Las razones económicas que traerán más inflación



aumento de sueldos


Maduro aumentó los sueldos sin hacer otros cambios económicos, se ufanan de tener muchos ajustes, cuando eso lo que significa es que nunca son suficientes. Son las ideas de un andaluz que cobra en dólares y que vive del cuento, las frases complicadas y la práctica de un experimento en el quien sufre es el venezolano


Gloria Rodríguez-Valdés @gloriabarrios
Antes de irse para Cuba, a gastar el dinero que parece que le sobra, sobre todo cuando no es del propio peculio que se sacan los dispendios, Nicolás Maduro se sentó en cadena de radio y televisión para anunciar el ajuste de sueldos un 50%. De alguna manera se dio cuenta que no alcanza para nada un sueldo mínimo de 15.051 bolívares y como si de un mago bueno se tratara decidió aumentarlo a 22 mil 576, más el aumento de los cesta tickets.

Ahora quedará el sueldo entre efectivo y cesta tickets en 65.056 Bolívares. ¡Qué magnánimo! y además lo hace como un regalo a los venezolanos, justo cuando decidió ir a felicitar a Fidel Castro y llevarle de regalo la actuación de un grupo musical llanero.

En el canal del estado se congratulan porque el gobierno es tan dadivoso que en 17 años ha subido el sueldo 34 veces. Lo que no explican es que lo han tenido que hacer porque nunca alcanza.

Los venezolanos ya empiezan a darse cuenta que tanta ineptitud junta no los lleva para ningún lado. Igual tienen que hacer colas porque comida no hay, igual los productos que consiguen en los mercados, porque van apareciendo como asustados en los anaqueles, ahí se quedan porque nadie puede adquirirlos. Solamente un producto tan básico como la leche, cuesta casi cinco mil bolívares los 900 gramos. Un aumento de sueldo de esa magnitud sin otras políticas económicas, hasta los más ignorantes en el tema han aprendido, justo en estos 17 años de mentiras y disfraces, que no alcanza para nada y que las consecuencias son, si eso es posible, más hambre para el pueblo.


Claro, para ellos no es así, por eso tienen que defender a como de lugar a la revolución, como dijo Elias Jaua.


El aumento además es para varias cosas, además de permitirle a los del gobierno viajar a celebrar cumpleaños, les dará la posibilidad de recoger más dinero de los impuestos, porque al aumentar los salarios, aumentarán más todavía los precios de quienes pueden mantener los negocios y al subir los precios el gobierno recibe más IVA, y tan contentos. Se pagan y se da el vuelto.

Un aumento de salarios sin inversión no llega a ningún lado y de eso también han aprendido los venezolanos. Al subir una cosa es como si viniera un alud de piedras por detrás para llevarse lo que había. Suben los precio sin piedad.

Pero de paso, esos aumentos son de la boca para afuera, pues a muchísimos profesionales de la administración pública, como por ejemplo los médicos, les han venido pagando como sueldo base una cantidad menor al salario mínimo. Un ejemplo real, un médico especialista II, de la Maternidad Concepción Palacios gana como sueldo base 14.058 Bolívares. Habrá que ver si se los suben ahora, lo cierto es que las personas que han dedicado a su vida a estudiar, con el nuevo aumento de todo verán todavía más negro el panorama para vivir. Definitivamente esa es política de estado.

Y los pensionados, a ellos no les dan cesta tickets porque el gobierno no dispone de los recursos como sentenciaron cuando fue aprobada la ley por la Asamblea Nacional. Cómo harán las personas mayores para poder comer en un país en el que la inflación es del más del 418%, cómo van a poder vivir los que ya trabajaron en el pasado, con una pensión tan baja. Dentro de poco ni para mangos les va a alcanzar.

La economía está polarizada, o más bien sobrevalorada. Hay productos de los que ya se consiguen en el mercado que son más caros que en Estados Unidos, donde el sueldo mínimo es de 8 dólares la hora y en algunos estados ya llega a 15 dólares  y en Venezuela con el nuevo aumento son 18 $ el mes. Quién les habrá dicho a ellos que saben de matemáticas. En el metro esa clase no la daban.

Le echan la culpa a la baja del petróleo, prenden el ventilador sin saber que a lo mejor el polvo les puede llegar a ellos. ¿Y cómo hacen en el resto de los países de la OPEP? No hay inflación, todos tienen comida, medicinas, no hacen cola para comprar un paquete de arroz y la inflación está controlada. Un ejemplo cercano es el de Ecuador, amigo de Chávez pero no tan cercano a Fidel, quien también vive en parte de su petróleo pero que ha dejado trabajar a los empresarios, no ha expropiado tierras y empresas y aunque sin tener un talante muy democrático, especialmente cuando le llueven las críticas, no ha caído en la desgracia tan terrible de Venezuela. Lo mismo que le sucede a Bolivia, donde Evo Morales principal aliado de la dictadura chavista, no mantiene una política de inflación y hambre.

Dice que la culpa es de la guerra económica, del imperialismo y de los extranjeros y lo que les gusta a ellos es comprar productos en el exterior, hacer negocios con las importaciones y traer alimentos que o se pudren o no llegan nunca. Han sido más de 1.200 expropiaciones en poco más de una década, y las empresas expropiadas no funcionan. Son expertos en economía o son demasiado obedientes a las políticas cubanas de acabar con todo para ellos y los suyos vivir bien.

Los gobiernos socialistas son los que más dinero han conseguido por las exportaciones del petróleo en su época de apogeo y el despilfarro, la corrupción y el populismo acabaron con todos esos ingresos.

Esas son las ideas de El Cristo de la Economía, Alfredo Serrano Mancilla, del ideólogo que Nicolás Maduro respeta, a quien le consulta todo, a esa español, andaluz, de Podemos y “farolero” que vive del cuento, viajando y cobrando dólares, mientras el pueblo venezolano, ese que poco le importa, se tiene que regir bajo los experimentos locos de un inventor de teorías macro y micro, llenas de frases ideológicas y los desconocimiento izquierdistas de quien llegó al poder un día sin ni siquiera soñarlo.