Colombia firma hoy un acuerdo con las FARC avalado por Castro, el Papa y Obama



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Hoy, en tierras colombianas, en Cartagena, para complacer a Raúl Castro quien por prescripción médica no puede viajar a Bogotá, y a ritmo de vallenatos, se refrenda el acuerdo de paz entre las FARC y el gobierno de Santos. Un acto al que no han sido invitados los ex presidentes incómodos de Colombia, Alvaro Uribe y Andrés Pastrana y si 17 jefes de Estados, entre ellos dicen que el propio Castro y Nicolás Maduro


Ni Andrés Pastrana ni Alvaro Uribe fueron invitados al acto que celebra hoy Juan Manuel Santos junto con los representantes de las FARC (Fuerzas Armas de la Revolución en Colombia) para celebrar la firma del acuerdo firmado en Cuba en el que se establece la paz con parte de la guerrilla de ese país. Si lo estarán en cambio, varios jefes de estado de otras naciones con el fin de darle apoyo a un acuerdo que espera finalmente por un plebiscito que busca el respaldo popular el próximo 2 de octubre.

Nuevamente la mano de los Castro y de Cuba ha estado definiendo políticas de estado en la región y ha conseguido implantar sus directrices en los gobiernos latinoamericanos.

Los dos ex presidentes no están de acuerdo porque aseguran que es un trato que termina favoreciendo a las FARC, pues en sus más de 200 páginas cumple con casi todas las exigencias de este grupo que se ha llevado a miles de víctimas a lo largo del tiempo y que ha sido además, un grupo propulsor del narcotráfico en la región.

De hecho, asegura Pastrana, que no todos los frentes de las FARC están de acuerdo con la firma de este pacto. Hay grupos disidentes, entre ellos el Frente número uno, que es el encargado del narcotráfico, a quienes hace pocos días Timochenko les pedía que se sumaran al tratado.

En el programa radial de Oscar Haza en Miami, el ex presidente colombiano, quien no está de acuerdo en cómo se ha llevado este proceso de paz, negociado en La Habana, puntualizó que aunque se haya firmado el acuerdo, la realidad es que todavía hay grupos disidentes, hay guerrilleros que no se quieren acogerse al proceso y prefieren continuar en la selva, por lo que se han sumado al otro grupo guerrillero de inspiración castrista, El ELN (Ejército de Liberación Nacional).

De hecho un reportaje de José Benezra en el ABC de España, demuestra cómo hay guerrilleros que están temerosos de reisentarse en la sociedad, “muchos de estos hombres y mujeres no tienen más familia que sus  compañeros de guerrilla, no conocen otra vida, ni siquiera han pisado alguna zona urbana de Colombia.”…”Queremos mantener una forma de vida de campamento, adaptada a lo civil’, le confiesa una guerrillera que se hace llamar Paola.

Pastrana cree firmemente que este proyecto de paz es un engaño, como lo fue el de César Gaviria con Pablo Escobar, cuando se anunció la detención del narcotraficante. Dice el ex presidente que en aquel momento Escobar fue el que impuso las condiciones, construyó una cárcel hecha a su medida y desde allí siguió haciendo negocios y asesinando. Un tema que ya muchos conocen y dominan gracias a la serie Narcos y a otras tantas novelas que se han hecho analizando la figura de uno de los más conocidos traficantes de droga.

Otro de los puntos que Pastrana rechaza contundentemente es el de la creación del Tribunal para la Paz, en el que participarán en partes iguales representantes del gobierno y de las FARC, aseguró en la entrevista de Haza.

Un tribunal que según el abogado español Enrique Santiago, quien participó en el proceso de las negociaciones, sería un tribunal de “absoluciones” para que los autores de delitos graves fueran sancionados, con solo contar la verdad. Así se olvidarían entre otras cosas, cortes internacionales como La Haya y se evitarían sanciones que no prescriben.

“Es el salvoconducto del Gobierno contra la tesis de la impunidad”, dice la periodista y ex congresista colombiana, María Isabel Rueda.

