Zapatero pide Paciencia, ¿se sentaría la paciencia en el hogar de su familia cuando su abuelo estaba preso?

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Rodríguez Zapatero pidió hoy paciencia y voluntad para el diálogo. Es difícil tener paciencia cuando un familiar está preso por pensar diferente. Su historia personal es una especie de dejá vu, cuando su abuelo cayó preso en plena guerra civil española y al final lo fusilaron, ¿le habría alguien pedido paciencia a su abuela o a su padre mientras sabían que violaban sus derechos?


Gloria Rodríguez-Valdés @gloriabarrios
Hay que tener paciencia. Esas son las palabras de José luís Rodríguez Zapatero a la salida de una reunión de la mesa del diálogo. Paciencia. Sabrá él lo que significa paciencia cuando hay hambre, cuando no se consiguen las medicinas, cuando no alcanza para nada el dinero, cuando la inseguridad atormenta la vida. Habría que preguntarle por su experiencia personal. El que tanto reivindicó a su abuelo extremeño, al que lloró su historia por haber sido asesinado por las fuerzas franquistas en León, en plena guerra civil española. ¿Le pediría alguien paciencia a su abuela o a su padre.? ¿La paciencia se sentó en la mesa de su familia a esperar qué podían hacer por pensar diferente?

La paciencia se le convirtió a él en retaliación y no esperó a perdonar, en lo que la oportunidad le dio el tiempo y Rodríguez Zapatero asumió el poder, creó una Ley de Memoria Histórica para reivindicar a “sus” muertos, para desenterrarlos, para llorar por las cárceles que los oprimieron por pensar diferente. Quizás alguien le dijo a su padre que se había quedado sin el sustento del jefe de familia porque la guerra ideológica se lo mató, que tuviera paciencia cuando tenía que hacer cola para comer, que tuviera paciencia cuando no podía gritar lo que sentía, que tuviera “paciencia y voluntad” cuando en la mesa de su casa no tenían que comer.

Paciencia. Seguramente su abuela cuando supo que su abuelo Juan Rodríguez Lozano había caído preso se desesperó, lloró, buscó ayuda para verlo, para salvarlo. Tal vez alguien como usted, cualquier leonés, le dijo que tuviera paciencia. Tal vez alguien le dijo a su abuelo que se arrepintiera de apoyar a la República, que dijera que era mentira, que él estaba con los sublevados. Esa es una práctica que hace mucha gente, ¿verdad señor Zapatero?, pero probablemente su abuelo se mantuvo fiel a sus principios. Le debe haber recordado su paso por Ramo Verde a esos episodios que le contó su padre. Le diría entonces su padre que su abuela, su tía y él mismo esos meses desde que lo apresaron hasta que lo mataron tuvieron mucha paciencia.

Hoy las familias de los presos políticos se acercaron hasta las puertas de la Nunciatura apostólica. Allí estaban el enviado del Papa para facilitar el diálogo,o monseñor Claudio María Celli y el Nuncio Apostólico, Aldo Giordano. En pocas palabras cada esposa de un preso, cada madre, cada hija, le hablaron de sus familiares encerrados tras las rejas por pensar diferente. Esos familiares hicieron hoy una cola diferente, porque a veces, señor Zapatero, tienen que pasar horas a las puertas de la cárcel a ver si los dejan visitarlos. Hay veces que no. Así le debió pasar a su abuela, junto con tantas mujeres con hambre que esperaban a ver si podían suspirar al lado de sus seres queridos.

Estas mujeres le dieron a los representantes de El Vaticano una enorme sábana con las opiniones de los venezolanos, de los que sufren la vida diaria en un país sin medicinas y sin comida. Ojalá que tengan tiempo de desplegarla ante los ojos de Dios y lean lo que sienten los que nada tienen que ver con la política.

Mientras el señor Diosdado Cabello aseguró que se olviden que van a soltar a Leopoldo López. Cómo le pedirá usted esa paciencia a Lilian Tintori, a Antonieta Mendoza de López, a Manuela y a Leopoldo. Tal vez, señor Zapatero usted tenga la fórmula. Le hablará después a Leopoldo Santiago que haga un día una Ley de Memoria Histórica.

Le daré a mi madre que vivió la misma guerra que su padre, las recomendaciones que usted ofrece ahora que no consigue una medicina fundamental para su corazón que tenga Paciencia, que usted que está aquí y se reúne con Nicolás Maduro, le pide paciencia.