Crónica de una Decisión Anunciada

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Ley de Amnistía


Hoy fue un día fuerte. Intentos de saqueo, peleas en las colas -aunque eso es a diario- y los oficialistas haciendo de las suyas en los alrededores de la AN, hasta que llegó la hora de ir hasta el Palacio de Miraflores donde a las 3 los esperaba Nicolás Maduro con el discurso de los últimos días, aunque con nuevos datos y la aparición de un personaje que había sido y no fue, Hermánn Escarrá.


Gloria Rodríguez-Valdés @gloriabarrios
Se sabía, no había sorpresas, Nicolás Maduro iba a decir que no a la Ley de Amnistía y Reconciliación. Ha dicho que no a todo. Lo que si fue una sorpresa fue ver a Hermann Escarrá apoyando al gobierno. Ahí si cabe dentro de la redonda humanidad de estos personajes, el refrán de quién te ha visto y quién te ve.

Todo empezó temprano. La puesta en escena se iniciaba en los alrededores de la Asamblea Nacional cuando con tarima y música se agolparon unos cuantos. Por otro lado los más peleones iban hasta el Consejo Nacional Electoral a irrumpir a los diputados de la Unidad cuando fueron a consignar una vez más la solicitud del Referendo Revocatorio Presidencial a Nicolás Maduro y exigirle al Consejo Nacional Electoral, la entrega del formato para recoger las firmas necesarias con el fin de activar este mandato constitucional. Entonces, pasó lo que pasa cuando hay alboroto, los periodistas fueron agredidos, así como el diputado Marco Bozo.

Al final los diputados cumplieron su objetivo y regresaron al Congreso. Entonces comenzaron a llegar los seguidores del gobierno y se apostaron en las puertas a gritar desesperados. Una vez cumplido el objetivo, como diría Chávez, se fueron hacia el Palacio de Miraflores, donde otra tarima los esperaba. Allí estarían los oradores, un poco más abajo sillas con los de siempre, los del gobierno y unos invitados especiales de los “afectados por las guarimbas” y atrás pueblo. Llena estaba la lomita de seguidores incondicionales. Señoras mayores, algunas jóvenes, unos flacos y otros gordos.

De pronto el invitado especial fue nada menos que Hermánn Escarrá, lo más asombroso es que se cambió la chaqueta, porque su discurso desdijo todo lo que había dicho durante 17 años. Eso si, no se refirió a que antes se hubiera equivocado, es como si el pasado se borrara de su mente. Pero su traje seguía siendo el mismo, lo que vendría a confirmar que su estilo tenía un fin, los hermanos se habían dividido los bandos y camuflado de negro, él había escogido el opositor, hasta que su corazón oscuro volvió al redil de los rojos.


Con su voz engolada dijo que la Asamblea estaba cumpliendo su período de transición y le solicitó a Maduro la creación de una enmienda para reducir el período constitucional de los integrantes de la AN.  “Ya eso está redactado, el artículo debe decir: se reduce a 60 días el período constitucional de los integrantes de la actual Asamblea Nacional”.


Esa fue la introducción perfecta para que Nicolás Maduro repitiera lo de siempre, esa Ley es la ley del olvido, de la derecha fascista, es una copia de la de Franco, como lo dijo Edwin Rojas el día que la Asamblea la aprobó, es una copia de la de Pinochet, como lo dijo el diputado del PSUV William Gil y ahí aprovechó para meterse con Mariano Rajoy, el presidente del gobierno español.

Definitivamente él es su coquito, no se sabe si por defender a Pablo Iglesias y los siete millones que le entregaron o si es porque de verdad le cae mal. Pero lo llamo de todo menos bonito. Hasta volvió a recordar que a él le encanta ver la televisión española y aunque aseguró que estos canales junto con los de Argentina y Chile la tienen cogida con él, aprovechó para hacerle -sin darse cuenta- propaganda gratis a un programa que sobre las dificultades de Venezuela había hecho Antena Tres. Y como un investigador sin investigación dijo que seguramente este canal estará metido en los Panama Papers.

Por supuesto, después del apoyo de Escarrá también dijo que evaluaría la posibilidad de acortar el mandato de los legisladores, “Si yo veo que esa es la posibilidad de despejar los caminos del golpismo y de la utilización de la Asamblea Nacional, yo mismo activaría ese mecanismo si el pueblo me acompaña, se los prometo”.

Arremetió contra Leopoldo López, Antonio Ledezma y cuanto opositor se le ocurrió. “Si esta Ley se aprobara, Venezuela entraría en un ciclo de guerra civil, odio y división”  y llamó a una insurrección en las calles si llegara a “ganar la derecha”, “si a mi me pasara algo, váyanse a la insurrección de inmediato”. Eso si, en este gobierno lo que es bueno para el pavo no es bueno para la pava.

Al final dijo que la Ley era inconstitucional y como tal no la iba a considerar, pero que igual le iba a dar el trabajo al consultor jurídico de Miraflores de ir a la sala Constitucional del TSJ para que la declare inconstitucional. Ya dio la orden en público a su brazo ejecutor.