Hasta en el deporte salieron a relucir los trapos sucios

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Daniela Larreal


Nicolás Maduro felicitó a los atletas venezolanos, como debe ser. Les ofreció medallas de condecoración, casas y dólares, les recordó la patria, pero aunque para algunos eso fue más que suficiente, para otros las miserias y las necesidades, las sacaron a relucir tras su participación en los Juegos Olímpicos de Río 2016.


Las denuncias desde todos los rincones, todos los espacios, son cada día más fuertes, más aplastantes. El secretario general de la Organización de Estados Americanos, Luis Almagro dijo que en Venezuela no hay democracia, en el Mercosur se debaten por rechazar al gobierno dentro de su organización, en las calles se escucha que van a participar en la marcha del primero de septiembre y Daniela Larreal, una de las deportistas que representó al país en las Olimpíadas de Río de Janeiro, desmintió el discurso dado por Nicolás Maduro acerca del deporte venezolano.

Mientras Maduro anunciaba que repartiría más becas para el deporte de alto rendimiento y les adjudicaría viviendas y dólares a los deportistas que participaron en los Juegos Olímpicos, una de las representantes de Venezuela, la ciclista Larreal, aseguraba en el programa radial, “La fuerza es la unión”, que ella que fue chavista, que se involucró en el pensamiento del creador del socialismo del siglo XXI y ahora estaba segura que “este Gobierno pretende ocultar, detrás de los atletas, todas las divisas que se están robando(…) A los venezolanos les digo: Maduro no está regalándonos nada, los recursos de los atletas son un deber del Estado, así lo dicta la ley”

Nicolás Maduro aprovechó las pocas medallas que Venezuela ganó para hacer su show de televisión. Se reunió con los deportistas que acababan de llegar de Brasil. Lo que no contó es que las maletas venían llenas de desodorantes, champús, toallas sanitarias, lo que pudieron comprar con lo que se habían llevado. Pero él hablaba y decía que “Ya nuestro deporte a nivel mundial está de tú a tú con los mejores del mundo, ahora tiene que mantener su nivel”.

Con las medallas conseguidas, una medalla de plata, dos de bronce, 12 diplomas olímpicos y la posición número 65 del medallero de los Juegos, aseguró que había que masificar el deporte. Había, él lo dijo. 

Les pidió algo que sin duda cada uno de los que participaron lo sintieron y mucho más que los que gobiernan, “Sientan la patria en el alma. Quien es capaz de sentir su patria es capaz de todo por ella”. Ellos seguro que así lo hicieron, que pusieron su mayor empeño, que trataron dentro de sus posibilidades de hacer lo mejor, pero sus posibilidades son tan pocas, porque eso de los recursos, de los incentivos, del apoyo, no es tan exacto como Maduro quiso hacer ver.

Al menos así lo dijo Daniela Larreal cuando aseguró que el gobierno “lo que hace es destruir a los venezolanos, incluyéndome a mí”, pues según aseguró los deportistas tuvieron que hacer sacrificios para costear sus gastos, confiando que el Ministerio de Deportes se los reembolsará. “Este Gobierno siempre quiere ganar indulgencias con escapulario ajeno. En el caso de los atletas, yo lo he vivido”  Los acusó además de utilizar el deporte para desviar los recursos y justificar la fuga de dólares.

Aseguró enfática que el gobierno no les está regalando nada, pues los recursos de los atletas, “son un deber del Estado, así lo dicta la ley”. Otros atletas como el nadador Erwin Maldonado, que tuvo que vender su carro para costearse la preparación, también se quejó de cómo el gobierno no los apoya.

En cambio, el boxeador Yoel Finol, bronce en la categoría mosca, tiene su objetivo ideológico cuadrado. El entrena en Cuba, lo que le abre el camino a su participación en el deporte y a una ideología inducida. Yulimar Rojas entrena también con un cubano, pero no en la isla, entrena con Iván Pedroso en España y aunque se ha dejado acariciar por el gobierno, al ganar su medalla de plata en triple salto, cuando el periodista oficialista le preguntaba y le nombraba a Nicolás Maduro, ella agradecía a Dios y al “pueblo que me ha apoyado, a mi país…” y como seguía y seguía involucrando el apoyo de Maduro a su causa y a su medalla, la muchachita de 20 año terminó diciendo que “Bueno, sí, un saludo al presidente Maduro, debe estar pendiente, debe estar orgulloso de este logro, de tanto esfuerzo, pero principalmente era para mi Venezuela, porque la necesitaba”