¿Qué parte de la historia no entendieron?



rumores


El gobierno aprovecha la desesperación de los millones de venezolanos que quieren un cambio ya para reprimir aún con más fuerza. Ellos insisten en que el revocatorio sea el año que viene, así solo sale Maduro y los líderes de la oposición, de tantas ideologías encontradas, hacen un enorme esfuerzo por conducir el revocatorio a este año, a pesar de los rumores de laboratorio que insisten en asegurar que los líderes negocian bajo cuerda y se exponen a ser encarcelados a la luz del sol o de la luna.


Gloria Rodríguez-Valdés @gloriabarrios
La máquina de rumores del gobierno trabaja las 24 horas y las declaraciones de los diferentes funcionarios también. Ciertamente el poder político, militar y económico, está en manos del gobierno y todos los sub poderes que podrían desprenderse de ellos, más los que se suponen son independientes y se quedan tan solo en el se supone, también pertenecen a su cofradía. Así ocurre con el Consejo Nacional Electoral y así ocurre con los rumores que a millón se reparten en las redes sociales, en los chats, mensajes y en las colas.

Después de la multitudinaria marcha del 1 de septiembre muchos volvieron a tener “la empalizada en el suelo”. Aunque siempre se dijo que esa era una primera etapa, que eso no iba a tumbar a Maduro, y tampoco lo iba a hacer renunciar por ahora…la imaginación hizo pensar a la desesperación que ya el fin estaba cerca. Y no es fácil.

Para colmo de males, las autoridades del CNE insisten en descalificar a la oposición. Y aunque ese no es su papel real y es el que las rectoras decidieron asumir, son un ministerio más del gabinete presidencial y por eso salen así Socorro Hernández, con mayor frecuencia y ahora Tania D’Amelio, a decir que no entienden por qué la Mesa de la Unidad se empeña en anunciar actos de calle, cuando ellas ya dieron fecha.

¿Qué parte de la historia no entendieron?

Si se cumplen todos los pasos como ellas tienen pensado, como a principios de agosto anunció Tibisay Lucena, quien por cierto no ha vuelto a hablar, la fecha de recolección de firmas sería a finales de octubre y la verificación y convocatoria, en las manos perezosas de estas rectoras funcionarias del gobierno, obligarían a que el referéndum revocatorio se realice el año que viene y si eso es así, quedaría de Presidente hasta que termine el periodo actual,  el vicepresidente de turno, que debe ser cualquiera.

Es decir, si Maduro sigue haciendo caso a su círculo más íntimo, él saldrá del poder y quedará recordado en la historia del país, como el chofer de autobús que fue designado a dedo por Hugo Chávez y que no respetó la Constitución en su artículo 72. Quedará como un dictador, torturador, con una enorme cantidad de presos políticos, con el gobierno que hizo pasar más hambre a los venezolanos, con mayor inseguridad y un largo etcétera de irregularidades. Y sus amigos, tan contentos. Allí se quedarán.

Si eso llegase a suceder vendrían las presiones internas. Aristóbulo atornillándose porque se creería el más político, Vladimir Padrino López porque aseguraría que en sus manos están todas las decisiones económicas, Cilia Flores, porque si no es su marido es ella, Tarek El Aisami, porque es muy amigo de Maduro y hay que defender todas las redes que tiene montadas, Diosdado Cabello porque él se consideró en un momento dado, el hijo de Chávez y hasta José Vicente Rangel con todos y sus ochenta y tantos años, vería por fin abierta la posibilidad de conseguir lo que siempre quiso, la Presidencia de la República.


Pero bueno, ese es el panorama que ellos insisten en propiciar. Por eso la actitud de las rectoras y por eso también los rumores que corren a diario sobre las negociaciones de la oposición con el gobierno para que eso suceda.


Cada vez son más insistentes y los de uno y otro bando, los radicales y los que no creen en nada, se empiezan a hacer eco de esta situación, rematando además que la manifestación del primero de septiembre aunque haya sido una de las más concurridas de la historia, no sirvió para nada porque el rumor insiste: “la oposición está negociando para que el revocatorio se realice el año que viene”

Entre todos los rumores que aparecen a diario en esta tierra tan mágica y complicada, ese es uno de los más fuertes y difundidos y quizás uno de los que más han calado. Tal vez porque no salen solo de los laboratorios del gobierno, sino que lo alimentan luego los radicales de la oposición, los que escriben en Twitter y se reúnen en cafés del exterior.

Ciertamente la oposición está compuesta por muchos partidos políticos, muy diferentes y con aspiraciones distintas y encontradas, pero en su conjunto tienen objetivos comunes, aunque haya alguna que otra voz disidente e interesada. Todos salen a las convocatorias, todos se ponen el flux para ir al Congreso y se exponen a un cabillazo o un botellazo, recorren las calles. Los más jóvenes se la pasan en los barrios. Todos se exponen a que los pongan presos, a que les quiten la inmunidad, a que le hagan algo a sus familiares. Pareciera que se exponen a demasiadas cosas para lograr el cambio democrático.

Y tiene que se democrático, con las armas de la Constitución y todos los venezolanos tienen que poner su cuota de lucha, cada quien a su manera y desde las trincheras que tengan. Pero una dictadura no sale poco a poco, sale con presión, con lucha, con esfuerzo y con las meteduras de pata y desesperación que los dictadores cometen y demuestran.

Los rumores los circula el gobierno, igual que circula los golpes de estado e involucra a los que le molestan en la oposición, igual que circula que los jóvenes de Villa Rosa, con cholas y franelas, con hilo y anzuelo, preparaban bombas caseras, igual que circularon que Yon Goicoichea debajo de las sillas de bebe de sus hijos tenían explosivos.

Son rumores, son rumores.