Maduro no se entera de nada

Share on Facebook7Tweet about this on TwitterShare on Google+1Email this to someone




Hay un refrán popular que dice “a confesión de partes relevo de pruebas”. Qué gran verdad. Nicolás Maduro confesó en su programa dominical que él no sabía nada de lo que ocurría en los liceos de Guarenas y solo supo la verdad cuando una joven estudiante se atrevió a contarle lo que todo el mundo ya sabe.


Gloria Rodríguez Valdés @gloriabarrios
“Lamento que ella haya tenido que venir para acá para yo saber esa verdad”. Es decir, Nicolás Maduro no lee, tiene un gabinete de ineptos, no pasea por la calle y solo escucha a su pueblo cuando de vez en cuando, alguien como Dúlbita Barquina, -así fue que se le entendió al Presidente el nombre de la joven de 16 años del liceo Benito Canónico de Guarenas-, es capaz de manifestarle todos los problemas por los que está pasando su escuela, otros liceos y las comunidades que la rodean.

Nicolás Maduro por lo visto no se ha enterado que les han quitado los presupuestos asignados para los comedores escolares, que los niños se desmayan porque no tienen comida en su casa y en el colegio, que paseando por las ciudades del país se puede observar como la gente busca comida en la basura, que las instalaciones escolares se están cayendo por falta de mantenimiento, que hay deserción escolar porque los padres no pueden pagar los útiles y los uniformes, que muchos tienen que ir a acompañar a su familia a hacer la cola el día de la cédula para a veces no encontrar nada, que las bolsas CLAP no llegan a todos, que los sueldos no alcanzan, que la inseguridad mata a cientos de personas cada día, que las OLP acaban con la vida de muchos jóvenes, que la droga corre en los barrios como si se tratara agua que sale de un tubo roto, que los niños no tienen agua para bañarse. ¿Entonces dónde está la revolución?

¿Dónde está todo lo que hablan de dignidad, de futuro, de estar mejor que nunca? Está como se denuncia a diario en los medios que todavía pueden hablar, en las conversaciones de corrillos y en las esquinas, está en las denuncias que una chiquilla de 16 años se atrevió a decirle a Maduro.

El responsable en el momento de escuchar solo un detalle de lo que ocurre en el país, en público y en directo, no es él, como cabeza del Ejecutivo, para el Presidente de Venezuela, fue el al viceministro de Seguimiento e Inspección de la Gestión de Gobierno, Carlos José Vieira. A él fue que se refirió. El señor muy obediente recibió las órdenes de lo que debía de hacer antes de terminar el programa, ir con los alumnos y levantar un informe. Informe que la joven “Dulbi” se atrevió a asegurar que ya estaba requete entregado y aún así, como todo en el país, había quedado sobre algún escritorio. Si señor Maduro, la verdad es que hay que lamentar que no se entere de nada.

¿Cómo podrá entender Maduro que eso que le dijo la estudiante de Guarenas sucede en todos los rincones venezolanos? Con protestas, así lo dijo él:  “Tienen que protestar, ir a la calle, que se sientan sus palabras y conquistar sus derechos…”

Lo que parece que no recuerda Maduro es que cuando los venezolanos salen a la calle a protestar, inmediatamente son amenazados por las fuerzas de seguridad del Estado.

Lamentablemente todo quedará igual, un viceministro más o uno menos, con esos nombres rimbombantes para aumentar la burocracia del Estado y pagar apoyos, la vida revolucionaria quedará en nada, en informes con el membrete de “Estimado compatriota…el gobierno bolivariano y revolucionario…” y ya…todo seguirá igual. Maduro sin enterarse de nada.

Lo cierto es que como dijo el 4 de febrero el gobernador del Táchira, José Gregorio Vielma Mora, muy vestido de militar, “Todo lo que pasa en Venezuela se lo debemos a Chávez”…Esa es la única verdad.