CNN el enemigo de Maduro y Trump

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El canal de noticias norteamericano, desde la semana pasada tenía sus días contados en Venezuela. El gobierno de Nicolás Maduro, que maneja al país a su antojo y decidió que los venezolanos no pueden ver más CNN. A diferencia de Donald Trump, a quien no le gusta cómo maneja este canal la información, pero simplemente le recomienda a sus seguidores que no lo vean. Eso es libertad de expresión.


Gloria Rodríguez-Valdés @gloriabarrios
CNN se está convirtiendo en un enemigo de los gobiernos. Nicolás Maduro y Donald Trump coinciden en el disgusto que el canal de noticias le causa a ambos mandatarios. La diferencia es que mientras el mandatario norteamericano simplemente le dice a quienes quieren escucharlo que lo mejor que pueden hacer es no verlo, Maduro decide por los demás y de forma dictatorial, ordena sacarlo de las parrillas de la televisión. Ya lo hizo una vez con NTN24, lo desapareció y le quitó la oportunidad a los venezolanos de poder disfrutarlo, ahora lo hace con CNN.

A Trump como trata la noticia CNN simplemente no le gusta, como tampoco como lo hacen The New York Times, el Washington Post o MSNBC. Considera que “mienten” y le molesta que den su versión de los hechos o de sus investigaciones. En la primera rueda de prensa que dio como Presidente cuando el periodista Jim Acosta de CNN quiso preguntarle, Trump le dijo que “no seas maleducado; ustedes son “fake news” (noticias falsas)”, y no le respondió.

Su agresión a los medios de comunicación social la ha manifestado abiertamente en su Twitter, donde expresa lo que se le ocurra. Pero aunque no se comporte en lo absoluto como debería hacer un Presidente norteamericano, obviando las críticas y sin engancharse a discutir con la prensa, no se comporta como un dictador. Simplemente recomienda que no vean CNN y los americanos luego decidirán si les gusta o no la recomendación del mandatario. Así como decidirán los usuarios si prefieren ponerse a ver a Fox, que es la cadena a la Trump es un aficionado. Pero hasta ahí. Los medios siguen emitiendo y publicando lo que ellos consideran.

En el caso venezolano, la situación se pone peor y demuestra la intolerancia y la necesidad de controlar cada uno de los pasos de los venezolanos. No pueden comer, no pueden comprar medicinas, no pueden ver noticias, no pueden ver televisión. 

En febrero de 2014, el gobierno de Nicolás Maduro la emprendió contra NTN24. No le resultaban cómodas las informaciones que este canal colombiano emitía a través de las compañías de cables y apagó el canal, así de simple. Los venezolanos nunca más tuvieron la oportunidad de acceder a las pantallas de este canal colombiano y el gobierno de ese país, tampoco se preocupó mucho por defender los derechos de sus empresarios. Así quedó todo. Los venezolanos más capaces han logrado seguir en algunas ocasiones por las redes sociales algunas de las emisiones de ese canal, pero ya se olvidó.

El turno ahora es para CNN. El domingo pasado Maduro lo avisó en su programa dominical. ¡Fuera CNN de Venezuela! ¡Bien lejos de nosotros! Los asuntos de los venezolanos los resolvemos los venezolanos!”. “Medios como CNN tratan de manipular”. También aprovechó para incluir en sus ataques a la Asamblea Nacional, y al “imperialismo yanqui”. Como para variar. La rabia venía por la denuncia que hacía esta cadena de noticias sobre la venta de pasaportes venezolanos a ciudadanos árabes, información que suministraba un ex funcionario de la embajada de Venezuela en Irak, Misael López y que señalaba a Tareck El Aissami, Vicepresidente de la República como responsable.

Dicen que que aquello les molestó a todos, pero lo que colmó el vaso fue la transmisión del secretario de Tesoro de Estados Unidos, Steve Mnuchin, sobre la sanción impuesta al Vicepresidente  de Venezuela y a Samark López Bello. Suficiente. Tomaron la decisión.

La amenaza se hizo realidad. El país, que es como su gran hacienda privada, se priva ahora de informarse sobre lo que pasa en el mundo de manera directa. Adiós a ver la elección del Papa en directo, o cuando suceda algo importante en Cuba, como el entierro de Fidel Castro, o algún suceso terrorista, o tal vez la alegría de los Juegos Olímpicos. Se acabó. Nicolás Maduro decidió que los venezolanos no pueden ver nada más que lo que quiera transmitir Telesur o Venezolana de Televisión.

Los venezolanos aunque no tengan nada que comer, verán en sus pantallas cómo el mundo del presidente Maduro, hijo de Hugo Chávez, está lleno de cultivos oligopónicos, de grandes extensiones de tierra cultivadas y de embalses llenos de agua, gracias al mantenimiento del gobierno bolivariano.

Por lo pronto ya la orden está dada, oficialmente CNN salió de las cableras venezolanas. Conatel abrió un proceso administrativo. Otra orden más, otro desaguisado más, otro expediente más contra la libertad de expresión.