En la película del gobierno la derecha y las mafias perdieron el round

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Fueron focos en distintas ciudades del país, pero Ciudad Bolívar fue la más afectada, la que sufrió los embates que hace ya muchos años vivió Caracas exactamente durante los mismos días, tres. Sin embargo, Ciudad Bolívar no es la capital y la situación en esa población del sur contó con nuevos ingredientes, la escasez que azota al país, la desaparición de los billetes y el ataque a los hogares. Al final ya se sabe quiénes son los culpables, ¿lo adivina?, Claro, esa es la respuesta, la derecha y las mafias internacionales.


Gloria Rodríguez-Valdés @gloriabarrios
Las redes sociales el domingo eran una locura. Audios de mujeres llorando, de hombres que decían que no responderían si alguien entraba en sus casas, que actuarían en defensa personal. Fotos de caos, rodaban por los tel´fonos inteligentes y las computadoras. Nada oficial. La incertidumbre y el desespero lo vivían los habitantes en Ciudad Bolívar, esa ciudad del sur del país que tanto ha pasado en los últimos tiempos en los que los desaparecidos, las minas, las mafias, los enfrentamientos, son situaciones que afectan a una población que está tan cerca de las riquezas minerales del país y tan lejos de la prosperidad. 

Durante 72 horas los comercios a los que tanto les cuesta conseguir productos, como en el resto del país, comenzaron a sufrir lo que vivió Caracas en el año 89, un tiempo premonitorio de lo que viviría el Presidente de aquel entonces, Carlos Andrés Pérez, los saqueos agitaron la ciudad. Fueron tres días como en aquel Caracazo. Con una diferencia, en Ciudad Bolívar también algunos hogares sufrieron la incursión de “malandros” que lograron  violentar las propiedades personales. Una locura que no encontraba apoyo del gobierno.

Los negocios vieron como una turba incontrolable se llevaba lo que encontraba por el medio, aunado con un ambiente que no existía en aquella Caracas del 89, en esta ocasión no había dinero, bolívares, porque el gobierno de Nicolás Maduro decidió que retiraría los billetes de cien, porque las mafias internacionales hicieron algo que nadie terminó de entender. Esa explicación tan extraña no concuerda con la idea que todos tienen de la moneda nacional, los cien bolívares de este gobierno no sirven para nada. Con ellos nada se puede adquirir.

Su valor es nada, pero que encima el gobierno decida quitarlo de los bolsillos de los venezolanos, en un lapso de tiempo en el que un suspiro vuela la intención, es inaceptable.

Esas explicaciones de las mafias, de los aviones que vienen y son desviados, ya no son ni siquiera analizadas por una población que tiene hambre, que no consigue medicinas, a la que el dinero ahora no le alcanza para nada y para colmo de males, ahora sabe que sus billetes tienen caducidad y que pronto ya no servirán más.

Por supuesto, tres días después, el gobierno habló. ¿la culpa?, la derecha, la oposición, las mafias internacionales y a todo ellos hay que sumar a Barack Obama, quien además de preocuparse por Alepo y por los hackers que jura intervinieron en las elecciones de Estados Unidos, se ocupa  de quitarle el dinero a los venezolanos y desviar los aviones hacia latitudes desconocidas, aunque después permita que regresen a su destino final, sin problemas de gasolina y con muchas horas de autonomía de vuelo. Un “plan macabro”, como lo decidió llamar Nicolás Maduro, en el guión de su intervención.

Sin embargo, Nicolás Maduro parece que todo lo puede, al menos en su película. Logró derrocar por ahora la conspiración. Los nuevos billetes pudieron cubrir su ruta y aunque con un poco de retraso, superaron los obstáculos y llegaron. Eso si, una parte, pues no están todos los que son y seguramente ni serán todos los que están.