Dios los cría y ellos se juntan

Share on Facebook10Tweet about this on TwitterShare on Google+0Email this to someone


putin-y-maduro


Maduro está en Turquía en el 23 Congreso Mundial de la Energía. Es justa su presencia allí. Tratará que los precios aumenten. Se reunirá con Putin para agradecerle los últimos acuerdos económicos y el regalo de la estatua. En el intercambio le anunciará que se ganó el Premio de Chávez de la Paz y a lo mejor le presentará a Vladimir Padrino López, su tocayo y a Marlenys Contreras, la esposa de Diosdado Cabello. Allí los llevó con él, como diría la canción, “Amarraditos” los dos.


Nicolás Maduro viajó a Turquía. Las razones son las que debe hacer un país productor de petróleo, tratar que los precios del crudo no se vayan por los suelos. En el caso venezolano por varias razones, en primer lugar porque ya no produce las metas de otras épocas, por la desidia y la falta de mantenimiento, en segundo lugar le suceden estas cosas porque ha dejado ir a excelentes trabajadores de la industria y en tercer lugar, porque sus ingresos provienen casi exclusivamente de esta fuente, por eso ahora busca mejorar su economía -y a algunos bolsillos, dicho sea de paso- con el arco minero.

Así que tomó el avión, se llevó una sustanciosa comitiva, como suele suceder en sus viajes y se dispuso a encontrarse en el 23º Congreso Mundial de la Energía, con los líderes de los países participantes, entre ellos Vladimir Putin, con quien hasta ahora mantiene buenas relaciones, entre otras cosas porque es el país que le ha tendido la mano a Venezuela a cambio de beneficios económicos, como el contrato de 20 mil millones de dólares para la empresa rusa Rosneft que participará en la explotación de la faja petrolífera del Orinoco, firmado el pasado viernes 7 de octubre.

En la comitiva de Maduro van dos funcionarios que poco tienen que ver con el petróleo, el ministro de la Defensa, Vladimir Padrino López y la ministra de Turismo, Marleny Contreras. ¿Raro, verdad?…Puede ser que estos dos funcionarios quisieran conocer Estambul. Es una posibilidad. Pero también puede ser que Maduro haya decidido llevarlos “amarraditos los dos” , como dice la canción. Quizás se deba a que Padrino López se reunirá con algunos rusos para hablar del armamento que en los últimos años le ha gustado mucho al gobierno venezolano adquirir, para unas guerras futuras o puede ser para agradecer personalmente a los rusos por  el enorme monumento de bronce y granito, que muestra a Chávez de pie con el puño izquierdo en alto, obra del escultor Sergey Kazantzev, financiada precisamente por la empresa petrolera Rosneft por encargo del presidente ruso, Vladimir Putin.


Todos se animan, se pagan y se dan el vuelto.


En el caso de Marleny Contreras, es posible que haya ido para ver el turismo en un país que tiene muchos planes y turistas, a pesar de las bombas, los atentados y las disputas de los distintos grupos árabes. Además Turquía es un país que como Venezuela tiene problemas económicos y acaba de salir de un polémico golpe de estado, que todo apunta hacia su presidente Recep Tayyip Erdogan, el mismo al que Maduro se refirió cuando dijo que podría “tomar represalias más duras que las de Erdogan” y ya es decir. En cualquier caso, firmarán el acuerdo de vuelos entre Turquía y Venezuela. Sin entender muy bien como para qué. Pero no hay que olvidar que Marleny Contreras es la esposa de Diosdado Cabello, así que la canción chilena “Amarraditos”, también pudiera tener sentido.

Maduro no fue recibido por Erdogan a su llegada al aeropuerto, ni por el canciller. Dice La Patilla que lo recibió Eran Aytun, Consejero y Jefe de Protocolo de la cancillería turca. Puede ser que había demasiados jefes de estado y el presidente turco no podía estar todo el día en el aeropuerto, pero si se reunió con el presidente turco, a quien le debe haber preguntado por cómo hizo para salir de todos los funcionarios de su gobierno que pudieran estar “serruchándole” el puesto.

Se reunió también con Putín a quien seguramente le anunció en persona que en vista de que hay un Premio Nobel de la Paz, Venezuela le dará a él un premio recién creado, el Chávez a la Paz y la Soberanía de los Pueblos. Debe haber sido una idea de algún cubano que no pudo en su momento crear el Ché de la Paz, por los crímenes cometidos y confesados o el Fidel de la Paz, porque sería matarlo de antemano y eso se lo deja a los cubanos de Miami. Lo de la Soberanía, se lo agregó con seguridad las ideas del PSUV. Y como en Venezuela la democracia se entiende por las decisiones de una sola persona, este premio tampoco tiene jurado, ya Maduro decidió a quien dárselo “Este premio hay que entregárselo a un líder que es el más destacado en el mundo de hoy, luchador por la paz, luchador por el equilibrio del mundo, constructor del mundo pluripolar, al presidente Vladimir Putin”

Lo que si va a celebrar con Putin, además del premio, son los contratos y el nuevo esquema de pago de la deuda, así como la importancia que tiene que Rusia se alíe en esta etapa a la producción de los países de la OPEP, especialmente a los que como Venezuela, piden una reducción de la producción para subir los precios. Las primeras medidas tomadas hace unos días  entre Rusia y Arabia Saudita en la cumbre del G2, y que han dado cierta estabilidad a los precios, han beneficiado al crudo venezolano que se ha situado por encima de los 40 dólares y eso para el gobierno venezolano es fundamental, sobre todo en estas circunstancias en las que no tiene dinero para pagar la deuda externa y mucho menos para sus misiones y la compra de voluntades.

Rusia había se ha acercado a Erdogan, el presidente turco, quien ha agradecido que fuera Rusia precisamente una de las primeras en condenar el fallido ” golpe de estado” turco del pasado 15 de julio. Además sus relaciones con sus antiguos aliados, Estados Unidos y la Unión Europea, no pasa por sus mejores momentos debido a las críticas de estos por el creciente autoritarismo del mandatario turco y a la molestia del turco con Estados Unidos al darle asilo y protección a su más acérrimo opositor Fetula Gülen.

Todo esto ocurre en un momento en el que Cuba también vuelve su cara a su antiguo protector y le pide ayuda para que le suministre petróleo y Rusia a su vez está pensando poner de nuevo bases militares en la isla caribeña.

Pareciera que todo se desenvuelve con una reedición de la guerra fría con nuevos protagonistas y donde Venezuela, que nunca estuvo involucrada en temas tan escabrosos, que pudieran debilitar la paz mundial, ahora por herencia de Chávez y sus ínfulas de grandeza, tiene su presencia en estos juegos de grandes ligas.