La Guardia Nacional agredió de nuevo al Soberano

Guardia Nacional


La Guardia Nacional tuvo hoy trabajo, en la mañana se burló de los que pedían comida y les tiró un saco de cebollas, en el mediodía sacó a golpes y empujones a periodistas y a diputados del CNE, mientras los oficialistas rondaban y tiraban piedras por los alrededores.


Había grupos revoltosos en los alrededores del Consejo Nacional Electoral, colectivos rondando. Estaba la prensa y los siete jóvenes diputados de Primero Justicia que decidieron encadenarse para que la presidenta del organismo electoral cumpla con su deber y entregue las planillas para el revocatorio. Lo mismo sucedió en el interior del país.

Tibias Lucena hizo caso omiso. Simplemente ninguna de las directoras del CNE tienen interés en nada que no sea una orden emanada de la cúpula de su partido. “No los recibas” y no los reciben.

La prensa estaba allí haciendo su trabajo. De pronto aparecieron los guardias nacionales, varias mujeres entre ellos, vestidas de verde con armas al cinto. Fueron directo hacia donde estaban “las” y “los” periodistas, como dirían los socialistas, fueron directo, al más puro estilo de las peleas callejeras que últimamente se ven en las colas del país. Los comunicadores les señalaron que estaban haciendo su trabajo, sus únicas armas eran los teléfonos, cámaras y micrófonos. Las herramientas de su trabajo. Envalentonados los miembros de la guardia arremetieron contra ellos, los empujaron, pegaron, acorralaron. Mientras tanto, los grupos bolivarianos hacían fiesta en los alrededores del CNE, gritaban, tiraban piedras….¿con ellos?, bien gracias.

El diputado Juan Requesens denunció que las actuaciones de los funcionaros fueron misóginas pues maltrataron a mujeres.

Después hicieron lo propio con los diputados, fueron contra ellos y los desalojaron del palacio de la señora Lucena, eso parece ser que no es de los venezolanos, que no pueden estar ahí los diputados elegidos por la mayoría, en el centro de la representación popular, solo pueden estar los que ellos quieran.

“Hoy la guardia nacional no sólo violó la inmunidad parlamentaria, sino el derecho de que se lleve adelante el referendo revocatorio. No nos quieren entregar las planillas para salir a recolectar las firmas del 1% del registro electoral para iniciar el proceso”, dijo Juan Requesens.

Los periodistas corrieron hacia una camioneta. Trece se metieron en ella, difícil, pero cuando tienes encima la agresión de la Guardia Nacional y de los colectivos unidos, eres capaz de cualquier cosa.


La Guardia y los colectivos…perfecto.


En la mañana un grupo de personas, del pueblo, muchos de los adoradores de Chávez, tan adoradores que hasta pintado lo llevan en el cuerpo, esperaban desde ayer a que abrieran el Bicentenario de La Mercedes, sabían que lo iban a abrir, tienen familiares trabajando ahí. Tenían hambre. Vieron cómo en la noche la comida era sacada en camionetas, unos hablaban de uniformados, otros de policías. ¿qué importa?, no abrieron para que ellos, mujeres, ancianos, chavistas, pudieran comprar su comida porque tenían hambre, tienen hambre y también sus hijos, y sus padres.

De nuevo la Guardia Nacional los sacó de allí, no los dejaban protestar. Con sus escudos protegían la calle y con ella la mercancía, los camiones que iban a llegar. Como regalo les tiraron un saco de cebollas. Ahí en la calle, para que hambrientos se tiraran sobre ellas y se pegaran pellizcos y golpes. Tienen hambre.

Esa es la Guardia Nacional, esa es la guardia del pueblo.