Quiénes son los Atletas refugiados que participan en los Juegos Olímpicos

Share on Facebook3Tweet about this on TwitterShare on Google+0Email this to someone


refugiados


Con los costos asumidos por el Comité Olímpico Internacional, participan diez refugiados de varios países en los Juegos de Brasil. Son jóvenes que huyen de sus países por guerra y hambre. En las redes corre la historia de la siria Yusra, una joven nadadora con experiencias heroicas. Pero cada uno tiene su historia.


Mientras los países del globo terráqueo enarbolan su bandera en los Juegos Olímpicos y sus atletas hacen los posible por llevar las mejores medallas al podium para escuchar sonreídos sus himnos, hay diez atletas que no pueden ondear sus banderas en sus uniformes, son atletas refugiados y cada uno, sin duda lleva a su país dentro de su corazón.

Ellos son atletas, destacados, dedicados al deporte y se constituyeron en el grupo de los refugiados que participan en los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro 2016. Ellos, aunque no estén ahí por su tierra, representan la esperanza del mundo, la juventud y el futuro.

Ellos son

Rami Anis (M): de Siria; Es un refugiado en Bélgica y participa en las competencias de natación, en mariposa.
Yiech Pur Biel (M): de Sudán del Sur; refugiado en Kenia compite en la prueba de 800 metros.
James Nyang Chiengjiek (M): de Sudán del Sur; refugiado en Kenia compite en la prueba de 800 metros.
Jonas Kinde (M): de Etiopía; refugiado en Luxemburgo compite en maratón.
Anjelina Nada Lohalith (F): de Sudán del Sur; refugiada en Kenia compite en la prueba de 1500 metros
Rose Nathike Lokonyen (F): de Sudán del Sur; refugiada en Kenia compite en la prueba de 800 metros.
Paulo Amotun Lokoro (M): de Sudán del Sur refugiado en Kenia compite en la prueba de 1500 metros
Yolanda Bukasa Marika (F): de la República Democrática del Congo refugiada en Brasil compite en Judo,peso medio
Yusra Mardini (F): de Siria; refugiada en Alemania compite en natación.
Popote Misenga (M): de la República Democrática del Congo; de la República Democrática del Congo refugiado en Brasil compite en Judo, peso medio

Thomas Bach, el presidente de los Juegos Olímpicos señaló que “estos refugiados no tienen hogar, no tienen equipo, no tienen bandera, no tienen himno. Nosotros les ofrecemos un hogar en la Villa Olímpica junto a todos los atletas del mundo. El himno de los Juegos Olímpicos sonará en su honor y la bandera entrará con ellos en el estadium. Este será el símbolo de esperanza para todos los refugiados del mundo y ofrecerá un mundo mejor al conocer la crisis por la que muchos atraviesan…”

Los Atletas de Siria

El conflicto entre el Gobierno sirio y los opositores al presidente Bashar al Assad se desató en marzo de 2011. Hay  frentes en combate: chiles (apoyados por Irán o Líbano) contra suníes (apoyados por Arabia Saudí, Turquía, Qatar, Jordania); el Estado Islámico (ISIS); la franquicia de Al Qaeda en Siria, Al-Nusra; EEUU; Rusia; Europa… nada facilita el fin de esta guerra de guerras. Ya son cinco millones de refugiados sirios, más de siete millones de desplazados internos y una cifra de muertos que supera las 280.000 víctimas.

Rami Anis

Este muchacho de 25 años fue un nadador internacional en Siria. Rami era elegible a los 20 años para enrolarse en la armada de un país en guerra. Cuando los bombardeos empezaron a ser más frecuentes, su familia lo envió junto a su hermano mayor  Estambul. Decidido a seguir con su entrenamiento en natación decidió montarse un un bote inflable y llegar a la isla griega de Samos para llegar finalmente a Bélgica, donde tenían otros familiares. “Soy un atleta, no solo un refugiado y la preparación psicológica de una atleta es lo más importante. Lo que pasó pasó, ahora estoy en Río enfocado en cosas positivas y en el futuro”.

Yusra Mardini, 18 años

Quizás la historia que más ha trascendido. Esta joven cuando la frágil embarcación que la alejaba de su tierra envuelta en guerra, comenzó a llenarse de agua, Yusra Mardini supo qué hacer. A la deriva en mar abierto frente a la costa de Turquía junto con otros 20 desesperados pasajeros, esta joven de Damasco se lanzó al agua con su hermana Sarah y comenzaron nadar para remolcar la embarcación hacia Grecia.

Los atletas de Sudán del Sur

En el año 2011, Sudán del Sur se separó de Sudán del norte. Este país tan joven comenzó de nuevo una guerra dos años más tarde. Una sangrienta limpieza étnica entre las tribus que siempre se habían enfrentado. El hambre y el cólera han obligado a más de dos millones de personas a desplazarse a la fuerza; 700 mil en países vecinos como refugiados.

A Kenia, un país fronterizo,  huyeron siendo unos niños los cinco atletas sursudaneses que competirán en estas Olimpiadas. Hoy todos se entrenan en Nairobi gracias al Centro de Entrenamiento para refugiados de la Fundación de Paz Tegla Loroupe, cuya misión es la de promover la coexistencia pacífica entre las comunidades pastoriles de Kenia, Uganda y el Cuerno de África a través del deporte.

