Alicia Machado, gracias a Miss Piggy, tuvo su momento de fama ante más de 100 millones de personas

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Si habían quedado en el olvido sus legendarias metidas de pata, si sus peleas con actores mexicanos quedaron enterradas cuando se mudó a los Angeles, si su nueva vida con las ayudas del gobierno de Obama le dieron una nueva vida. La mención de su nombre por Hillary Clinton y el situarla como ejemplo de mujer e hispana, le ofrecieron a la ex miss Universo, una  mayor atención de la que le dio Donald Trump en su momento.


Gloria Rodríguez-Valdés @gloriabarrios

Alicia Machado de pronto se convirtió en el personaje más buscado en las redes sociales. Ella tendrá que ver a quién le agradecerá su fama de un momento. Si a Hillary Clinton o a Donald Trump, que fue el que dio los argumento para que ella fuera nombrada por la candidata demócrata. Lo cierto es que en el mundo ahora no se habla de otra cosa que de la Miss Universo venezolana.

Su corona, sus kilos de más, las meteduras de pata a la hora de hacer declaraciones, aquellos chistes que volaban cuando las redes sociales comenzaban a surgir, nunca le dieron tanto impulso a su figura como el haber sido escuchado anoche su nombre por alrededor de cien millones de personas repartidas en el planeta tierra. Ella y Miss Piggy de la mano, compartieron su momento de gloria.

En 1996 cuando Alicia Machado ganó el certamen de Miss Universo para ella fue todo color de rosa. Hasta que por alguna razón comenzó a engordar y a acabar con el mito de las mujeres perfectas que se coronan y deben continuar por un año haciendo un duro trabajo con cláusulas para la organización de la que era dueño justamente Donald Trump.

La venezolana tuvo que soportar, cuenta ella, que Trump la pusiera a hacer ejercicio delante de los fotógrafos de farándula para que vieran el esfuerzo que hacía para adelgazar. En aquel tiempo trabajaba para la organización de Trump, trabajaba y le pagaban.

El tiempo pasó y volvió a hacerse famosa por sus meteduras de pata. En una ocasión tuvo que cerrar su cuenta de Twitter porque confundió a las Corea (del Norte y del Sur) con China y no se le ocurrió otra cosa que escribir en un tweet:

“Esta noche les pido que nos unamos en oración por la paz, que estos ataques entre las chinas no empeoren nuestra situación”

Por supuesto en aquellos momentos los ataques no vinieron de Donald Trump, si no de miles de personas que decidieron burlarse de ella. “A ver, relax, las Chinas es un decir. En fin, ¡buenas noches! Coreas calmados jueces del Twiron“, publicó luego de la avalancha de críticas.

Su vida también transcurrió en México y de ahí su leve acento mexicano de hoy. También en ese país tuvo sus dimes y diretes con actores de ese país, como Lorena Velásquez, a la que llamó una mujer de la tercera edad, cuando -dicen las malas lenguas- Alicia Machado coqueteaba con el actor cubano William Levy y a este no le gustó. Fue un escándalo en las revistas faranduleras y la actriz mexicana parece que hizo sus comentarios al respecto.

Llegó un momento que la legendaria actriz le dijo a la venezolana, “Aquí Lorena Velázquez de la tercera edad llamando a Alicia Machado de la segunda edad, te quería decir mi vida de la segunda edad, que a la segunda edad yo ya me había casado” y  añadió que la venezolana no tenía talento para la actuación y sólo poseía “una cabeza hueca y una cintura ancha”.


Así que su paso por los diferentes escenarios no han sido tan aplaudidos. Hasta que llegó a Los Angeles y siguió con su carrera artística. Hace siete años organizó una fundación para ayudar a las madres solteras como ella, “Mamis solas”


En un programa con Jorge Ramos en Univisión con el fin de mostrar su apoyo a Hillary Clinton y rechazar a Trump, contó que el New York Times la buscó junto con otras mujeres que habían sido atacadas por Trump….Es decir, por eso ella apareció. También contó que se ha beneficiado de las ayudas del presidente Barack Obama, “sin necesitarlo porque tengo trabajo, gracias a Dios”(con los impuestos de los americanos)  y ahora igualmente se ganó una beca del presidente Obama para estudiar producción.

En el mencionado programa aseguró que Trump no podía ganar porque aunque fuera un buen hombre “no tiene un buen corazón”…aunque está convencida que “este es un país de muchos intereses y no lo van a dejar hacer lo que quiera”

Un país del que se hizo ciudadana y tuvo la suerte que Hillary Clinton la felicitó por Twitter cuando le dieron su certificado. Eso no lo hacen ni los candidatos ni los funcionarios muy a menudo y ella, muy solícita, le respondió que se acordara de las madres latinas. Quizás por la suerte que ha tenido al recibir las ayudas de Obama.

Lo que si dijo y de nuevo sin darse mucha cuenta es que “Amo a este país, yo tengo un concepto de los americanos y de los gringos muy bonito…” Parece que no se ha enterado, aunque se haya hecho ciudadana, es que a los americanos no les gusta que les digan “gringos”.

Ese término precisamente se hizo común tras la batalla entre México y Estados Unidos por los territorios de Texas, Nuevo México y California, cuando los soldados estadounidenses cantaban una canción que decía “Green Grow the Lilas”, (verdes crecen las lilas) y ellos tenía un batallón llamado verde (green battalion). Cuando atacaban a los mexicanos el comandante les decía “Green Go”. De allí se deformó la palabra y los llamaron gringos.

Lo cierto es que ahora ella es una activista por Hillary Clinton, la ex secretaria de Estado le dio su momento de fama, que sumará a las ayudas de Obama.

Trump, para defenderse simplemente le recordó a su contrincante que Alicia Machado fue “la peor persona” que pasó por el concurso de Miss Universo y que era “tremendamente difícil” trabajar con ella.

Es una lástima que se utilicen argumentos como estos de parte y parte para descalificar una postura. Clinton la sacó del olvido para tener presente a una mujer hispana con sus dos condiciones, mujer e hispana. Características perfectas para tachar a Trump con la matriz que se ha creado -y que él ha ayudado a reforzar en los debates de las primarias con las periodistas que le preguntaban- de no querer ni a las mujeres ni a las hispanas.

Trump reaccionó con la rabia que le viene produciendo la presencia de Alicia Machado en la campaña demócrata para hacerle daño, cuando debía haber respondido simplemente que ella no cumplía con los estatutos de su contrato como empleada con sueldo de la organización.

Muchos trapos sucios saldrán de ahora en adelante en los días que faltan por venir en la campaña electoral.