La izquierda del mundo se tapa los ojos ante los abusos de gobiernos afines

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Las políticas de Donald Trump han sido rechazadas ampliamente en el mundo, por la prensa y por el lobby de la izquierda que logra manifestaciones constantes, pero poco se preocupan por lo que sufren los venezolanos por un gobierno que ha logrado posicionarse dentro de estos grupos que se cataloga así mismos como justos y liberales.


Ramón Barrios Sevillano
Mientras Barack Obama está practicando Kitesurf en las Islas Virgenes, invitado por el multimillonario Richard Branson, después de haber pasado unos días de descanso en otra fabulosa mansión perteneciente al ex embajador en España, James Costos y su pareja el diseñador Michael S Smith, los demócratas se han dedicado a denunciar y torpedear todas las políticas del gobierno de Donald Trump.

El mundo y los medios de comunicación se han hecho eco continuo de cualquier política del Presidente estadounidense, criticando constantemente cada una de sus disposiciones y la izquierda mundial organiza marchas, protestas, escribe en los medios y divulga, con informaciones cargadas de opinión, cualquiera de las decisiones de la nueva  administración. Nadie se ha preocupado, eso si, de señalar por qué el ex Presidente Obama se deja agasajar por multimillonarios en sus merecidas vacaciones.

Como tampoco se preocupan en criticar lo que hace a diario la dictadura de Nicolás Maduro, la persecución a la libertad de prensa, a la Constitución, a los diputados, la inseguridad, el hambre que pasan los venezolanos, la falta de salud, la diáspora, la burla constante del régimen hacia los venezolanos. No se han visto en ningún país del mundo proclamas de ciudadanos protestando contra estas políticas. Los medios de comunicación reseñan lo que sucede,sí, pero como una información más de las que suceden a diario. Jamás se han manifestado con la crítica constante ni pidiendo a los gobiernos del mundo que hagan algo en el campo diplomático.

La persecución a ciudadanos venezolanos, ni siquiera a los inmigrantes, sino a los mismos ciudadanos, no es el objetivo de la izquierda mundial que se dedica sin piedad a atacar a un gobierno que acaba de ganar las elecciones y que para ellos fue el fin de una hegemonía de 8 años, en la que cambiaron políticas a su medida y no encontraron la resistencia de los que se hacen llamar “liberales”. Dando por sentado que lo que ellos piensan y ejecutan es siempre lo que se debe hacer, desechando que haya personas que tienen un punto de vista diferente de lo que debe ser la sociedad.

Así actúa la izquierda. En España por ejemplo, los independentistas catalanes, Esquerra Republica de Cataluña (ERC), acaban de nombrar como senador de su grupo político a un ciudadano de origen hindú que llegó a España en el año 2005. La situación no sería tan grotesca si este señor que apoya la independencia de Cataluña, no sabe hablar muy bien el español y sus tweets los escribe en hindú y en inglés. Es decir, en el parlamento español la izquierda está representada por un ciudadano que poco tiene que ver con España. ¿Y qué pasa?…nada.

En Argentina Mauricio Macri acaba de publicar un decreto para expulsar con mayor facilidad a los inmigrantes que delincan, el decreto pretende también evitar que entren al país personas con antecedentes. Pues Evo Morales, Presidente de Bolivia y uno de los representantes de este izquierdismo que encuentra tanto en espacio en las personas que aseguran que ser liberal es aceptar todo, ya se puso a criticar esta decisión autónoma del gobierno de un país, que redacta una política interna en la que no está agrediendo a los ciudadanos argentinos, no les está quitando la comida, ni persiguiéndolos, como ocurre en Venezuela, simplemente está actuando contra los ciudadanos de otros países que pretenden vivir en Argentina sin cumplir las leyes de ese país. Al contrario, les trata de un decreto que evita poner en peligro a los argentinos.

Entre México y Guatemala, con el acuerdo de los dos estados, hay un muro de concreto, de metro y medio de alto y con un alambre de púas en la cima que recorre más de un kilómetro e impide que los migrantes puedan llegar a las vías del tren y a los centros de derechos humanos y albergues cercanos.

Fue reseñado por la prensa en su momento, pero sin lo incisivos que han sido con el muro planteado por Donald Trump y mucho menos, han habido protestas mundiales por esta situación.

El gobierno venezolano le ha prohibido salir del país a dos diputados, coartando su libertad y su inmunidad. Ningún periódico se ha preocupado por esa situación que un gobierno de izquierdas aplica en su política migratoria contra ciudadanos de su propio país.

Ese es el lobby constante y diario que hace en mundo la izquierda, el “pensamiento liberal”, los que se preocupan por los desvalidos en sus conversaciones y encuentros. Después, en privado, bien vale la pena reunirse con quienes han hecho millones y millones, eso si siempre muy preocupados por los que menos tienen.