Hay que mostrarle a Madonna que hay un mundo que no es tan “chic”

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El sábado pasado miles y miles de mujeres y algún que otro caballero como John Kerry, salieron a protestar por lo que serán las políticas de Trump. Sin embargo, no se preocupan porque en Venezuela y en Cuba la gente pasa hambre y las mujeres son maltratadas. A Madonna pasear por La Habana le pareció lo máximo, poco se preocupó por lo que allí sucede, mientras en la marcha aseguraba que se negaba a aceptar “esta nueva era de tiranía” de Donald Trump.


Gloria Rodríguez-Valdés @gloriabarrios
La marcha de las mujeres el sábado pasado en varias ciudades estadounidenses tenía como objetivo protestar contra Donald Trump y las políticas que va a implementar. Las que anunció y las que no, porque hay cosas que se dicen que va a hacer y no están plasmadas en las propuestas de campaña. Pero está bien. Esa es la democracia, disentir y expresar de forma pacífica el malestar que pueda causar unas directrices políticas con las que no se está de acuerdo.

Algunos críticos a la marcha liderada en su mayoría por simpatizantes demócratas, se han quejado porque se hizo antes de tiempo, es decir, a un día de la juramentación, sin tiempo para actuar y ya estaba todo el mundo expresando su contrariedad hacia el Presidente electo. Pero es válido. Lo que si no es válido es la doble moral que muchos de los asistentes expresaron en esas manifestaciones, especialmente las de las caras más visibles, las de los artistas de Hollywood o la del ex secretario de estado norteamericano, John Kerry, que como quien no quería la cosa, paseaba en medio de la marcha con su perro, como si lo hubiera sacado a pasear y se olvidó de la represión en otros países.

Las mujeres protestaban por el abuso hacia las mujeres, por la discriminación, porque Trump no está de acuerdo con el aborto, porque se respetara la condición sexual de la mujer y por muchas causas y derechos. Válidas todas, se esté o no de acuerdo, pero eso forma parte de la libertad, que es el principio más importante del ser humano.

Pero esas mujeres que decidieron alzar su voz contra Trump, nunca se han preocupado por alzar la voz por la represión que hay en otras partes del mundo contra las mujeres. Nunca han salido a gritar porque a las mujeres de blanco en Cuba, por ejemplo, cada dos por tres las atropellan los cuerpos de seguridad y los esbirros del gobierno, las maltratan, las arrastran por la calle y las detienen. Jamás se han ocupado de eso. Nunca salieron a quejarse porque en las manifestaciones en Venezuela a las mujeres las golpean los militares, les pegan en la cara con cascos, las matan. Jamás han salido a hablar de los presos políticos en Venezuela y las condiciones en que están muchas de las mujeres encarceladas inocentemente.

Kerry con su perro, jamás se preocupó por nada de eso.

Madonna, que fue la primera en subirse a un podium, a decir cosas “graciosas” y aprovechar su fama mundial para que se escuchara su desagrado hacia Trump, se pavoneó hace pocos meses por Cuba, encantada, dejándose fotografiar. El hambre de los cubanos, la represión, la falta de libertad, el maltrato a las mujeres…ah no, eso debe ser muy “chic”, debe ser parte del curriculum para estar a la moda, al final eso fue lo que hizo Barack Obama, acercarse a los Castro para que el pueblo no siguiera aislado. Ha conseguido tanto con esas políticas…igual que en Venezuela.

La cantante norteamericana en su discurso subrayó que “parece que todos hemos caído en una falsa sensación de confort. Que la justicia prevalecerá y que el bien vencerá al final. Bueno, el bien no ha ganado estas elecciones pero vencerá al final. Así que lo que hoy significa es que estamos lejos del final. El día de hoy marca el comienzo, el principio de nuestra historia…”.


Maravilloso, mientras tanto paseó y se dejó acariciar por una de las peores dictaduras de todos los tiempos, la que más ha durado y la que ha sumido en el peor momento de su historia al pueblo venezolano.


Pero ahí si no se quejó. Como le pareció buenísimo a Enrique Iglesias presentarse en Cuba junto con un famoso rapero de la isla, Descemer Bueno, que se traslada libremente a Estados Unidos a actuar, se lleva los dólares imperialistas y regresa a vivir a Cuba, para poder comprar en las farmacias internacionales que solo venden en dólares y donde consigue de todo, al contrario que el resto de las farmacias a las que tienen acceso el resto del pueblo y hay un enorme desabastecimiento

Carlos Sánchez Berzaín, ex ministro de Bolivia y analista político, asegura en uno de sus artículos que los países del siglo XXI,  a los que él llama las “dictaduras del siglo XXI”, han puesto en marcha una estrategia para asegurarse con el gobierno de Trump”. Para ello, dice, “despliegan acciones frontales de relaciones públicas (PC) contratadas en EEUU, lobbies de alto nivel y precio, prensa afín y grupos de presión internos, buscando mantener la falacia que “ la estabilidad de Cuba estabiliza la región y favorece a los Estados Unidos mientras con la otra mano agitan la subversión y las acciones de calle en territorio extranjero, al extremo que en la misma 5ª. Avenida de Nueva York se escuchaba ayer (el sábado en la marcha de las mujeres) y en español: “el pueblo unido jamás será vencido” (la vieja consigna del castrismo en América Latina con la que han acabado con decenas de gobiernos democráticos).

De hecho en las concentraciones de las mujeres se vieron innumerables afiches y franelas del Che Guevara, aunque pocas de Fidel Castro que no se sintió muy a gusto estando delante de los pechos femeninos y prohibió que su imagen se reprodujera en artículos baratos de souvenirs.

Qué lástima que hablen de egoísmo y que critiquen lo que llaman “acciones egoístas” del gobierno de Trump y no miren también otras formas egoístas, no miren más allá de sus narices, donde los pueblos oprimidos bien cercanos, sufren el hambre, la desesperación por no poder llevar la comida a la boca de sus hijos, la represión, los golpes y la falta de libertad.

Así es Madonna…hay un mundo que no es tan chic.