Tony convierte computadoras viejas en laboratorios para los más necesitados

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Tony Selvaggio inaugurando el laboratorio

Tony Selvaggio inaugurando el laboratorio



Un joven de Aragua, consiguió hacer su sueño realidad, reciclar. Así con tesón, apoyo y varios premios, ha logrado abrir su primer laboratorio de laptops en un colegio de Fe y Alegría. Convirtió así el desecho electrónico en Estados Unidos en una nueva vida de enseñanza para colegios necesitados.


A Tony Selvaggio siempre le gustó inventar, cambiar las cosas, utilizar lo que encontrara a su alrededor para crear algo nuevo. Cuando tenía ocho años le dio un regalo a su mamá por Navidad y cuando fue celebrado por su progenitora por la originalidad, él pronunció una frase que sería la definición de su futuro, “reconozco el valor donde otros ven basura”.

Se trataba de un árbol de Navidad hecho con las paletas que otros habían desechado, pero no uno cualquiera, estaba lleno de ideas novedosas. Así fue creciendo y madurando ideas de reciclaje. El mundo comenzaba a ser más verde y reciclar y no botar fue convirtiéndose en un concepto importante y para Tony, concordaba perfectamente con su intención de aprovechar todo lo que nos rodea, todo sirve para algo.

Cuando le tocó definir su futuro profesional, escogió la carrera de administrador de empresas en la Universidad Bicentenaria de Aragua (UBA). En el 2011, luego de graduarse como muchos jóvenes, decidió partir a otros rumbos en busca de nuevas oportunidades. Y consiguió antes de aventurarse, una visa de trabajo, lo que le permitió tener el camino más seguro, viajar con papeles. Y así empezó.

En el camino retomó esa visión que tuvo en su niñez y trabajó durante meses para demostrar que el reciclaje no era una tendencia y la vida le dio la oportunidad. Entre unas cosas y otras, su vida transcurrió rápido, se puso a trabajar en otra empresa, se casó y en las vueltas que le daba a su proyecto, surgió la idea de reciclar metales y desechos electrónicos


Al hacerlo no solo salvaba al planeta de lo que no sirve, creaba valores y con ello comenzó a reciclar computadoras viejas y darles una nueva vida para que fueran utilizadas además, por las personas menos favorecidas.


Así nacería su compañía “eSmart Recycling”. Basado en un modelo de negocio sostenible, eSmart Reciclyng se dedica a la recolección y reutilizamiento de equipos electrónicos, con el propósito de patrocinar laboratorios de computación para niños que estudian en países en desarrollo.

Así con convenios y donaciones, su compañía fue recolectando esas computadoras que a los tres o cuatro años son desechadas, especialmente en un país de alto nivel de consumo y en el que la tecnología se actualiza a pasos agigantados. El año pasado se enfocó en darle a lo que había iniciado un enfoque más social, creó el primer laboratorio con propósito social en las relaciones con la comunidad.

En Tampa, en lugares donde la inmigración mexicana es importante y tiene el apoyo de personas que intentan integrarlos a la sociedad americana, se le presentó la oportunidad de instalar su primer proyecto el año pasado. Un laboratorio para entretener y enseñar a los hijos de los inmigrantes, mientras estos estaban en clases. Fue todo un éxito y les sirvió para pulir detalles con miras al futuro.

Y el futuro para él, es su país. Así que a través de la Universidad que le dio sus estudios, el Sistema Universitario Ana G. Méndez y el colegio “Fe y Alegría” perteneciente a la comunidad de San José en el estado Aragua, planeó todo para crear su primer laboratorio en una escuela de Fe y Alegría, con laptops que podrán ser utilizadas por sus mil 400 alumnos. Además contarán con la ayuda y el servicio social de los estudiantes de ingeniera de la Universidad quienes serán los encargados de darles mantenimiento a estas computadoras que sin la idea de Tony probablemente hubieran ido literalmente, a la basura.

Su modelo de negocio tiene patrocinio, así lo explica en su página web http://www.scraponspot.com. Aquí todos se pagan y se dan el vuelto, las empresas entregan su mercancía obsoleta y la empresa de Tony Salvaggio la recicla. Ambos participan en un proyecto hacia las comunidades más necesitadas.

Ya Tony materializó su idea, ha conseguido apoyos las empresas y los colegios. Al final su idea de emigrar le ha servido para ayudar a que Venezuela, con su granito de arena, salga adelante.