Dilma pensó que se salvaba solo por unas horas

dilma rousseff


Brasil vivió hoy horas de incertidumbre tras la decisión de un nuevo presidente de los diputados que dijo que no se le podía seguir el juicio a Dilma Rousseff. A muchos se les bajo “la empalizada” y otros se emocionaron, pero todo duró poco, al rato en la Cámara del Senado le dijeron a los que pensaban que su suerte había cambiado, que “no te vistas que no vas”.


La verdad es que el socialismo de estos tiempos con tintes iberoamericanos se ha convertido en una novela por entregas en el que pocos se salvan de transitar el camino del ir y venir. Dilma Rousseff de pronto debido sentir un hálito de emoción cuando el presidente interino de la cámara de diputados Waldir Maranhao decidió que anulaba el trámite de enjuiciar a la Presidenta de Brasil.

Un famoso escritor español, de la corte de Felipe IV, Francisco de Quevedo, escribió un poema que ha trascendido el tiempo y que decía “Poderoso caballero es Don Dinero”. De pronto las redes sociales saltaron contra el nuevo presidente de diputados que con pocos días al frente de la cámara de diputados decidió hacerse famoso en el mundo y anular el proceso. Sin embargo, Dilma Rousseff, muy cauta, pidió eso precisamente, cautela.

Este señor Maranhao, asumió la presidencia la semana pasada luego que Eduardo Cunha, fuera suspendido del cargo por la Corte Suprema e inmediatamente aceptó una demanda que había interpuesto la Abogacía General del Estado, justo el organismo que defiende a la presidenta cuestionada.

Según la Abogacía que vendría a ser la Procuraduría venezolana había algunos vicios en el proceso que ya está en manos del Senado. Uno de ellos era que los partidos políticos representados en la Cámara de Diputados orientaron el voto de sus diputados, lo que no podría haber ocurrido en una decisión de esa naturaleza. Es decir, casi como el Tribunal Supremo de Justicia que interpreta todo a su favor.

Pero como parte de la novela o de la fuerza de poderes, el presidente del Senado brasileño, Renán Calheiros, rechazó la decisión de Maranhao. “Es una decisión intempestiva, que no tiene ninguna cabida en el proceso democrático y  no puede ser aceptada”, dijo Calheiros. Al final, dijo el Senador, ya el proceso tiene varias semanas discutiéndose en el Senado y recalcó que  “ninguna decisión monográfica”, como la adoptada por Maranhao, puede imponerse al colegiado de la Cámara baja, que por 357 votos de los 513 posibles decidió el pasado 17 de abril que el juicio contra Rousseff tiene  una base jurídica.

Con la decisión adoptada por el presidente del Senado, el pleno de esa cámara escuchará hoy la lectura del informe de la comisión especial que recomendó proseguir con el proceso que puede recortar el mandato de Rousseff. Calheiros  deberá confirmar luego la sesión del próximo miércoles, en la que el pleno del Senado decidirá por mayoría simple entre sus 81 miembros si se abre el juicio contra la mandataria.

Si esa sesión, que se calcula que durará unas 48 horas y por tanto concluirá el jueves, determina la instauración del juicio, Rousseff será separada del cargo durante los 180 días que durará el proceso y sustituida por el vicepresidente Michel Temer.