La campaña de los medios en contra de Trump

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Los medios de comunicación americanos y los hispanos han tomado una cruzada contra el Presidente electo Donald Trump. Lo habían hecho durante la campaña y continúan igual en estos días. El principal tema, es la inmigración y las deportaciones. Sin embargo pocos comentan que Barack Obama es el Presidente que más personas ha deportado, dicen que hay algunos que lo llaman, “El Deportador en Jefe”.


Gloria Rodríguez-Valdés @gloriabarrios
Entre los medios de comunicación estadounidense y Donald Trump se ha abierto una guerra soslayada que el Presidente electo de Estados Unidos ha denunciado a través de Twitter, herramienta de las redes sociales que confesó en el programa 60 Minutes de CBS, le sirve para comunicarse, vanagloriándose de tener en ella muchísimos seguidores. Por ahora es la vía que él ha escogido para fijar su posición.

Durante la campaña electoral hubo muchos medios que definieron abiertamente su postura contra el candidato presidencial republicano. Su actitud y su lenguaje no gustaron a muchos, eso unido a que a algunos de ellos, por las razones que fueran, les interesaba que ganara la candidata del gobierno, Hillary Clinton.

Una vez obtenida la mayoría de los colegios electorales, la actitud de los medios se ha dedicado a enfatizar a través de los anclas de sus canales de televisión, su disposición en contra de las políticas anunciadas por Trump acerca de deportar a 3 millones de ilegales con antecedentes penales, y justifican a diario las protestas en distintas ciudades, de especialmente gente jóven.

Si estas protestas se vieron durante la campaña electoral, especialmente dentro del partido demócrata cuando se definían las posturas entre Clinton y Bernie Sanders, los medios de comunicación nunca le dieron la importancia que le están dando ahora a las revueltas en contra del Presidente electo.

Trump en el programa con la periodista Lesley Stahl de CBS pidió a sus seguidores que pararan las protestas, lo hizo porque así se lo sugirió Stahl. Sin embargo del lado demócrata eso ni siquiera se ha sugerido. Al contrario, el presidente Barack Obama en su última rueda de prensa dijo que estaba “preocupado” por Trump y le sugirió enviar una señal de unidad. Eso está bien, pero es una señal que deben enviar ambas partes.

Lo cierto es que los medios de comunicación, entre ellos los hispanos, han decidido emprender un ataque a una administración que no ha comenzado a funcionar, y lo hacen incluso cuestionando el sistema electoral norteamericano. El mismo sistema que ha funcionado desde el siglo XVIII, una y otra vez. La crítica de muchos es que no es justo que no haya ganado el que obtuvo el voto popular, como el caso de Clinton y esta posición es ahora defendida porque en esta ocasión la diferencia del voto popular entre uno y otro candidato es considerable. Clinton tiene más de un millón de votos a su favor.

Pero el sistema está hecho de tal forma que el Presidente no es escogido solo por las grandes ciudades con mayor número de habitantes. Es la representación de todo el país la que decide quién es el que esperan que los dirija. Es simple. Las grandes ciudades como Los Angeles, Nueva York, Miami, Chicago, en si, las capitales de los estados, son las que concentran mayor número de habitantes, por razones obvias. Así sucede en todas partes del mundo.

Las necesidades del interior del país, de otras ciudades secundarias, de los pueblos, de los trabajadores de los campos, de las minas, no son las mismas que las que tienen en las metrópolis. Por eso crearon el sistema de los colegios electorales. Dándole mayor peso a los estados con más habitantes, pero sin olvidar que hay otras regiones que también tienen el mismo derecho a elegir y expresarse.

Por eso gana Trump, porque la decisión de muchos estados del país contó frente a la de las grandes ciudades. El Presidente electo explicó que se concentró en llevar su mensaje a esos lugares y decidió no dirigirse a las grandes urbes, muchos de cuyos votos ya se sabían para quién iban a ir dirigidos. Esta premisa también es así.

Cuando las personas se inscriben en el registro electoral, tienen la opción de escoger a qué partido político pertenecen o si son independientes. Así en la tarjeta electoral, sale que fulanito es republicano, sutanito es demócrata y Tom Sawyer es independiente. Por eso los candidatos están claros cuáles estados tienen mayoría de uno u otro partido. Sin embargo, hay unos estados independientes, que se inclinan a uno u otro dependiendo de sus intereses, son los “swing” o “púrpura”. Ahí es donde los candidatos se concentran.

Los medios ahora han decidido cuestionar esta forma de voto porque no se adapta a las necesidades del siglo XXI . El mismo Donald Trump en un momento de su campaña llegó a cuestionarlo aunque ahora segura que es el sistema y hay que respetarlo.

Lo cierto es que la posición de los medios es la que de alguna manera está alentando ese miedo y resentimiento. Los medios hispanos recalcan intensamente el tema de las deportaciones, aunque muchas veces uno que otro invitado les ha recordado que ha sido el presidente Obama el que más ilegales ha deportado de  todos los  presidentes de Estados Unidos. En sus cuentas se suman dos millones 858 mil 980 personas ilegales deportadas, el 47 % de los cuales no tenía antecedentes penales. Lo han llegado a llamar entre los latinos “EL Deportador en Jefe”.