Mientras unos se disfrazan de doctores otros se visten de dignidad



dignidad


El país que lee el gobierno es como el de un guión malo de un película tenebrosa. Para ellos los muertos de las marchas son el instrumento perfecto para criminalizar al contrario, pero los de los disturbios no cuentan en su haber propagandístico, al contrario los esconden detrás de “todo está en calma”. Por eso se disfrazan de doctor y se burlan de la dignidad


Gloria Rodríguez-Valdés @gloriabarrios
Qué más payaso que siendo Presidente de la República se vista de doctor y jure además que se parece a José Gregorio Hernández. ¡Zape! diría el ilustre santo, ante tamaña comparación. Qué más que ponerse a decir vulgaridades en las pantallas de la televisión bajo la mirada de niños y adolescentes. Qué más payaso, y todo con el perdón de los payasos, que inventar historias rocambolescas de conspiraciones que ni siquiera podrían sustentar un guión irreal de cine. Qué más que ponerse a bailar, mientras el pueblo es acribillado con bombas lacrimógenas y perdigones. Todas esas son verdaderas payasadas, cargadas de mal gusto.

En cambio, el acto de un joven que se presentó desnudo y con una Biblia ante una tanqueta, es un acto de heroicidad, de valentía. Demostró que es capaz de enfrentarse sin nada ante unos tipos llenos de protección en su indumentaria, de armas en sus manos y de caparazones en sus vehículos. El muchacho lo que hizo fue revelar al mundo entero la fuerza de la represión. El joven no necesitaba disfrazarse para demostrar lo que es, un valiente. No, un payaso mal vestido.

Pero es que las personas que se las quieren dar de graciosas no logran ni siquiera despertar una sonrisa. Solo los acólitos que lo acompañan son capaces de reír las gracias. Algunos lo harán porque pertenecen al mismo grupo de bandas de barrio que se creen invencibles porque están apoyados, pero cuando se despojan de su realidad son unos miedosos que corren a esconderse en cualquier hueco, otros se reirán por jala mecates y otros, porque ni siquiera entienden la desgracia.

Así son ellos. Así es esta especie que gobierna Venezuela. Parada ahí para echarle la culpa al contrario, para mentir y para tratar de salvar el pellejo. Por eso hablan de los muertos de la oposición no como de jóvenes que perdieron la vida. No son capaces ni de lamentarlo. Hablan como si se trataran de objetivos de guerra intercambiables, que les sirven para sus objetivos de acusar y criminalizar a la oposición.

Hasta ahora, no se han referido a los muertos de los disturbios de El Valle, ni al muerto de Petare. Esos no contabilizan en las acciones del régimen. Los únicos muertos que para ellos son valederos son los que pueden exhibir para destrozar al contrario, el resto, no es importante. Como no es importante el hambre, la falta de medicinas, la inseguridad, la miseria.


Para el gobierno y sus seguidores de lo único que hay que defenderse, es del invasor ( ¿? )


Cuando Venezuela estaba al borde de los nervios nocturnos, Cuando en la noche las bolas iban y venían. Cuando los vecinos de El Valle asustados, se tumbaban en el suelo de su propia casa porque oían tiros, porque recibían el gas de las bombas lacrimógenas, Freddy Bernal, el que fue alcalde de Caracas, al que llaman el jefe de los colectivos, salía por Periscope -como si fuera una red muy utilizada por ellos- para asegurar que todo estaba tranquilo, que abrieran las ventanas.

Decía que no podían negar que habían algunas detonaciones, “es lo normal de una oposición que hace la guerra en las redes porque no ganó nada”. ¡Claro, los saqueos, los negocios acabados y los catorce muertos, es un detalle de la oposición en la guerra de la desinformación!

Se atrevió a utilizar Periscope, sin tener claro que la oposición en su guerra de desinformar iba a insultarlo de tal manera, que las risas del coro de Maduro son tan solo un detallito.