Si el Quijote apareciera por Venezuela

Share on Facebook70Tweet about this on TwitterShare on Google+0Email this to someone
quijote


El 22 de abril se cumplen 400 años de la muerte de Miguel de Cervantes el  escritor de Don Quijote de la Mancha, el hombre que luchó con sus sueños contra la injusticia y por la libertad. Si este personaje novelesco caminara por Venezuela, tendría demasiados gigantes a los que enfrentar.


Gloria Rodríguez-Valdés @gloriabarrios
Si Don Quijote apareciera por estos lares encontraría que las historias que había escuchado acerca de la tierra de gracia, de esa tierra a la que vinieron tantos europeos a trabajar, ya no existe. Esa quizás sería su primera decepción, aquel país en el que los emigrantes se asombraban por la abundancia se sumió en la ruina y a veces, en la desesperanza.

Probablemente ese caballero andante, se alarmaría al pasar por las colas de los supermercados y encontrarse con gente que pasa horas y horas detenida esperando que algún producto alimenticio tenga bien aparecer. Caras ajadas, cansadas, asoleadas que no tienen intención de luchar contra nada de lo que ven a diario, contra nada de lo que la vida les va dando. Vería el Quijote, el conformismo como meta.

Tal vez intentara gritar sobre el abuso de los que con armas dominan los espacios, intentaría disuadirlos, si, pero se encontraría con un arma que dispararía para ubicar su puesto en la cola, para atemorizar a los que se les ocurrió levantarse temprano con el fin de conseguir un bocado para alimentar a sus hijos.

A su amigo Sancho Panza, trataría de enfrentarlo con las autoridades, con esos mandatarios que no entienden que el pueblo sufre y que no los siguen. Pero seguramente el pobre Sancho, también estaría famélico ante tanta injusticia y por los pocos alimentos de los que dispondría en su alacena para alimentarse. Ya ni el ego del Quijote podría salir adelante ante un gobierno que destruye a base de mentiras.

Vería entonces el Quijote, que los engaños que en su época le propinaron todos cuantos fueron saliendo en su camino, se multiplican en esta Venezuela de intereses y del más vivo. Caminaría en busca de su doncella, y encontraría que la tristeza invade el espíritu femenino que día a día tiene que salir para sobrevivir en un país con un sueldo que no alcanza ni siquiera para comer tres veces.


Los molinos del Quijote ya no funcionarían, sin agua y sin luz, con poco viento a su favor, se entristecerían bañados por una neblina tan pesada que no los dejaría ni siquiera respirar.


Sus ideales de amor, justicia y libertad, se verían opacados por la fuerza bruta, por la fuerza de las armas y de los intereses. Seguramente, en sus aventuras gritaría para que se dieran cuenta que “el hacer bien a villanos es echar agua al mar”.

Pero sin duda se daría cuenta que “el sueño es el alivio de las miserias para los que las sufren despiertos” y de miserias y sufrimientos se toparía con muchos.

Lucharía, sin duda, lo haría, y les diría a todos los que siguen ciegos en la vida, que sobre todo hay que dar créditos a las obras y no a las palabras. Que tanta palabrería lo único que intenta hacer es obnubilar los pensamientos y al final, nada hace por sacar adelante a un país que tiene el derecho de vivir sin comunismo, sin inseguridades y sin indolencia.

En sus andares encontraría que igual todavía hay ilusiones, esperanzas, y que hay otros quijotes como él que esperan que la vida en algún momento se desvíe hacia las venturas de un país rico, que el único problema que tuvo fue caer en las manos de quienes no tienen interés en los demás, sino que se envilecieron con el poder y el dinero.