convidados de piedra a los acontecimientos, deberían ir dándose cuenta que cualquier propuesta será válida, cualquiera. Solo basta imaginar, porque además, entre otras cosas, hasta ahora tampoco sabe nadie qué aprobarán. Hasta ahora lo único que han anunciado es que si logran llegar a la Constituyente, removerán a la Fiscal y a la Asamblea Nacional elegida el 6 de diciembre de 2015.

Sería el poder total para un gobierno que no tiene para nada el apoyo popular.