El curioso momento paralelo del PSUV y Podemos…lo que pasa con las almas gemelas



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Casi al mismo tiempo, los tan iguales diputados del PSUV y de Podemos, actuaban de la misma manera. Abandonaban el hemiciclo. A ninguno les gustó oír las verdades que desde el podium se ventilaban.


Angel V Cardiel
Este jueves 27 de octubre se vivieron dos momentos similares en los parlamentos de España y Venezuela. Las bancadas de los partidos “hermanos”, Podemos y PSUV, lucieron vacías en sus respectivas sesiones. Dos historias distintas en el detalle, pero al final tan comunes como la ideología y el dinero que financia a los dos.

La Asamblea Nacional de Venezuela iniciaba el juicio político –que no judicial- al presidente Nicolás Maduro. Las cortes de España iniciaban el quinto intento de investidura de Mariano Rajoy para presidir el gobierno.

En el Palacio Federal Legislativo de Caracas la sesión estaba destinada a escuchar a los ciudadanos que iban a contar sus amargas experiencias en la actual Venezuela, pero los parlamentarios del PSUV, que solo consideran “pueblo” a quienes comparten su visión de país, decidieron ausentarse, pues les cuesta oír lo que no les favorece.

En el Palacio de las Cortes de Madrid la agenda del día preveía la palabra de los diputados para explicar su posición y el cierre de la sesión para votar a favor o en contra de Rajoy. Al principio estaban todos, pero por unos minutos los parlamentarios de Podemos abandonaron el hemiciclo, porque tampoco les gusta escuchar lo que no les favorece.

En Venezuela hablaron estudiantes, amas de casa, madres, enfermeras, trabajadores, representantes sindicales, deportistas y un amplio espectro de ciudadanos, pero los representantes del PSUV solo se escuchan a ellos mismos, por eso no fueron.

En España la historia fue más compleja.

Todo empezó cuando Pablo Iglesias llamó ladrones a los parlamentarios del grupo Popular. “Hay más delincuentes en esta cámara que afuera”, acusó el líder de Podemos.

En la penúltima intervención del día, el portavoz del PP, Rafael Hernando, respondió a Iglesias con contundencia al recordarle que el PP había expulsado a sus miembros acusados de corrupción, mientras que los acusados de corrupción de Podemos siguen en sus puestos. Posteriormente atacó la postura populista del partido Podemos y su doble moral al hablar de libertades mientras reciben dinero de países donde se reprimen las libertades, como Venezuela e Irán. “Ponen el nombre de España al servicio de dictadores…No les gusta que se hable de Venezuela porque el patrón paga”, dijo Hernando.

La agenda de las Cortes de España cerraba la sesión con el turno de palabra de Rajoy y la votación, pero Pablo Iglesias pidió un turno adicional al sentirse insultado por Hernando. La presidenta de la Cámara, Ana Pastor, le preguntó cuál era el insulto, para saber si merecía el derecho de palabra, y entre gritos desaforados de los miembros del grupo de Podemos, Iglesias se quejó “Dijo: ponen el nombre de España al servicio de dictadores”. Pastor le preguntó a Hernando si retiraba esas palabras, a lo que el diputado español respondio: “Cuatro millones de euros”, recordando la cantidad de dinero que el gobierno de Venezuela le dio a Podemos. Los gritos de Pablo Iglesias y los suyos crecieron a pesar de que Ana Pastor pidió silencio en varias ocasiones, por lo que la Presidenta de los diputados optó por negarle la palabra al parlamentario de la coleta.

En respuesta todos los representantes de Podemos abandonaron sus puestos y se fueron a una sala contigua para no escuchar a Rajoy. Luego volvieron para votar y como se esperaba no se aprobó la investidura de Rajoy, quien sí tendrá los votos necesarios el próximo sábado ante la anunciada abstención del PSOE.

Los parecidos entre Podemos y el chavismo son obvias, no en vano comparten alabanzas, foros, comilonas, acciones, estrategias y dineros. A los dos les gusta insultar, pero les cuesta más escuchar verdades. Ambos grupos disfrutan de sus monólogos y se auto aplauden, pero se enfurecen cuando alguien les recuerda sus verdades. Lo curioso de este jueves es que el espejo que iguala a estos dos partidos se reflejó en lugares similares y con apenas minutos de diferencia, a pesar de que hay un océano de por medio. Eso pasa con las almas gemelas.