Maduro le dijo a Rajoy lo que quiso decirle a Trump





Los Tweets de Donald Trump y de Mariano Rajoy escocieron en el gobierno venezolano. No esperaban que los dos mandatarios pidieran al mismo tiempo la liberación de Leopoldo López y de los presos políticos. Era difícil que no fueran contestados directamente por el presidente Nicolás Maduro. Hay un refrán que dice que “el que se pica es porque ají come” y ese debe de ser su plato preferido.


Gloria Rodríguez-Valdés @gloriabarrios
A Hugo Chávez le encantaba usar el Twitter. Nicolás Maduro y sus seguidores continuaron con esta práctica. De hecho, muchas de las decisiones del gobierno son publicadas a través de esta red social que en Venezuela ocupa el noveno lugar del mundo. Ahora, cuando el Twitter de Donald Trump y el de Mariano Rajoy, salen en defensa de Leopoldo López, -el enemigo preso del hijo de Hugo Chávez-, a éste no se le ocurre otra cosa que decir que el Twitter es un chismoso.

Le dolió. Definitivamente le dolió full. Por eso no se le ocurrió otra cosa que decir que el Twitter sirve “para uno enterarse de cosas que dan vergüenza como la foto esa. Dan pena ajena (…) La Malinche ”, así habló el  presidente Nicolás Maduro este jueves, en un acto público con jóvenes adeptos a su revolución, a los que les pidió usar las redes sociales. ¡Qué contradicción!. Lo hizo porque se refirió a la foto que publicó el Presidente Trump en su Twitter, en compañía de Lilian Tintori.

Después de criticar cual vieja de patio, de pronto se dio cuenta, “no digo más, porque no es el tema para un Presidente del nivel en que estamos nosotros”…claro, ya en otro nivel, lo había hablado.

Con Trump no se metió directamente. Lo hizo temprano su canciller, Delcy Rodríguez, cuando habló además de intromisión, imperialismo. “Es lamentable que lobbys y mafias mayameras en complicidad con oposición violenta venezolana impongan a @realDonaldTrump políticas contra Venezuela”,escribió en su Twitter la Canciller venezolana. Asegurando que el Presidente americano se deja” imponer”. ¡Claro! hay que tener en cuenta que esa debe ser una práctica de la presidencia venezolana a la que están acostumbrados y ven como natural. Se dejan imponer.

Además Rodríguez se refirió al Twitter particular del Presidente americano, con una  ignorancia diplomática, pues aunque Donald Trump lo sigue utilizando, cuando un gobierno se dirige a otro lo debe hacer con su designación oficial y para eso está @potus, que es el perfil de la Presidencia de Estados Unidos. Dicho sea de paso, ahí también Trump publicó su Tweet pidiendo la liberación de Leopoldo López y los presos políticos venezolanos.

Todavía pareciera que atacar directamente a Trump no está en los planes de Nicolás Maduro. Todavía va con cautela. Aunque “EEUU se ha convertido en un refugio de traidores y corruptos”, según dijo, haciendo evidente referencia a todos los chavistas que durante la administración de Barack Obama se declararon como testigos protegidos.

Sin embargo, si se atrevió con Mariano Rajoy. No es la primera vez que lo hace. En cada ocasión que el Presidente del gobierno español se pronuncia por la libertad de los presos políticos, el populismo de Maduro arremete mencionando términos tan viejos y anacrónicos como colonialismo, imperialismo y racismo. Definitivamente lo que demuestra es que poco conoce cómo funciona el mundo.

Con la rabia a flor de piel trató de insultarlo diciéndole “bandido” y “protector de delincuentes y asesinos”. Es decir, no se atrevió a decirle a Trump que defender al líder de Voluntad Popular para él es lo mismo que ser un “protector de delincuentes y asesinos” y por retruque, le envió su molestia al Presidente español. Poco le debe importar a Rajoy que ya tiene mucho tiempo oyendo los insultos que salen de las voces del gobierno de Maduro.

Seguramente no se le caerán los dientes, como vaticinó el Presidente venezolano que le sucederá, “se le reventarán los dientes a Mariano Rajoy y a toda la derecha internacional si se meten contra Venezuela y si pretenden intervenirla, se quedarán sin dientes, ustedes lo verán”, dijo Maduro con mucha clase.

Probablemente lo que ocurra, es que Rajoy de nuevo se siente a leer los nada originales insultos de los que es objeto y muestre sus dientes sonrientes, como pocas veces se revelan en el mandatario de origen gallego. Pero es que a veces con lo que hay que oír, es mejor reír.