La periodista asegura en su artículo en El Tiempo que “semejante aparato estará por encima de la Corte Constitucional, de la Suprema, del Consejo de Estado, de la Procuraduría, de la Contraloría, de la Comisión de Acusación del Congreso, de la Fiscalía, de la justicia penal militar y, desde luego, de todos los jueces de la República”…es un tribunal que tiene más tinieblas que claridades, dice y por eso coincide con Pastrana en que su funcionamiento será un peligro, pues entre otras cosas, no se sabe cuánto tiempo estará en funciones, pues incluso el día que las termine “mantendrá una sala de estabilidad que se autoconvocará infinitamente hacia el futuro cuando a las FARC no les guste una ley del Congreso o una decisión de las cortes. Y la única manera de cambiar este supratribunal, cuyas decisiones tendrán segunda instancia solo en el tribunal celestial, será a través de una constituyente”...Bastantes ventajas lograron las FARC y los Castro.

El Patio de Banderas del Centro de Convenciones de Cartagena será hoy, a las 5 de la tarde, el escenario en el que nuevamente se firmará el acuerdo. Es para refrendarlo en territorio colombiano con la presencia de 15 jefes de Estado y 27 cancilleres. Los medios de comunicación destacan que con este acuerdo se pone fin a un conflicto de 52 años, el cual dejó más de 267.000 víctimas.

Pastrana asegura que no entiende cómo él y Uribe como ex presidentes no están invitados y en cambio, hay jefes de Estado como Enrique Peña Nieto que hayan decidido sentarse en este acto, sin pensar que es como si su presidencia llegara a un acuerdo con los carteles de la droga de su país.

En cualquier caso allí estarán muchos de los protagonistas de esta historia, de este acuerdo. El presidente de Ecuador, Rafael Correa, el secretario de Estado de El Vaticano Pietro Carolin, quien oficiará una misa a las 12 del mediodía, el secretario general de las Naciones Unidas, Ban Ki Moon, quien dará un discurso junto a Santos y Timochenko, Federica Mogherini, la alta representante de la Unión Europea para Asuntos Exteriores y por su puesto, Nicolás Maduro y su par, Raúl Castro, quienes se estarán codeando con John Kerry, el secretario de Estado norteamericano.

El Plesbicito

El 2 de octubre los colombianos tendrán que refrendar este acuerdo o no en un plebiscito. Lo que en un principio el gobierno de Santos veía como un seguro éxito, se le está poniendo un poco difícil. Aunque todavía las encuestas siguen dando triunfador al Si, es decir, al apoyo al acuerdo, tienen un poco de resquemor, pues Bogotá, una ciudad tradicionalmente de centro izquierda, los sondeos aseguran que para el día de hoy hay un empate entre las dos posiciones.

Mary Anastasia O’Grady, en el Wall Street Journal señala que el 2 de octubre, Colombia realizará un consulta en la que los ciudadanos aprobarán un acuerdo entre un grupo designado por el Departamento de Estado de EE.UU. como una organización terrorista (FARC) y el gobierno de Santos. “El acuerdo, respaldado por el presidente Obama, les otorga amnistía a las FARC por sus crímenes de guerra, que incluyen el reclutamiento de miles de niños soldados, masacres de pueblos, asesinatos políticos, bombardeos y secuestros.

Antecedentes

En el trabajo de Benezra en un párrafo está perfectamente sintetizado el origen de la guerrilla colombiana: “Los orígenes de esta guerra interna se remontan a 1948, al asesinato de Jorge Eliécer Gaitán, candidato liberal a la presidencia. Su muerte desencadenó duros enfrentamientos entre liberales y conservadores, que se extendieron a todo el país. Fue el denominado «periodo de La Violencia», liderado por grupos de autodefensas campesinas con simpatías por los liberales que más tarde se convertirían en comunistas. En 1964, los soldados tomaron la población de Marquetalia, un refugio de aquellos revolucionarios que contaba con su propio gobierno. Quienes resistieron el ataque se reorganizaron en guerrillas que dos años más tarde dieron paso a la creación del Bloque Sur de las FARC. Entre los campesinos que huyeron de la ofensiva estaba Manuel Marulanda Vélez, «Tirofijo», que se convirtió en el jefe máximo”