Algunas cosas que no se saben de la Princesa Leia

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Cuando el mundo llora el adiós para siempre de la legendaria Princesa Leia, Carrie Fisher, al día siguiente de su fallecimiento murió su madre, otra de las actrices de aquel cine de leyenda Debbie Reynolds. Días duros estos del fin del año 2016.


Para recordar a ese personaje tan famoso e importante de la Guerra de las Galaxias, vamos a resaltar once cosas que quizás nunca supieron acerca de la Princesa Leia.

  • Carrie Fisher (Los Ángeles, nació el 21 de octubre de 1956) tenía tan solo 19 años la primera vez que interpretó a la Princesa Leia en ‘La guerra de las galaxias’, película que comenzó su rodaje en marzo de 1976. No llegaba a la edad de un maestro jedi cuando la fuerza ya acompañaba a la hija del cantante Eddie Fisher y de la actriz Debbie Reynolds en su primera audición como Leia Organa.

  • Antes de que Lucasfilm se decantara por Carrie Fisher, la compañía de George Lucas estuvo flirteando con  otras actrices para el papel de la Princesa Leia. Sonaron nombres de la talla de Meryl Streep, Geena Davis, Kim Basinger, Sigourney Weaver, Glenn Close o Jessica Lange. Incluso se llegó a pensar en una actriz de origen asiático para encarnar a la líder de la Alianza Rebelde.
  • Había algo con lo que Carrie Fisher nunca estuvo de acuerdo en el rodaje de ‘Una nueva esperanza’ (George Lucas, 1977), aunque aquella discrepancia terminara siendo el icono visual por excelencia de la Princesa Leia. La actriz odiaba su peinado, el mismo que pronto se convertirían en símbolo de los mejores coplays en las convenciones de ‘Star Wars’. Carrie Fisher jamás se atrevió a decir nada por miedo a que George Lucas terminara despidiéndola.
  • Y si el drama del peinado le parecía poco a Carrie Fisher, la actriz se vio obligada a enfundarse en su famoso vestido blanco de ‘La guerra de las galaxias’ sin sostén. Una condición impuesta por el propio George Lucas, que llegó a decir que “en el espacio no había ropa interior”. Hace unos años, Carrie Fisher protagonizaba una obra de teatro en la que confirmaba aquel mito. Y fue entonces cuando la leyenda de una Leia sin sostén se convirtió en verdad: “George Lucas lo dijo con tanta convicción como si hubiera estado en el espacio y se hubiera dedicado a mirar si la gente llevaba o no ropa interior.”
  • Mucho se le ha criticado a la trilogía original de ‘Star Wars’ la escasez de personajes femeninos en las tres primeras películas de la saga. Tanto que sólo podemos citar a tres mujeres con un papel relevante en la trama: la propia Leia, la tía de Luke Skywalker (Beru Lars) y la líder de la Alianza Rebelde Mon Mothma.
  • En 1977, Leia se convirtió, por méritos propios, en símbolo de la lucha feminista. Su personaje abandonaba el arquetipo de la damisela en apuros desde el momento en que agradecía, sin condescendencia alguna, el acto valeroso de un Luke Skywalker que acababa de entrar en su celda para rescatarla: “¿No eres un poco bajo para ser soldado de asalto?” Carrie Fisher inauguraba una tradición que inspiraría a otras mujeres como la teniente Ripley de ‘Alien, el octavo pasajero’ (Ridley Scott, 1979). Mujeres fuertes y con carácter, cuyo triunfo es independiente al éxito de los hombres, como aquel alarde de virtuosismo y estrategia que Leia demuestra al idear el plan con el que la Alinza Rebelde desbarató la primera Estrella de la Muerte.
  • Sin embargo, aquella virtud feminista de Leia se puso en entredicho con el estreno de ‘El retorno del jedi’ (Richard Marquand, 1983). En una de sus secuencias, Carrie Fisher vestía un traje de esclava después de ser capturada por Jabba el Hutt, un bikini de metal que sería criticado por hacer de su figura un objeto sexual a ojos del espectador y por traicionar la propia condición emancipadora de su personaje. El tiempo dio la razón a los críticos y aquel atuendo terminó convirtiéndose en uno de los grandes mitos eróticos del cine. Otros autores ven, sin embargo, un acto liberalizador en aquella representación de la esclavitud femenina. Así lo mantiene Diana Dominguez en el libro (que todo fan de ‘La guerra de las galaxias’ debería leer) Star Wars. Filosofía rebelde para una saga de culto (Errata Naturae, 2015): “La mujer indefensa y esclavizada sexualmente usa los propios elementos de esa esclavitud para matar a un captor que comprendió demasiado tarde que había subestimado peligrosamente a su prisionera”


  • Durante el rodaje de algunas escenas que compartían Leia y Han Solo, Carrie Fisher tenía que subirse encima de una plataforma para estar a la misma altura que Harrison Ford. Detrás de las cámaras, la diferencia entre ambos actores era de 30 centímetros. A un lado, Leia, pequeña pero matona, con 1 metro y 55 centímetros. Al otro, el eterno contrabandista, que se alzaba hasta 1 metro y 85 centímetros.
  • Existe en ‘Star Wars’ una tradición que hace que cada uno de los siete guiones que se han escrito hasta ahora compartan un elemento común. Una frase que se repite en cada una de las películas y que convierte al personaje que la pronuncia en mito para la posteridad: “Tengo un mal presentimiento sobre esto” o “I have a bad feeling about this”, en su versión original. Fue en ‘El imperio contraataca’ (Irvin Kershner, 1980), concretamente en la escena en la que el Halcón Milenario se introduce en una cueva que termina siendo un gusano gigante, cuando oímos al personaje de Leia expresarse en estos términos.
  • Casi 40 años después del estreno de ‘Una nueva esperanza’, nadie podría imaginarse una galaxia sin Leia Organa, aunque el riesgo de verla fuera de la gran pantalla hubiera estado más cerca de lo que pensamos. En algunos de los primeros borradores escritos por George Lucas, no había ni rastro de su personaje. ¿El motivo? Un Luke Skywalker feminizado, que se hubiera convertido en la mujer protagonista de la saga en detrimento del personaje de Leia, que jamás hubiera existido. La vida ha hecho que ahora sea así.