Maduro critica a Rajoy y defiende a Podemos, una Táctica de Apoyo Transoceánica

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A Nicolás Maduro se le desataron los demonios contra Mariano Rajoy, todo para defender a Podemos, que se ha puesto al descubierto en los últimos días tras conocerse el financiamiento de Venezuela. Mientras hoy sale un nuevo papel en España, Iñigo Errejón firmó la aprobación de unos cursos de derechos humanos en la Defensoría del Pueblo. Mucho no aprendieron.


Nicolás Maduro tiene una enorme obsesión con España, una de las causas es que le debe molestar que se hayan hecho apoyos a la libertad de Leopoldo López, pero su discurso fue justo contra Mariano Rajoy, aunque también es cierto que no es la primera vez. Debe ser que no vio que en el último acto de apoyo al preso político más conocido del régimen de Maduro también estaba el secretario general del PSOE, Pedro Sánchez.

Claro el Partido Popular de Rajoy es el que no admite ningún tipo de negociación con Podemos, la agrupación de Pablo Iglesias ligada íntimamente al gobierno de Hugo Chávez y ahora, de su sucesor Nicolás Maduro. Las evidencias de la cercanía de unos y otros han ido saliendo a flote por varias razones, la primera de ellas cuando el mandatario decidió presentar públicamente a uno de sus asesores económicos, Alfredo Serrano Mancilla, a quien llamó el Cristo de la Economía, la segunda es por las filtraciones acerca de los millones de dólares que el gobierno de Chávez le dio a Iglesias y su grupo para que llevaran las ideas del socialismo del siglo XXI a toda España. Filtraciones que no salieron de los Papeles de Panamá, sino de las filas del chavismo arrepentido, justo de las manos de quien precisamente les firmó los traslados monetarios, el ex ministro de Finanzas, Rafael Isea, ahora testigo protegido en Estados Unidos.

Las estrategias para impulsarse como organizaciones políticas han sido casuales y bien planificadas. En Venezuela surgieron con el Caracazo en el año 89, en España lo hicieron con el movimiento de los Indignados en el 2011. Ambas agrupaciones aprovecharon debilidades e inconformidad para liderar el descontento.

Por eso ayer Maduro se la dedicó a Rajoy y a Antena Tres, el canal de televisión que tiene mucho tiempo haciendo  reportajes sobre la crítica situación venezolana. De paso en su intervención para rechazar la Ley de Amnistía y Reconciliación aprobada por la Asamblea Nacional, defendió a Pablo Iglesias, pero aunque haya unos cuantos que están de acuerdo y obnubilados con el chavismo, tal vez la ayudadita de Maduro no es tan interesante para Iglesias. Más aún cuando este partido ha negado rotundamente que haya sido financiado por el chavismo, aunque en lugar, de demostrar que no es cierto lo que hacen es criticar a la policía de investigación del gobierno de Rajoy.

Hoy, mientras Rajoy llama a consultas a su embajador en Venezuela, y la cancillería española reclama la actitud del presidente venezolano al embajador de Venezuela en España, Mario Isea, -no Rafael-, sale publicada una información en el OK Diario de España en la que se asevera que la Fundación Centro de Estudios Políticos y Sociales (CEPS) de donde precisamente parten los de Podemos antes de ser un grupo políticos, impartía clases de derecho constitucional y derechos humanos a 40 funcionarios del gobierno de Maduro en el año 2013, unas clases que aprobó nada menos que el número 2 del partido Iñigo Errejón.


Ese año, según las filtraciones recientemente publicadas, la fundación en la que estos señores estaban en su directiva recibió medio millón de euros por asesorías, así que probablemente una de ellas fue precisamente la maestría de derecho constitucional en la Defensoría del Pueblo.


Añade el portal que justamente en el 2013 “Venezuela abandonaba el sistema de derechos interamericano para impedir que las víctimas de la dictadura pudieran acudir a cortes internacionales y buscar la justicia que su país les negaba. En 2013, los presos políticos del régimen bolivariano sumaban 134″. Es decir, por un lado hablaba de derechos humanos y por el otro encarcelaba a ciudadanos que disentían de las políticas del gobierno y los encarcelaba, además con mínimos derechos y garantías.

Lo que significa que apoyaban entonces, y pareciera que ahora también, la doble moral, muy típico por cierto, hablamos de una cosa pero hacemos la vista gorda con otras situaciones. Son así, casi como si se tratara de unos papeles de Panamá al mejor estilo del socialismo del siglo XXI.

Documento firmado por Iñigo Errejón

Documento firmado Iñigo Errejón

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