En Cuba también prohiben la serie “El Comandante”

Share on Facebook16Tweet about this on TwitterShare on Google+0Email this to someone




Todo lo prohibido tiene sabor a tentación y el gobierno tiene sus razones para tratar que su héroe más preciado no sea golpeado. Así le pasa a los cubanos, que por la intención y unión de Fidel Castro y Hugo Chávez, pasean por el mismo camino de los venezolanos. Por eso, en la isla también prohibieron la serie, no vaya a ser que salga algo a relucir que no sea de su agrado.


Gloria Rodríguez-Valdés @gloriabarrios
El Comandante” la serie de televisión prohibida en Venezuela y en Cuba, ha alborotado el avispero revolucionario. En primer lugar porque describe a un Chávez que los que dibujan su memoria para vivir de ella no están muy de acuerdo y en segundo lugar, porque es producida nada menos que por Sony Picture TV, qué más “gringa” puede ser la producción. Además al gobierno lo que le gusta es prohibir. Prohibir todo lo que se le ocurra en el momento.

Lo cierto es que Cuba también se ha ido por el mismo camino y la prohibió. Lo que no ha podido evitar es que la copias “quemaditas” circulen de casa en casa y entretengan las largas horas de hastío de una población que tiene muy pocas cosas que hacer.

Los cubanos están cansados de ver a ese Chávez que a diario ofrece la televisión oficial de la isla, acostumbrada a producir héroes recientes y la divulgación de este personaje de ficción, representado por el actor colombiano Andrés Parra, parece que no les ha resultado muy grata, lo mismo que al gobierno venezolano. Así lo reseña el portal cubano 14ymedio.com cuando asegura que “la Plaza de la Revolución también parece nerviosa ante un audiovisual que en los círculos oficialistas ya se ha catalogado como “una falta de respeto a Chávez”

Por ahora ya circula el primer capítulo, como sucedió en Venezuela, hasta que muchos interesados contaron que ya no  podían abrir en el link de youtube. En el Ministerio de Cultura cubano, “los han orientado a transmitir las próximas semanas más material de archivo sobre Chávez”, según una fuente no identificada le confesó al portal cubano. Temen además las referencias a la isla y “lo peor se espera para los últimos capítulos de la serie”, dijo el funcionario no identificado.

La primera en salir a cuestionar la serie fue Maria Isabel de Chávez quien aseguró que demandaría a la productora. Luego hablaron sobre ella causando mayor expectación altas figuras del gobierno. La han catalogado de basura, de daño a la memoria al Comandante, de cualquier cosa menos bonita.

La figura de Chávez es el eje de toda la revolución y cualquier crítica derrumba el único hilo conductor que medio sostiene al gobierno. Tan es así que Jorge Rodríguez dijo en el programa del domingo pasado de José Vicente Rangel, que “cuando Ramos Allup ataca e insulta a Hugo Chávez y Ezequiel Zamora, lo hace con perfecta conciencia para dejarnos sin héroes, para dejarnos sin noción de Patria y pretender que dejemos la lucha por la libertad”

Es decir, la revolución se sustenta en un héroe muerto recientemente y en uno que dejó de existir hace muchísimos años, con una fama de bandolero a cuestas, y que de alguna estos rojitos tratan de rescatar sin demasiado éxito. La revolución no existe por tener méritos propios, existe gracias a que Chávez tuvo un petróleo lo suficientemente alto para dar y repartir, pagar y darse el vuelto y un discurso que enamoraba. Más nada. Hasta complicada se le estaba poniendo a los cubanos la fama de Chávez que gracias a su bolsillo lleno por dinero de todos los venezolanos, comenzaba a competir con la fama de su líder Fidel Castro.

Su fama divulgar a biografías y libros. Uno de ellos fue “El Comandante” de Moises Naím, que es precisamente el que dio lugar a la serie de televisión que se acaba de estrenar. Le cuenta el escritor a la periodista María Isabel Rueda de El Tiempo, que escribió el libro “con la idea de interesar a la audiencia más amplia posible, me senté y escribí ciento y pico de páginas de una historia de ficción. Sony muy rápidamente me la compró y la convirtió en esta serie”.

Así es como llega la vida de Chávez a la televisión. Esa vida que aterroriza a los gobiernos de Cuba y Venezuela, porque aunque diga que todos los hechos ahí narrados son productos de la ficción y cualquiera parecido con la realidad es pura coincidencia, “de que es verdad, es verdad”.