Los médicos marcharon por la salud. La respuesta fue atacarlos con bombas lacrimógenas

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médicos

Foto AFP



Los médicos salieron a la calle para exigir salud, para exigir medicinas, insumos, para que no sigan muriendo venezolanos. La respuesta fue atacarlos con bombas lacrimógenas.  IPYS y El Pitazo publican la segunda entrega de Huérfanos de la Salud, donde revelan cómo mueren niños por falta de vacunación. Mientras el gobierno, la única política que aplica es la represión.


Es una constante. La confrontación está enquistada en la política del gobierno. No busca soluciones. Como no las ha buscado en los últimos años cuando los venezolanos han visto como su calidad de vida va enterrándose en el simplemente vivir, sin más.

Hoy los médicos salieron a la calle a protestar. “La marcha por la Salud y por la Vida”. Lo hicieron porque no tienen cómo trabajar, lo hicieron porque no hay insumos, no hay medicinas, en definitiva, no hay salud. También lo hicieron los pacientes, los que ven cómo las enfermedades los van consumiendo poco a poco, porque no tienen tratamientos. Los médicos caminaron con sus batas blancas y lo hicieron a pesar de los obstáculos que el gobierno se empeña en poner a la libertad de expresión y de tránsito.

Si el otro día al gobierno de Nicolás Maduro, se le ocurrió apostar unos containers en los accesos de la autopista Francisco Fajardo de Caracas, hoy colocaron camiones y autobuses para trancar las principales vías de acceso de la ciudad. El metro, por supuesto, que lo cerraron después que los empleados públicos lo usaran para ir a las oficinas de este gobierno opresor.

Pero cuando la voluntad es decidida no hay impedimento que valga y los médicos salieron del lugar pautado por la oposición para marchar hacia el Ministerio de la Salud. Al poco tiempo, llegó lo pautado por el gobierno, bombas lacrimógenas, ballenas con agua, metras, disparos sin ver a quién, ni la edad, ni la condición.

Se les olvida a estos sujetos que atacan fuertemente, que atacan cobardemente a personas desarmadas, a personas que les enseñan sus manos libres. Se les olvida a estos sujetos que un médico es un ser fundamental en sus vidas. Que las medicinas son necesarias y que siempre van a depender de los profesionales de la salud. Y sin embargo, los reprimen sin piedad.


Las imágenes ya recorren el mundo. El sin sentido de un gobierno que ataca en lugar de comprometerse a solucionar, es la interrogante en las políticas de los países del mundo.


En las investigaciones lideradas por el Instituto de Prensa y Sociedad Venezuela) IPYS, y desarrolladas por periodistas de “El Pitazo”, se revelan los problemas más acuciantes del sector salud. En la segunda entrega, de los reportajes de “Huérfanos de la Salud”, llamada Vacunas que no llegan, se desvelan  los graves problemas derivados de cosas tan básicas como la vacunación de enfermedades. Política que estuvo presente en Venezuela desde hace muchísimos años y que ahora ha sido como encerrada bajo llaves, como para decir “yo no fui, en lugar de hablar de soluciones”

La difteria es una enfermedad infecciosa causada por una bacteria. Hace muchos años estaba controlada y se evitaba vacunando a los bebes. El año pasado hubo unos 324 casos y dicen que murieron “no menos de 20 niños”. ¿La razón? No hay vacunas, no se cumplen con los indicativos de la Organización Mundial de la Salud para preservar en buen estado esa preparación biológica que  proporciona inmunidad.

Para que todo funcione como debe ser, la cadena de preservación de las vacunas debe estar en perfecto estado en todos sus pasos y según este reportaje, hay fallas desde el transporte, pues no se han renovado las flotas de vehículos desde hace años. Lo mismo que ocurre con el parque automotor en Venezuela, no hay repuestos, hay una enorme falta de mantenimiento.

Sostienen en el reportaje de IPYS que “las cifras más recientes de mortalidad infantil publicadas por el Ministerio de Salud reflejaron que en 2016 fallecieron 11.466 niños de menores de un año, lo que representó un tercio más que las que hubo en 2015″…

Por eso marcharon los médicos hoy y la respuesta fue bombardearlos con bombas lacrimógenas, ¿A quién se le puede ocurrir esta locura? 

El problema no está solamente en el transporte, también en los equipos de refrigeración. Algo que no es de extrañar. No hay mantenimiento y no hay repuestos. Con ellos las vacunas no se guardan en lugares adecuados para mantenerse, ¿El resultado? no funcionan como deben y con ello, el aumento de estas enfermedades, especialmente en la población infantil. 

El reportaje también ahonda en las compras de las vacunas, en el dinero que se invierte y en los pocos resultados que se obtienen. Hay un párrafo interesante en el que se señala que “antes de 2004 las compras se realizaban a través de licitaciones principalmente a laboratorios farmacéuticos transnacionales asentados en el país. Después de entonces, el modelo de adquisiciones aplicado por los gobiernos del fallecido Hugo Chávez y Nicolás Maduro se ha apoyado fundamentalmente en convenios internacionales firmados con fabricantes de países como Cuba e India y en transacciones con el Fondo Rotatorio de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), mecanismo regional que permite una intermediación de la instancia internacional para la obtención planificada y masiva de vacunas y otros artículos como como jeringas”. De paso aun reportaje de El Nacional reveló que los productos comprados a Cuba son más costosos que los que se pueden adquirir a través del Fondo Rotatorio de la OPS.

“El Instituto Nacional de Higiene Rafael Rangel disponía de una planta que funcionaba desde 1938”, se fue ampliando con el tiempo, Hugo Chávez prometió ampliarlo, hoy “la fábrica solo se dedica de momento principalmente a envasar productos importados desde Cuba”. Todo eso es lo que ocurre en esta Venezuela que salió hoy a exigir salud. Un país que sigue las imposiciones de Cuba, un país extranjero.

Por eso marcharon los médicos hoy y la respuesta fue bombardearlos con bombas lacrimógenas, ¿A quién se le puede ocurrir esta locura?