La humillación es lo único que castigan con bombas lacrimógenas

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bombas lacrimógenas


En La Habana Nicolás Maduro se jactó de su Gobierno cívico militar, entre lunas y videos. En Venezuela, el general Vladimir Padrino López, publicó su versión en su Twitter de los últimos acontecimientos. “Actos violentos”, llamó a las manifestaciones reprimidas por las fuerzas de seguridad del Estado, nunca habló de bombas lacrimógenas y perdigones.


Gloria Rodríguez-Valdés @gloriabarrios
Es un gobierno cívico militar. Así lo dijo Nicolás Maduro desde La Habana. Rodeado de los que la gente dice que son sus jefes y también de sus buenos amigos los presidentes del Alba. Allí estaba, bajo una luna llena, hablando del anticristo, la palabra con que al mejor estilo de Hugo Chávez, decidieron en esta Semana Santa catalogar a la oposición. La oposición que dicho sea de paso, es mayoría. ¡Pero eso que importa!. Si al final es un gobierno cívico militar, donde mandan por igual unos y otros.

Por eso hoy le tocó el turno de la perorata al ministro de la Defensa, a Vladimir Padrino López, que tenía tiempo sin pronunciarse. No había dicho mucho a raíz de las protestas en Venezuela aunque tampoco terminó de decir demasiado. O por lo menos no se refirió a nada de lo que se esperaba del comandante de las Fuerzas Armadas.

Padrino López decidió hablar de las manifestaciones. No podía seguir callado después que habían soltado sus opiniones cada uno de los componentes de este gobierno cívico militar. Y decidió hablar en la misma línea, catalogando la convocatoria de la oposición a protestar como la convocatoria a “actos violentos”, no a manifestaciones para exigir derechos y garantías, para exigir libertad, elecciones, comida, medicinas, liberación de los presos políticos, fin de la corrupción.

“Aún esperamos por pronunciamiento de @OEA_oficial sobre actos violentos convocados por oposición, que cercenan derechos de los venezolanos”, dijo en su Twitter. Claro, se le olvidó quitar en la foto que acompañó a su Tweet el gas pimienta que lanzaban los guardias. Y ¡qué violentos!, ante escudos y bombas, patadas. Se le olvidó hablar de los colectivos.

Pero, bueno, para el General el mundo está equivocado, para el General las peticiones de otros gobiernos no tienen razón de ser, para el General que los militares que comanda lancen bombas lacrimógenas a diestra y siniestra, directo a los cuerpos de las personas, o con la nueva modalidad de probar como sería un bombardeo y lanzarlas contra una población que caminaba entre niños y ancianos tan tranquila, son acciones necesarias. Para el general las imágenes de francotiradores o de funcionarios disparando no merecen mención. Al fin y al cabo el fin justifica los medios. Si alguien sale herido o peor aún, muerto, como los estudiantes de Carrizales y de Carabobo, por las arremetidas de los cuerpos de seguridad, solo es culpa de pensar diferente o de la defensa al estilo del Gobierno. Pareciera que en este Gobierno cívico militar, simplemente no se puede pensar porque en seguida esa libertad del ser humano se convierte en “actos violentos”.


En este Gobierno cívico militar las únicas colas y aglomeraciones de gente que valen son las que se hacen para pedir limosnas, para solicitar ayudas o para buscar comida. La humillación es la única que no se castiga con bombas, solo con la inclemencia del sol.


Agregó el ministro Padrino López que el derecho a la protesta está garantizado en la Constitución venezolana “pacíficamente y sin armas” y llamó a la sensatez. Para estar en la misma onda que la cabeza del Gobierno, y como para que el mundo no diga que ellos no dijeron, aseguró que las diferencias y problemas “se dirimen con diálogo constructivo”. Claro, le faltó decir que el diálogo anterior no funcionó por culpa de la oposición y es que la culpa siempre es del lado contrario, del gobierno jamás.

Pero lo mejor fue su pregunta “¿Quién se hace responsable por daños a bienes públicos y a personas? ¿Cuál es la agenda? ¿Terrorismo, caos, muerte? Llamo a la reflexión”. Así es general. Buena pregunta. ¿quién se hace responsable? En un Gobierno como debe ser siempre renuncian las cabezas más visibles.