El gobierno se quita la careta y se levanta de la mesa de diálogo

Share on Facebook49Tweet about this on TwitterShare on Google+0Email this to someone


le-dieron-una-patada-a-la-mesa


Ya lograron su principal objetivo, consumir el tiempo y bajar los ánimos. Mover las piezas necesarias para mantener el control. Suficiente…seguir sentados en una mesa ya les incomodaba. Buscaron una excusa para aliviar el dolor presidencial y para quitarse de una vez la careta. Así lo anunció hoy Henrique Capriles. No hay nada oficial. Pero será. Todo seguirá igual o peor, porque ya no hay ni dinero y para que tampoco se les alborote la gente, en los bancos decidieron ponerles soldados armados en sus puertas.


Gloria Rodríguez-Valdés @gloriabarrios
Al final lograron lo que querían y los facilitadores con su “reputación” internacional colaboraron con ellos. El tiempo, esa  magnitud física con la que se mide la duración o separación de acontecimientos, era el objetivo principal de su fotografiada reunión con la oposición. Una fotografía en la que aparecieron los más “duros” del gobierno, si es posible que haya unos más que otros.

Hicieron lo que han hecho a lo largo de 18 años, prometer y no cumplir. Esa es la actitud. Por eso es que hay hambre, nada funciona, hay inseguridad, no hay medicinas, y toda la larga lista de decepciones y agresiones que sufren los venezolanos por las políticas de un gobierno oscuro. Dicen que desde hace días las mesas técnicas ni siquiera se reúnen.

Así que se pararon de la mesa según lo anunció el gobernador de Miranda, Henrique Capriles Radonski. No hay más diálogo. El gobierno aún no ha dicho nada, aunque por supuesto ya han asomado que la Asamblea desacata los acuerdos que han suscrito.

La noticia fue notificada por los mediadores quienes habrían informado a la MUD que los representantes del Gobierno no asistirían a la tercera reunión plenaria del diálogo convocada para el próximo 6 de diciembre, según el portal Efecto Cocuyo. Y también señala que el secretario de Estado norteamericano Thomas Shannon está en Caracas.

Una vez más la quimera de conversar con la oposición quedó en historia. Nicolás Maduro prohibió el fin de semana pasado que la Unidad se levantara de la mesa, solamente ellos son los que pueden manejar la conversación. Tres días más y son ellos los que al parecer le dan la patada definitiva. ¿La razón? A la Asamblea Nacional se le ocurrió tocar el tema de los sobrinos de la pareja presidencial, los mismos que con videos y grabaciones echaron los cuentos de cómo hacían negocios ilícitos, los mismo a los que apresaron tratando de hacer una negociación y a los que un jurado que reunió las características exigidas por su defensa, condenó. Que a alguien en Venezuela se le ocurra si quiera comentar lo ocurrido cuando el duelo de la pareja presidencial es tan profundo, es razón suficiente para no continuar buscando un camino de paz. O por lo menos es la excusa que pusieron, la Asamblea no cumple con los acuerdos y denuncia lo que ocurre en el gobierno. Porque decir que no van a abrir el canal humanitario para que la gente coma, o tenga medicinas, es un poco descarado.


“No nos importa que no haya medicinas”….horrible. “No vamos a liberar a nuestros rehenes”, los ojos del mundo los mirarían como torturadores…simplemente hay que hacerlo así. Un diálogo sin consecuencias mientras se consumía el tiempo para no cumplir la Constitución y no realizar el Referéndum Revocatorio.


Eso se sabía. No era un secreto para nadie. Tal vez el Vaticano pensaba que estando sentados allí lograrían un cambio, se ve que poco han leído sobre lo que sucede en Venezuela, simplemente se dejaron llevar por buenas proposiciones sin confesar al victimario. Eso no se hace, debieron haberse sentado primero para escuchar el mea culpa y los pecados y analizar si de verdad había arrepentimiento.

¿Qué se ha conseguido ahora?…nada, como siempre. O más bien, bajó la presión de la calle, la emoción de un pueblo que veía como estaba acorralado el gobierno, no solamente porque no tienen dinero, porque nada les sale bien, porque no hay comida, medicinas y ahora billetes, estaba acorralado porque la gente ya estaba en la calle.

Hoy decidieron poner a los militares en las puertas de las agencias bancarias. Saben que en cualquier momento empiezan ahí los conflictos. Cuando la gente vaya a sacar su plata y no tengan billetes para darles, cuando se alcen porque no van a aceptar billetes de a dos y de a cinco bolívares. Así que la solución a la incapacidad son las fuerzas armadas, las garantes armadas de la ineptitud.

Al final el gobierno de Nicolás Maduro y su combo ya no solo se han retratado en el mundo por hacer negocios ilícitos desde el seno del poder, también quedaron como lo que son, unos secuestradores del tiempo y de las esperanzas de un país. Una partida de individuos, por no llamarlos de otra forma, capaces de hundir al prójimo -y eso lo deben de leer bien desde el Vaticano- para poder sobrevivir en su mundo delincuencial. Al final se quitaron las caretas.