Venezuela tiene enemigos por todas partes

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enemigos


Criticar, descalificar, esa es la política nacional, el discurso preferido, armar un frente verbal de insultos contra los “enemigos” de la nación. Enemigos que no solo se quedan asignados al gobierno, sino que el gobierno se los adjudica también a la población, aunque nada tenga que ver y  sea solo una víctima de tantas vagabunderías y desafueros.


Gloria Rodríguez-Valdés @gloriabarrios
Venezuela está llena de enemigos. De presidentes que el gobierno de Nicolás Maduro inmediatamente descalifica e insulta, de organismo internacionales, de políticos, de ONG’s, de lo que sea. Todos son enemigos. El ejecutivo venezolano está en una continua pelea con alguien, en la que los calificativos peyorativos ocupan la mayor parte de las frases que se emiten.

Los presidentes de Estados Unidos han sido desde hace mucho tiempo los mejores blancos para componer un discurso con poca profundidad. Un discurso que lo único que ofrece es la humillación verbal al contrario, y la exaltación a la figura de quien lo pronuncia, que en definitiva se erige como el representante único del país, de los venezolanos, de la patria, de los habitantes…de todo…aunque al final, nadie se sienta representado en esa verborrea y mucho menos en los personajes que la pronuncian. Pero es que en eso se ha convertido “la patria”, en una sucesión de insultos y desidia que no llega a ninguna parte.

Sin embargo, Donald Trump todavía no ha recibido un insulto de la misma categoría de sus predecesores. Todavía está ubicado en la etapa de las recomendaciones. Quizás piense Maduro que Trump también se ha comportado como un “guapetón de barrio”, rico, muy rico, eso si… y se sienta identificado con la manera de comportarse de esta tropical versión. Así que juega a parecérsele, a aconsejarle y a caminar por la vía más práctica, por la que piensa que le gusta al Presidente norteamericano, la de los negocios. Hasta ahora, el pragmático Donal Trump no ha demostrado mayor enfrentamiento, como tampoco lo hicieron sus sucesores, salvo la foto con Lilian Tintori (que el gobierno socialista llegó a decir que era un montaje) y eso, seguramente piensa el gobierno venezolano que es bueno, pues debe de temer que ese “guapetón de barrio rico”, se le atraviese el apellido, como ha sucedido con otros problemas de Estados Unidos, levante de una patada la mesa y arremeta contra el gobierno de Maduro sin pensarlo.

Mientras deja a Trump tranquilo, otros han sido en los últimos días el objeto de las agresiones, la política preferida del gobierno socialista venezolano. Mariano Rajoy, Jefe del gobierno español fue el primero. Ya Maduro se ha dado cuenta que no le va a contestar, que Rajoy es más de hacer. Así que le tira e inmediatamente recoge y le manda saludos. Le sirve como discurso para la galería ignorante que tiene que escucharlo, para levantar titulares de prensa y para ver cómo se mueve el mercado político.

Después les ha tocado el turno a Mauricio Macri de Argentina y a Pablo Kuckzynski, de Perú. Maduro y su canciller Delcy Eloina Rodríguez, arrastraron a este último por el suelo. Perú rechazó tan groseras retaliaciones y no se enfrascó en el “dime tu que yo te diré”.

Sin embargo, ante el informe del secretario general de la Organización de Estados Americanos, Luis Almagro, el peruano habla de crear un “grupo de amigos”, según comenta el embajador Sadio Garavini al portal Efecto Cocuyo, y asegura que es una “idea que es posible votar en plenaria con mayoría simple”…y que “incrementaría la presión internacional para encontrar una solución pacífica a los problemas de Venezuela”.

Pareciera que algunos siguen teniendo temor a los insultos o piensan que hay que negociar, como en todo conflicto y como ha sido a lo largo de la historia en muchos países. Lo que parece que no han analizado bien es que ni Cuba ni Venezuela aceptan negociaciones ni diálogo. No es una suposición, es una realidad comprobada que seguiría alargando la agonía.

Por lo pronto es Almagro de nuevo el objetivo del régimen. El haber ampliado su informe junio del año pasado, es un golpe efectivo a nivel internacional. Por eso tanto Rodríguez, como Maduro y también Diosdado Cabello, han arremetido con fuerza contra el Secretario General.

La Canciller Rodríguez dijo de él que  “es un personaje oscuro que pretende agredir la patria de Simón Bolívar y de Hugo Chávez. Es inadmisible lo que este señor pretende y promueve con los sectores más fascistas de la derecha hemisférica, con los sectores antidemocráticos de la oposición venezolana que es intervenir nuestro país“.

La patria de Simón Bolívar y de Hugo Chávez…”, es decir, el resto de los venezolanos solo caben en ella. Más nada…aunque si metió al resto del país en el saco cuando dijo que “A él (a Luis Almagro) lo mueve el odio contra Venezuela y no le importa que en su afán de intervenir el país se vea afectada la sociedad entera de la patria porque nosotros sabemos que sus acciones contribuyen con la guerra económica contra el pueblo venezolano”…

Así que si antes fueron George W Busch y Barack Obama los interesados en la guerra económica, ahora la batuta, según la Canciller, la lleva Almagro.

Habrá nuevos capítulos en esta historia. Almagro espera discutir lo más pronto posible el informe y hay quienes aseguran que podría ser la semana que viene. Mientras esto sucede, Venezuela pasa hambre, desnutrición, no hay medicinas, los precios cada día se elevan más y no hay poder adquisitivo, los presos politicos sufren torturas y olvido.