Zapatero y sus dos amigos se quedaron solos en su propuesta de diálogo.

Share on Facebook11Tweet about this on TwitterShare on Google+0Email this to someone


zapatero


Veintidós ex Presidentes emitieron una comunicación apoyando el informe de Luis Almagro, Secretario General de la OEA. Una posición que contrasta en número y calidad a la carta buscando un diálogo que propuso Zapatero y sus dos amigos, Leonel Fernández y Martín Torrijos. Un diálogo que no demostró avances, si no al contrario, empeoró la situación de Venezuela.


Gloria Rodríguez-Valdés @gloriabarrios
José Luis Rodríguez Zapatero lo volvió a hacer, se juntó con los que no van por buen camino, se separó de la posición de los presidentes demócratas de España y con un si pero no, se acercó a la posición de Podemos e Izquierda Unida, justo los partidos políticos que socavan la estructura del Partido Socialista Obrero Español con la finalidad de sumar a sus filas a los socialistas descontentos. ¿Qué buscará el ex Presidente con esta actitud de defender un diálogo que ha resultado lo contrario a una negociación? ¿O será que sus movimientos internacionales, hecho a manera personal “pesan” mucho más que cualquier lineamiento ideológico?

La Canciller venezolana Delcy Rodríguez, apareció ayer en la sede la Organización de Estados Americanos muy contenta con su carta firmada por los tres ex Presidentes convocados por el gobierno de Nicolás Maduro para mediar en un diálogo fracasado entre gobierno y oposición, en la que exhortaban de nuevo a los países miembros de la Organización para que apoyen la negociación que ellos promovían. Promovían porque ya no hay diálogo. En esta ocasión, su carta no estuvo apoyada por el Vaticano. Habían contado con su ayuda en los encuentros del año pasado, pero para la carta que se sacaron debajo de la manga a última hora, no consiguieron que la Santa Sede se sumara a la “transferencia” política de apoyo a la postura del gobierno revolucionario.

Así que se quedaron solos, como los tres alegres compadres que bailan al son de la salsa gubernamental venezolana. Inmediatamente los 22 ex Presidentes iberoamericanos, reunidos en IDEA, la Iniciativa Democrática de España y Las Américas, apoyaron el informe del Secretario General de la Organización de Estados Americanos, Luis Almagro. Es decir, si a número de ex Presidentes, con el mismo peso político, se refiere, la cantidad prevalece y la mayoría está de acuerdo con el informe de Almagro y no con el diálogo de sus homólogos.

Lo triste de esta situación es que Zapatero no se alinee con la posición de quien llevó a su partido a ser un pilar político español, Felipe González, lo triste es que su posición no sea clara, que no reconozca que no consiguió nada con las reuniones de diálogo realizadas a finales del año pasado, pues la situación de Venezuela es mucho peor que la encontrada cuando intentó llegar a un acuerdo.

Es triste, por no decir sospechoso, que Zapatero continúe incitando a un diálogo cuando una de las partes cada día se radicaliza más, cuando persigue a la disidencia y cuando anuncia acabar con la Asamblea Nacional, escogida por amplia mayoría del pueblo venezolano. Al final es democracia de lo que se habla y Zapatero, pareciera que por razones muy particulares no la contempla, pareciera que sus intereses van más allá de las necesidades de un pueblo y por el contrario, se ajustan a tendencias que lamentablemente lucen más monetarios que altruistas.

A Leonel Fernández le sucede otro tanto. Su pueblo demostró el rechazo que le causó sus procedimientos como Presidente. Hace pocos días la mayoría de los habitantes de la isla salieron a protestar por la corrupción, y su administración fue muy cuestionada por los dominicanos.

La carta de los ex Presidentes, tristemente para ellos, quedó demasiado identificada con un gobierno que  no respeta a sus ciudadanos, que atenta contra la libertad de expresión, que discrimina a su pueblo por sus ideas, que viola los derechos humanos, no respeta la decisión de la mayoría y que está acostumbrado a comprar voluntades.