El gobierno aplica una moderna forma de esclavitud del “siglo XXI”

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Gaceta Oficial


Como en todo lo que improvisa este socialismo del siglo XXI, ahora ha decidido decretar que los trabajadores son objetos y si a ellos les gusta como trabajan pues se lo llevan prestado con o sin permiso del individuo. Es la primera etapa de convertir a los venezolanos en súbditos del Estado,


Gloria Rodríguez-Valdés @gloribarrios
Ahora resulta que lo que faltaba para parecernos con bastante rigor a Cuba, aparece como la Resolución 9855 publicada en la Gaceta Oficial señalando que los trabajadores de los sectores público y privado, podrán se movidos de sus cargos para ejercer labores con el fin de incrementar la producción alimentaria en el país. Es decir, que si el gobierno lo considera necesario puede mandar a un trabajador a una fábrica de su propiedad o al campo o quién sabe a dónde. Lo ” toma prestado” por el tiempo que determine, pero eso si, le sigue pagando el dueño de la empresa. ¿Cómo se podría llamar a esta nueva acción del gobierno?

De muchas maneras definitivamente. La primera por supuesto y a simple vista es como una especie de robo legalizado. Es como los cuentos de los dictadores que se encaprichaban con una mujer y les daba igual si estaba comprometida, si quería ser monja o era una madre dedicaba…eso daba igual, ellos la querían y ya, se la llevaban. Pues aquí parece que es más o menos igual.

Hasta hace poco se llevaban las empresas, ahora a sus trabajadores los van a tomar como objetos a disposición del Estado, casi que como una guerra pues. ¿Quién entonces propulsa la guerra económica?

También es más o menos como hacen los secuestradores, me gusta tu carro, me lo llevo. Necesito a tu empleado, le disguste a quien le disguste, me lo llevo, “tranquilo le pago lo mismo, pero eso si, tu le pagas prestaciones, seguridad social, etc, hasta que yo decida devolvértelo” Al menos eso es lo que dicen en la norma en la que se especifica que los trabajadores gozarán de inamovilidad laboral,  y  “no estarán obligados a prestar el servicio a la entidad de trabajo originaria ni esta a pagar el salario”. Por lo tanto, la entidad de trabajo requeriente, es decir el gobierno, será el que correrá con los gastos del salario del trabajador, mientras que el empresario lo hará con las cotizaciones del Seguro Social y con las prestaciones, tomando en cuenta la antigüedad del trabajador.

Igual podría decirse que es una declaración legal de la ineptitud. No somos capaces de contratar a gente eficiente, mucho menos de ofrecerles un sueldo acorde con sus capacidades, no sabemos cómo poner a funcionar las máquinas, no tenemos idea de cómo producir, así que vamos a “tomar prestado”, por un tiempo definido o indefinido, a quien te lleva bien a ti el negocio para ver si puede poner a funcionar el mío. Lo que le pase al dueño del negocio, si empieza a generar pérdidas porque se llevaron a su trabajador o a sus trabajadores y además le tienen que seguir pagando, eso no es problema del gobierno. 

Encontraron pues una forma de expropiar empresas, pero sin hacerse cargo de ellas, solo llevándose, tomando prestado, , “inserción temporal”, como lo definen en la Gaceta Oficial número 40.950, secuestrando, raptando, como lo quieran llamar, a sus trabajadores más productivos y “el que viene atrás que arree”.

Esta resolución solo aplica, por ahora, a la agroindustria. Es decir, como han arruinado la agroindustria, como Venezuela no produce nada, como no quieren dejar trabajar a la clase productiva, van a experimentar ahora al mejor estilo cubano. Toman a los trabajadores como esclavos, sin tomar en cuenta si quieren o no ir a trabajar para el gobierno y se lo llevan por un tiempo máximo de 60 días, renovables, tal como el decreto de emergencia económica, que renuevan y renuevan y no da ningún resultado.

A quién se le habrá ocurrido semejante disparate, semejante decisión tan dictatorial, ¿a los cubanos, a Nicolás Maduro o al ministro Vladimir Padrino López? que parece que no tiene bastante con los soldados cultivando papas y cuidando cochinos y necesita ahora, a trabajadores más calificados ¿Será para hacer las anunciadas hallacas agro urbanas? 

Parece que olvidan que aquella decisión de Fidel Castro cuando tomó el poder en Cuba y decidió llevar a su pueblo a cortar caña y no funcionó, Cuba se quedó sin azúcar.

En pleno siglo XXI, cuando se respetan los derechos humanos, cuando la esclavitud fue abolida hace cientos de años, el gobierno venezolano decidir actuar como los sureños americanos antes de la Guerra de Secesión, cuando ponían a trabajar sus tierras con una mano de obra esclavizada, que no tenía derecho a pensar, a decidir y a escoger dónde quería trabajar.


Qué diálogo más alentador, un renglón más que añadir a los disparates de la revolución.


La voluntad de los venezolanos está visto que no tiene ningún valor para el gobierno, no respetan que la mayoría quiere contarse en un referéndum, no respetan que la mayoría escogió a la Asamblea Nacional para legislar y ahora, no quieren respetar que si un trabajador está contento en su lugar de trabajo, si no se quiere mudar de empresa, de ciudad, si tiene planificado un estilo de vida, si se siente feliz en su ambiente de trabajo, si no quiere ir a escuchar las arengas gubernamentales de unos reposeros que seguro pasean, cobran y no hacen nada, solo hablar y hablar, mientras el trabajador “prestado” tiene que trabajar, pues no tiene ni voz ni voto para decidir su destino.

Como señaló Angel Alayón en el portal Prodavinci, en la Convención 29 de la Organización Internacional del Trabajo se señala que:

“Trabajo forzoso u obligatorio designa todo trabajo o servicio exigido a un individuo bajo la amenaza de una pena cualquiera y para el cual dicho individuo no se ofrece voluntariamente”