A los de Podemos les molesta la presencia de Albert Rivera en Venezuela

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Albert Rivera


Que Albert Rivera haya decidido ir a Venezuela, a pesar de las amenazas de algunos dirigentes del gobierno, ha molestado a los líderes de Podemos que no han aplaudido que el político de Ciudadanos haya decidido denunciar los abusos del régimen chavista.


Gloria Rodríguez-Valdés @gloriabarrios
A Podemos le parece que en Venezuela no hay presos políticos. Cuando Lilian Tintori estuvo en Madrid junto a la familia de Leopoldo López presentando el libro, Preso pero Libre, donde el dirigente de Voluntad Popular narra su agonía en estos dos años de presidio, estuvo acompañada por los principales líderes políticos de España, con una sola ausencia, o dos, la de los dirigentes de Podemos y los de Izquierda Unida.

Cuando se ha presentado la oportunidad en el parlamento español de condenar la actuación del gobierno de Nicolás Maduro y su violación de los derechos humanos, los dirigentes de Podemos no se pronuncian y cuando les ha tocado hablar se van por las ramas para hablar del mundo entero, de las injusticias y de los problemas del planeta, pero nunca quieren referirse a los presos políticos venezolanos. ¿Conclusión?, para ellos no hay presos políticos. Los líderes Leopoldo López, Antonio Ledezma, Manuel Rosales y tantos otros, y los estudiantes, torturados, apresados, los detenidos en la tumba, simplemente no existen o son lo que dice el gobierno que son, revoltosos, incitadores, desestabilizadores, etc, etc.

La presencia de Albert Rivera en Venezuela para observar lo que ocurre, para apostar por un diálogo efectivo, -cosa por lo demás en lo que no creen muchos líderes venezolanos-, no ha sido vista de buen grado por los de Podemos quienes aseguran que ha trasladado la campaña electoral española a tierras americanas. ¿Y por qué se asustan con este viaje? al final de cuentas es el mismo que hizo José Luis Rodríguez Zapatero hace pocos días.

Simplemente se angustian porque el ex presidente español vino invitado por el gobierno de Nicolás Maduro para intentar un diálogo bajo las condiciones del socialismo del siglo XXI y sin embargo, declaró después de reunirse con ambos bandos, que no veía nada claro el futuro. Pero que Rivera denuncie, con solo un día en Caracas lo que realmente sucede con un régimen al que los de Podemos intenta no condenar abiertamente, solo matizando que algunas cosas no funcionan tan bien, es descubrir que de alguna manera los mentores originarios de este movimiento de izquierdas español, no son el mejor ejemplo a seguir en España.

No son el ejemplo porque las políticas del gobierno venezolano no han resultado en nada, porque hay hambre, no hay medicinas, hay escasez y las miles de situaciones precarias que la prensa ha denunciado y que de vez en cuando son conocidas por los españoles. No deben ser ejemplo para los jóvenes cansados de las políticas tradicionales de los gobiernos, que están hartos de la corrupción y de la falta de empleo, no deben ser un ejemplo porque aunque Podemos plantee una salida distinta, es una salida llena de pajaritos, basada solo en denuncias, en críticas pero no ofrecen nada nuevo y lo que van a ofrecer, señores, son las mismas políticas que no critican del socialismo impuesto en América Latina, donde sigue habiendo corrupción, pero en otras manos, donde no hay trabajo y donde las oportunidades se enterraron 100 metros por debajo de la tierra.

Al líder de Ciudadanos le sirvió un paseo por la ciudad de Caracas para darse cuenta de la situación del país y no ha tenido la oportunidad de observar el interior, más olvidado y vapuleado por la crisis económica, por la crisis de salud y la crisis humanitaria.


Por eso aseguró que Venezuela es un país rico en recursos humanos, pero pobre en libertades.


Para Pablo Iglesias lo que hay es un enfrentamiento entre el Ejecutivo y el Legislativo, no es que el Ejecutivo no respeta para nada al Legislativo y que cada una de sus decisiones las envía al Tribunal Supremo de Justicia, con sus magistrados nombrados a dedo, para irrespetar la voluntad de la mayoría de los venezolanos.

Sin embargo Podemos tiene quien lo defienda por estas tierras, el asesor económico de Nicolás Maduro, el español Alfredo Serrano Mancilla, quien escribe a diario en su página de la Celag sobre el neoliberalismo del siglo XXI, sobre los dilemas económicos de América Latina o sobre las ventajas del poder comunal y aprovecha para criticar a Rivera y su presencia en Venezuela para decir lo mismo que el secretario de su partido, Pablo Iglesias.

Son cortados por la misma tijera, defienden los mismos principios y aseguran sin ningún problema que Venezuela marcha de maravilla, solo que vive bajo la influencia de una guerra económica promovida por la derecha del mundo, que se resiste a abandonar sus privilegios. El hambre que se ha extendido hasta la clase media, la muerte por falta de medicinas y atenciones médicas, son para ellos circunstancias producto de esa guerra, pero son nimiedades ante la soberanía y la dignidad de una nación.