“Soy Autista y Vivo en un Mundo todo Mío”

El Viaje de María


Viven en el mundo solo de ellos, y hoy el resto de la humanidad es la encargada de llamar la atención de esta enfermedad que afecta a muchos seres.  Lo importante es hacerlos felices y por eso hay que apoyar a las familias y a las organizaciones que los ayudan a que la vida de quienes la sufren y quienes lo viven, sea menos complicada.


Hoy en el mundo se celebra el día del Autismo, el día en el que se busca concientizar a la sociedad de cómo entender y cómo ayudar a una enfermedad que afecta a uno de cada 150 niños y que necesita investigación y apoyo.

Es una enfermedad que se padece durante toda la vida, hay casos más severos que otros y lidiarlos, entenderlos, llevarlos de la mano es un sufrimiento que se transforma en amor,  un amor y un sufrimiento que también padece la familia que rodea a quienes nacen con esta condición.

Viven en su mundo, sin ir más allá, su propio espacio. Oyen pero no escuchan, miran, pero no ven. Sienten miedo del espacio que los rodea, miedo de los ruidos a los que no están acostumbrados, solo con la ayuda familiar y terapéutica pueden lograr superar muchos obstáculos de sus vidas.

Hoy el mundo encenderá una luz azul para llamar la atención en el día mundial de esta enfermedad, en Venezuela, se encenderá el Obelisco de la Plaza Francia de Altamira a las 5:30 de la tarde y mañana se realizará una carrera/caminata  que llamaron “Un Paso por el Autismo” y partirá del Club Altamira a las 7:00 am.

El autismo es un trastorno físico derivado de una biología y una química anormales en el cerebro. Las causas exactas de esta anomalía aún hoy son un misterio. Existe la hipótesis de que hay una combinación de factores que propician la presencia del TEA (Trastorno del Espectro Autista). Hay inclusive investigaciones que aseguran que hay factores ambientales que afectan el desarrollo embrionario.

En Venezuela hay cerca de 24 centros entre públicos y privados encargados de atender y educar a niños autistas, pero que no son suficientes, explica a Efecto Cocuyo María Isabel Pereira, vicepresidenta de la fundación y psicóloga del Centro de Entrenamiento para la Integración y el Aprendizaje (Cepia). Aunado a eso, el déficit de medicinas ha complicado los tratamientos de algunos al no hallar medicamento, igual alimentos.

Aunque esta enfermedad no tiene cura y lo más importante es el amor y la seguridad que el entorno les proporciona, hay casos como el insomnio, la irritabilidad y las convulsiones que necesitan medicamentos y lamentablemente en Venezuela no hay.

 

Este es el cortometraje creado por el gran dibujante Miguel Gallardo, padre de la protagonista.