El diálogo de Zapatero no funciona en Caracas y tampoco en Madrid

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Zapatero sale de reunirse con Maduro, lo hace muy a menudo en los últimos tiempos y aunque jure que va bien el diálogo, los principales líderes de la oposición y el pueblo, insisten en que lo que vale es el revocatorio para el 2016 y Maduro en que el diálogo es para la paz. Es lo mismo que en España, su partido el PSOE, que no cuenta con la mayoría, se empeña en ir de espaldas a la mayoría y está llevando a su país a un largo desgobierno. Ese parece que es el diálogo que entiende Zapatero.


Gloria Rodríguez-Valdés @gloriabarrios
La verdad es que José Luis Rodríguez Zapatero no lo tiene fácil. Por lo menos en lo que se refiere a salir airoso de lograr una salida a la crítica situación que se vive en Venezuela, pero tampoco lo tiene fácil en España, donde su partido el PSOE, tiene enredado el futuro al insistir su secretario general, Pedro Sánchez,  en no ayudar para nada a formar gobierno a la mayoría. Así que, si no es capaz de encontrar una salida al entuerto español, ¿qué se puede esperar que solucione en Venezuela cuando él sale por una puerta y por la otra Nicolás Maduro dice que el diálogo es para lograr la “paz, pero nunca para que él salga del gobierno?

La forma de conducirse Zapatero, el ex presidente español, es un tanto particular. Ganó las elecciones de su país gracias a un bombazo que los extremistas musulmanes pusieron en el tren de Atocha, horas antes de celebrarse las elecciones. Los españoles, que no estaban muy contentos con la decisión de José María Aznar de aliarse con Tony Blair y George Bush para mandar tropas a Irak, cambiaron su voto en el último momento y se lo entregaron a quien iba perdiendo y por bastante, en las encuestas.

Fue el gobierno de Zapatero, un gobierno más malo que bueno y por supuesto su relación con Hugo Chávez a nivel de negocios fue bastante fructífera, tanto que algunos empresarios que firmaron acuerdos comerciales durante su gobierno con funcionarios venezolanos, están hoy sentados en el banco de los tribunales siendo juzgados por corrupción. Pero bueno, eso es harina de otro costal. Pero los rumores acerca de Zapateo y sus conductas, inclusive las de horas antes del atentado, han rodado mucha tinta. 

Ahora aparece como el salvador en Venezuela. Se monta en aviones, va y viene, seguro que para acumular muchas millas y dicen que a cobrar chequecitos, porque por altruismo, no es. Especialmente porque su posición es estar la mayor parte de las veces sentado en Miraflores. Claro, también debe ser un papel difícil lograr que Maduro y los Rodríguez, entiendan en qué consiste un diálogo. 

Igual que Pedro Sánchez en España, que se empeña en no respetar la decisión de la mayoría de los españoles, se tapa los ojos y vuelve a tratar de jugar a la ruleta. Aun cuando las encuestas indican que cada vez que juega peor queda. Pero es un empeño este el de los dirigentes que insisten en creer que a la fuerza su camino es el que vale.


Así que Zapatero dice que va a haber diálogo y la mayoría de los líderes de la oposición dicen que no, que lo que tiene que haber es la realización del revocatorio en el año 2016. Y es que además eso es lo que quiere el pueblo, la mayoría. Eso es lo que vale.


También le agradecen a Zapatero que Gabriel San Miguel haya salido en libertad y esté rumbo a España. Timoteo Zambrano, que ha decidido él solito estar del brazo de Zapatero en nombre de la oposición, le da las gracias por su Twitter. Pero bueno, si es que ese es su trabajo, como lo es del gobierno español, hacer todo lo posible porque un ciudadano español, preso injustamente, solo por profesar una ideología política contraria al gobierno, solo por pertenecer al partido político que descontrola a Maduro, sea liberado.

Eso no es ninguna heroicidad. Heroicidad sería que lograra que los presos políticos, todos, salieran del calvario y de la tortura a la que son sometidos. Eso si. Lo otro es un deber como español y como ex presidente con excelentes, demasiado excelentes, relaciones con el gobierno venezolano.

Zapatero salió muy contento de su reunión de 45 minutos, porque se impulsó el diálogo nacional, así dijo. Lo que no explicó bien es ¿cuál diálogo? ¿e es que él esta seguro que al ayudar al gobierno a hablar de este tema lo que trae consigo es la decepción de los venezolanos hacia la MUD y la desesperanza que pareciera que es lo que el gobierno se empeña en inyectar?

Pero para que le quede claro a él y a todos, ya Maduro lo dijo el domingo cuando mencionó que él convocó a los ex presidentes  “para que se cumpla la Constitución, para que haya paz”

“A veces sale gente por ahí que se les desvaría la cabeza y que (dice que) Maduro está negociando, hay que ser bien malvado para decir eso. ¿Ustedes creen que yo soy capaz de negociar y traicionar al pueblo? Hay que ser bien perverso y malvado”

Y en eso está claro, por eso sigue persiguiendo, sigue haciendo todo para que el pueblo muera de hambre, sigue haciendo cosas como todo lo que sucede en Margarita.

Ese es el mismo diálogo español…el que no resuelve nada.