Yiech Pur Biel 21 años

Yiech Pur Biel supo pronto que si quería conseguir su meta, debería hacerlo por sí mismo. En 2005, se vio obligado a huir de los combates en Sudán del Sur y acabó solo en un campamento de refugiados en el norte de Kenia. Allí, comenzó a jugar al fútbol, pero se sentía frustrado al depender tanto de sus compañeros de equipo. Con el atletismo vio que podía tomar el control de su propio destino. “Puedo demostrar a mis compañeros refugiados que hay oportunidades y esperanza en la vida. A través de la educación, pero también del atletismo, se puede cambiar el mundo”.

Rose Nathike 23 años

Hace un año compitió en una carrera de 10 kilómetros en el campamento de Kakuma y nunca había competido y ese día todo cambió para ella. “Nunca había entrenado. En una competición escolar en el campamento de refugiados en que vivía en el norte de Kenia, un profesor le sugirió participar en una carrera de 10 kilómetros. “Nunca me había entrenado. ”Era la primera vez que corría y terminé segunda”, cuenta a ACNUR ( la asociación de refugiados del mundo). A partir de ahí, el trabajo duro hizo que finalmente fuese una de las seleccionadas para las Olimpiadas en la prueba de 800 metros.

Anjelina Nadai Lohalith, 21 años

Anjelina Nadai Lohalith no ha visto ni ha hablado con sus padres desde que tenía seis años y se vio obligada a huir de su casa en Sudán del Sur. Conforme la guerra se aproximó a su pueblo “todo quedó destruido” Anjelina ha oído que sus padres aún están vivos, aunque “el año pasado la hambruna fue muy dura”.

James Nyang Chiengjiek 28 años

A los 13 años James Nyang Chiengjiek huyó de su hogar en lo que en ese momento era el sur de Sudán, para evitar ser secuestrado por los rebeldes que reclutaban por la fuerza a niños soldados. Como refugiado en Kenia, fue a un colegio en una ciudad de las tierras altas conocida por sus corredores y se unió a un grupo de chicos mayores que se entrenaban para pruebas de larga distancia. “Fue entonces cuando me di cuenta de que podría triunfar como corredor. Si Dios te ha dado un talento, debes utilizarlo”

Paulo Amotun Lokoro 24 años

Hace apenas unos años, Paulo Amotun Lokoro era un joven pastor que cuidaba de algunas cabezas de ganado que su familia tenía en una llanura situada en lo que ahora es Sudán del Sur. Cuenta que “no conocía nada” del mundo salvo su propia patria, que lleva en guerra durante prácticamente toda su vida. Los efectos de este conflicto lo obligaron a huir a la vecina Kenia, donde ha gestado nuevas y grandes ambiciones: “Quiero ser campeón mundial”.

Los Atletas de El Congo

La República Democrática de El Congo sufre un conflicto bélico que dura más de 50 años; incluso después de los acuerdos de paz que pusieron fin a la sangrienta guerra civil (1998-2002). Un polvorín de odios étnicos históricos y grandes intereses económicos han convertido la zona de los Grandes Lagos en un escenario de matanzas tribales y violaciones en serie.

Yolande Mabika, 28 años

Los combates en el este de la República Democrática del Congo separaron a Yolande Mabika de sus padres cuando apenas era una niña. No recuerda mucho más que el correr sola y ser recogida por un helicóptero que la llevó a la capital, Kinsasa. Allí, estuvo viviendo en un centro para niños desplazados, donde descubrió el judo. Ahora, como refugiada en Brasil, ha ganado una plaza en el equipo Olímpico de Atletas Refugiados y entrena en la escuela de judo fundada por Flavio Canto, medallista de bronce olímpico brasileño.

Popote Misenga, 24 años

Popole Misenga solo tenía nueve años cuando huyó de los combates en Kisangani, en la República Democrática del Congo. Separado de su familia, fue rescatado tras ocho días en el bosque y trasladado a la capital, Kinshasa. Allí, en un centro para niños desplazados, descubrió el judo. “Un niño necesita una familia que le diga lo que debe hacer, pero yo no la tenía. El judo me ayudó a tener serenidad, disciplina y compromiso. Este deporte me lo ha dado todo”.

Los Atletas de de Etopía

Las sequías son cíclicas en el segundo país más poblado de África. Se requiere asistencia alimentaria para 15 millones de personas, y se espera que más de 300.000 sufran malnutrición severa aguda a lo largo de 2016. Una situación difícil en el país africano que más refugiados acoge: más de 600.000 procedentes de Sudán del Sur, Somalia, Nigeria, etc.

Yonas Kinde, de 36 años

Yonas, que lleva viviendo cinco años en Luxemburgo, casi nunca para de moverse. “Dejé mi país por problemas políticos. Existen muchas dificultades morales y económicas, y es muy difícil ser un atleta” Ha estado yendo a cursos de francés y se gana la vida como taxista, todo mientras sigue esforzándose para llegar a ser un mejor corredor. En octubre del año pasado, en Alemania, terminó un maratón con un tiempo de 2 horas y 17 minutos, un resultado impresionante.

 

Rafael Nadal?✌?️

Una foto publicada por rami (@rami_anis) el