Iglesias, al mejor estilo socialista, ataca a la Prensa en un acto en Madrid

pablo Iglesias


Si Juan Gabriel no hubiera escrito aquella canción de “te pareces tanto a mi que no puedes engañarme”, al conocer a Hugo Chávez y a Pablo Iglesias, la hubiera inventado. Sus actitudes, ideas y actuaciones son tan parecidas, que la única diferencia es que Chávez lo hacía con boleros y Pablo Iglesias con chistes malos.


Gloria Rodríguez-Valdés @gloriabarrios
A Pablo Iglesias siempre se le ve el plumero. Por más que lo intente su identificación con el socialismo venezolano es tan exacta que solo se diferencian en el estilo. Unos son más caribeños y otros un poco más adustos, más ibéricos, pero por lo demás terminan actuando siempre bajo los mismos esquemas.

Si Chávez cantaba, por ejemplo, Iglesias trata de hacer un chiste, siempre bajo las perspectivas del que se cree muy intelectual por ser profesor. Pero lo cierto es que no solo sus objetivos son los mismos, es que sus perspectivas e intereses también lo son.

Esta vez actuó igual que los socialistas del siglo XXI, esos que se hacen llamar bolivarianos, despreciando olímpicamente a los periodistas. Es decir, a los que escriben opiniones y noticias diferentes a lo que a ellos les gustaría. Así, dicho sea de paso, son y serán en todo, la democracia y la diversidad de pensamiento no es algo con lo que comulguen. Si no estás en su línea, en su línea exacta, no sirves, y si no, que le pregunten a Errejón. Es el pensamiento de Iglesias el que debe predominar, es al único que se le pude ocurrir un chiste malo.

En la presentación de un libro en la Universidad Complutense de Madrid, en la Facultad de Filosofía, rodeado de sus simpatizantes, porque así es como se crecen, cuando le tocó hablar al líder de Podemos no se le ocurrió otra cosa que catalogar a un grupo de periodistas encargados de su fuente, como  que “están obligados profesionalmente a hablar mal de Podemos…así son las reglas del juego”.


¿Por qué serán tan iguales?, ¿será una condición psicológica, como él mismo señaló, de psicoanálisis, sentirse víctimas?.


Ellos, los de Podemos y el PSUV, siempre aseguran que son atacados, porque su fuerza política es objeto de la derecha, la oligarquía, la prensa, los intereses de los poderosos…caramba, es un discurso demasiado trillado.

Un partido que utiliza a los medios de comunicación como tribuna, que maneja la imagen hasta tal punto que lleva una camisa con un estilo determinado, todo para atajar a los inconformistas, que son bastantes, y que gracias a la televisión y los espacios de opinión pudo llegar a ser lo que es, se atreve a criticar a los periodistas que hacen su trabajo. Quizás una de las labores más difíciles, ver como el populismo, el cálculo, el yo dije esto pero no lo quise decir, y tener que escribirlo después en blanco y negro, es bien complicado en el momento para el informador.

Iglesias comenzó así sus palabras, según relata el periódico El Mundo: “Tengo que evitar que Álvaro Carvajal, que tiene aspecto de epistemólogo pero es un periodista de EL MUNDO, me saque el titular ‘Vamos a hacer que España se masturbe'”. Aquí Chávez no utilizaría esta palabra, cantaría un bolero. Son los estilos, uno es tropical y fiestero, el otro se las da de progre al hablar en voz alta de sexo.

Más adelante agregó, “Fíjate, yo, si quiero prosperar en el mundo del periodismo, y en particular en mi periódico, tengo que conseguir que haya muchas noticias que vayan a la portada. Pero claro, si yo trabajo en el diario EL MUNDO es imposible que yo consiga colocar en la portada Podemos lo hace todo muy bien. Tengo que colocar noticias que digan Podemos lo hace todo fatal” .

Además agregó que estaba seguro que “hay algo sexy en Podemos”, pues según él, los periodistas que están obligados a hablar mal de Podemos sienten una vinculación sentimental con el partido. “hay un elemento de amor, y es una cosa bonita, hay algo sexy en Podemos (…) que les atrae y que les gusta”. Es decir, estas palabras tan machistas son como decir que hay mujeres que hablan mal del marido pero sienten una atracción fatal por el maltratador.

Los periodistas que estaban allí presentes se levantaron y se fueron. Y como ya se ha vuelto rutinario en Iglesias, en su Twitter, -tal como hace ahora Maduro, seguro que asesorado por Podemos-, dijo que pedía disculpas. Por cierto que su nuevo mejor amigo, Pablo Echenique -así son estos aspirantes a dictadores, van cambiando de preferencias- escribió un artículo tratando de explicar lo que Pablo Iglesias quiso decir.