La mayoría del país perdió las esperanzas

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esperanzas


Lo que los venezolanos sienten en la calle, conversan en los chats, dialogan en las fiestas acerca de la pérdida de las esperanzas en el futuro, lo confirmó la encuesta de Venebarómetro del mes de febrero pasado. La gran mayoría no ve futuro y un porcentaje importante 63,7% lo ve aún peor, piensa que no hay salida pacífica ni electoral a la crisis que ahoga al país.


Apatía, desesperanza, rutina, tristeza…son tantos los adjetivos calificativos que describen el estado de ánimo de los venezolanos, que cualquier pintura del expresionismo moderno reflejarían una raya sin fin y en picada. Eso también lo miden las encuestas y el último sondeo de Venebarómetro define exactamente lo que siente los venezolanos: el 79,8 % perdió las esperanzas y no quiere seguir luchando.

Es triste, muy triste…tal vez a eso jugó el gobierno, al cansancio. Tal vez a eso juego Nicolás Maduro, a continuar siempre con la misma cantaleta, horas y horas de televisión y radio. Lograr su objetivo por cansancio, por impotencia del contrario. Tal vez por eso, ha conseguido subir unos pocos puntos (28%) con respecto a septiembre de 2016, cuando el 22,1%  lo veía con buenos ojos.

Esa masa que se mueve porque le dan, que no mira más allá, ni siquiera a su vecino, es quizás una masa desesperanzada que piensa que cuando le preguntan por el gobierno es mejor unirse al enemigo que luchar contra él o tal vez, que simplemente está desencantada de la oposición y siente que uno y otro es lo mismo, es la que le ofrece a Maduro tres puntos más a su favor. Mientras en septiembre de 2016, el 70,9% pensaba que debía salir ya de la Presidencia, en la última encuesta de febrero de 2017, el 67,9% cree que debe seguir.

Sin embargo, sigue siendo un número altísimo. Casi el 70% de los venezolanos quiere que el señor Maduro no siga siendo el Presidente de Venezuela. De hecho, en otra pregunta que indica si creen que debe haber un cambio de gobierno, el 74%  dice que el país lo necesita, el 23,3% cree que no. Es la clase D la que le ofrece su mayor apoyo, la que siempre espera que sea el gobierno quien resuelva sus peores angustias y es en los llanos venezolanos, donde encuentra el mayor apoyo a su gestión.

La decisión de acudir al diálogo es la que cambió los números de las encuestas, es la que sembró la apatía en la población que nunca apoyó que de nuevo se sentaran a conversar gobierno y oposición. Los venezolanos estaban divididos en el momento de abrir las sillas para que las ocuparan unos y otros. Los había que pensaban que era necesario llegar a un acuerdo en un juego trancado hacía tiempo y también estaban los que veían que el gobierno no iba a cambiar, que no lo había hecho nunca, que lo único que lograba siempre era ganar tiempo y que en esta ocasión sería lo mismo.


Al final, sin resultado y con más pérdidas que beneficios, la población venezolana se ha hastiado y ese es el resultado de la desesperanza.


Ante la pregunta de “como usted sabe los partidos de oposición Primero Justicia, Acción Democrática y Un Nuevo Tiempo, así como el gobierno nacional, se sentaron en un proceso de diálogo el año pasado, ¿cree usted que asistir a ese diálogo fue un acierto o un desacierto de esos partidos? El 63,3% cree que es un desacierto y el  25,7% que fue un acierto.

De nuevo es la clase D, la que apoya al gobierno en esta encuesta. De lo que se desprende que muchos ni siquiera están informados, que su día a día se basa en un resuelve, que la “cantaleta” de Maduro es la única que conocen porque los medios de comunicación social están secuestrados por el gobierno y no hay ningún canal de televisión que ofrezca un punto de vista diferente. El único mensaje que reciben es que lo que ocurre es culpa de la oposición y del imperio y ese es el apoyo en el que el gobierno se basa para sobrevivir. En la ignorancia como supervivencia de “en el país de los ciegos el tuerto es el rey”.

Por ahora la mayoría de los venezolanos no creen en el diálogo, el 53,7% no estaría de acuerdo en que vuelvan a sentarse, sin restarle mucho apoyo al conjunto de partidos políticos reunidos en la Mesa de la Unidad. El 54,4% de los consultados apoyan la gestión de la MUD y un 43,3% la rechaza. Número que sin duda, revela que la mayoría quiere salir del gobierno, pero la apreciación con respecto a la oposición siguen siendo cuestionada y criticada por un sector importante de la población (43,3%).

Esa es la Venezuela que tenemos. Un país que tiene que escuchar insultos diarios de su Presidente, que tiene que hacer uso de las redes sociales para buscar medicinas, que come mal, que pasa hambre, que vive en la miseria y medio sobrevive esperando que algún día cambie su suerte.