El 3 de Mayo, un día más en el lado incorrecto de la historia

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3 de mayo


Venezuela vive desde hace un mes días de terror. Cada día un joven desaparece, un joven pierde el futuro de las manos de un gobierno abusivo y cruel. La esperanza todavía no han podido doblegarla y el pueblo en la calle sigue luchando por su libertad. El 3 de mayo fue un día terrible, mataron, dispararon, desaparecieron y lograron que el llanto se arrimara a los corazones de los venezolanos que vieron como con un burdo montaje de un video, el gobierno se burla del deseo de ver a un Leopoldo López vivo.


Gloria Rodríguez-Valdés @gloriabarrios
La música voló alto. Voló sin querer hacerlo, voló porque la intolerancia y la brutalidad decidieron instalarse en un territorio hermoso. Armando era solo un niño. Como cada uno de los jóvenes que este gobierno se ha empeñado en desaparecer. Era un niño con un futuro hermoso, como todos los futuros que este gobierno golpea a diario. Era un niño libre, como toda la libertad que los venezolanos están dispuestos a defender.

El 3 de mayo en Caracas será un día de luto. Como cada uno de los días que lo antecedieron, como cada una de las horas que este gobierno de crueldad se empeña en intensificar. El 3 de mayo será recordado porque Nicolás Maduro, Cilia Flores y Adan Chávez se burlaron del país, de todos nosotros bailando. Bailando y riendo daban un paso para que la Guardia Nacional y la Policia Nacional Bolivariana reprimiera, matara, acabara con vidas que tienen mucho más que vivir que estos personajes siniestros que se enclaustraron en el poder para destrozarlo, para representar justo los antivalores de una sociedad.

El 3 de mayo es el día en el que las complicidades se amarraron a la dictadura y al asesinato. Es el día en el que un adefesio jurídico, un fraude monumental, se gestó en la sede de unos poderes que se han eternizado en la maldad. La vida se los cobra a algunos, pero la insensibilidad parece que se viste cada mañana en sus corazones.

El 3 de mayo vimos a unos jóvenes valientes y vimos a unos Guardias cobardes. Vimos a unos jóvenes que salían solo con piedras y un corazón infinito, vimos a unos guardias, -con minúscula de ahora en adelante-, ladrones, violadores y que solo son capaces de actuar en cambote. Como malandros. Llenos de miedo y resentimiento. Con la misma categoría de valores de quienes los comandan y con pobreza de su espíritu, lo que los lleva a actuar como lo que son, unos sujetos que actúan dentro de los límites de la delincuencia.

El 3 de mayo es el día en el que vemos retratados en las fotos a jóvenes valientes, con los escudos de madera y la cruz de las cruzadas. Solo eso. Su fuerza, su espíritu y una cruz frente a la grotesca actuación de un sin número de individuos disfrazados, asustados por la cobardía y con armas, con muchas armas. Armas que no les sirven para estar tranquilos porque la esperanza se niega a darles tregua. Por eso disparan a matar.

Un joven que se incendió en el intento, muchos que cayeron, golpeados, asfixiados, uno que fue atropellado vilmente por una tanqueta. Vimos tantas cosas horribles, tantas lágrimas nuestras, tantas lágrimas de unas madres asustadas, angustiadas al ver a sus hijos caminar solos para defender el futuro que ellas soñaron.

El 3 de mayo vimos a los diputados que en primera fila guiaban la marcha para gritarle directamente a la dictadura. Vimos a unos diputados que también fueron atacados. Ya ni las formas las respetan.

El 3 de mayo vimos de nuevo la desaparición de Leopoldo López, de la esperanza de muchos. Vimos que no hay respuesta. Vimos la burla del gobierno hacia el emisor y hacia la víctima, el preso más despreciado por la dictadura. Un mes que nadie lo ve, un mes que nadie lo oye. Un mes.

La respuesta fue un burdo video, un montaje esperpéntico como todo lo que propone este gobierno. Un Leopoldo López que se muestra sorprendido porque su familia no lo ve desde hace un mes. A qué clase de gente se le puede ocurrir semejante “anormalidad”. Un video de un hombre con correa. ¡Ja! como si ellos permitieran que los presos respiren, si ni siquiera libros le permiten.

Son muchos detalles los que desechan esa fe de vida. Son muchos detalles los que va juntando el gobierno en su expediente. Son muchos detalles los que se seguirán acumulando en el Tribunal de la Haya.

Hoy lloramos. Cada día lloramos ante la represión y el vandalismo. Lloramos en cada video, en cada golpe, en cada grito, lloramos porque destruyen el porvenir. Pero no siempre la vida se pone del lado incorrecto de la historia.