Maduro vestido de blanco se reunió en Dominicana con sus amigos caribeños



Maduro dominica


Desde el sábado está Maduro celebrando algo. Primero fue el cumpleaños de Fidel y ahora, cual adeco vestido de blanco, asistió en República Dominicana a la juramentación de Danilo Medina. Allí se abrazó con muchos amigos, entre ellos Leonel Fernández, al que escogió en el triunvirato para el diálogo, que mucho no ha hecho.


Gloria Rodríguez-Valdés @gloriabarrios
Nicolás Maduro llegó vestido de blanco a República Dominicana, de la mano de Cilia Flores. Asiste a la toma de posesión del segundo mandato de Danilo Medina, del Partido de la Liberación Dominicana (PLD), el mismo del ex presidente Leonel Fernández, el del triunvirato escogido por el gobierno venezolano para que promulgue el diálogo en Venezuela y trate de despejar las intenciones de un referéndum revocatorio.

Se veía raro, vestido de flux blanco y corbata negra, indudablemente sus intenciones no eran parecer un adeco de la Cuarta República y de verdad, tampoco parecía. Es el protocolo de la República Dominicana para los actos oficiales desde la época del dictador Leonidas Trujillo. Se veía extraño entre otras cosas porque casi siempre está vestido con esas camisas que si no fuera por lo extra extra large (XXL) de su tamaño se diría que las heredó también de Chávez, junto con los chalecos antibalas que dicen que se encarama antes de esa ropa diseñada como para los mandatarios eternos de Cuba o Nicaragua.

Pero si quería asistir a la toma de posesión de este caribeño país tenía que adaptarse al protocolo, casi todos lo hicieron, salvo el rey emérito Juan Carlos I de España o Rafael Correa, que ni siquiera se puso su camisa bordada. 

Maduro acude a las citas que son de países amigos y los de República Dominicana,¡ vaya si son amigos!…Danilo Medina es Presidente de la isla desde el año 2012, justo el año pasado hizo el negocio redondo con Petrocaribe, cuando compró el 98% de la deuda de US$4,027 millones acumulada hasta diciembre de 2014, con la empresa Petróleos de Venezuela, por la adquisición de combustible a través del Programa Petrocaribe.

 

La transacción financiera se cerró el 27 de enero, mediante el pago de US$1,933 millones. De esta manera la deuda pública de ese país bajó en 3.3% el PBI. Además consiguió un plazo promedio de 19.7 años, en lugar del promedio de 11.4 años. ¿Lo bueno para Venezuela?, según los analistas dominicanos fue que PDVSA consiguió un fondo líquido de US$1,933 millones, lo que equivale a haber descontado la deuda de RD a una tasa de 9.5%, muy inferior a la tasa que podría levantar ese monto actualmente en los mercados financieros. Y ya sabemos como Venezuela necesita liquidez y eso de ver el futuro, no está para nada en sus planes.

Allí en los actos caribeños Maduro se encontró con una situación un tanto parecida a la que vive en Venezuela, quizás eso le dio la oportunidad de envalentonarse. Los diputados del Partido Revolucionario Moderno (PRM), el del ex presidente Hipólito Mejías, acudieron a la juramentación de Medina con cartelones reclamando, que sean designadas personas independientes en la Suprema Corte de Justicia, en el Tribunal Superior Electoral y en la Junta Central Electoral, órganos de justicia que serían controlados en la actualidad por el Partido de la Liberación Dominicana (PLD) y después, para hacerle un desplante a Medina se retiraron del hemiciclo.


Poco le habrá importado a Medina, cuenta con el respaldo de la mayoría del país.


Nicolás Maduro debía sentirse cómodo, además de reencontrarse con Leonel Fernández, también lo hizo con Evo Morales, Rafael Correa, Juan Manuel Santos y algunos mandatarios de las islas del Caribe. Muy propicio todo para hablar con tranquilidad de la Organización de Estados Americanos y de la decisión de 15 países de pedirle al gobierno venezolano que avanzara sin demora a convocar el referéndum revocatorio.

Los sueldos a los mandatarios con los que se reunió no se los puede subir, pero algo les planteará en su conversación.

Dicen que cuando llegó Maduro a la explanada del Congreso de República Dominicana, lo hizo conduciendo su propio vehículo, está claro que eso de manejar le encanta, y fue recibido por muchos periodistas, a quienes saludo con la mano y no se detuvo ni siquiera para posar en una foto, inmediatamente entró para participar en los actos y los dejó a todos con las ganas de preguntar.

El periplo caribeño de Maduro que comenzó el sábado en La Habana para celebrar el cumpleaños 90 de Fidel Castro, terminará en Dominicana, con merengues y bachatas, abrazos y quizás algún acuerdo caribeño debajo del brazo de los amigos que todavía le quedan.