Castro autoriza a los cubanos a llegar en cruceros

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O Castro dejaba a los cubanos que viven en Estados Unidos viajar y desembarcar de los cruceros que llegarán a la isla a partir de mayo o le decía bye bye a los dólares que viajarían en estos grandes barcos de recreación. Y está visto, que a la hora del interés, estos comunistas son los más interesados.

La presión de los cubanos residentes en Estados Unidos para impedir que la medida que impedía a los cubanos entrar o salir de la isla por mar y que significaba que los cubanos residentes en Estados Unidos no podían montarse en los cruceros que iniciarían sus rutas el primero de mayo, tuvo éxito. Primero fue Carnival, la compañía de cruceros la que tuvo que suspender su negocio de llevar a todos los curiosos turistas a conocer la isla vedada a los americanos hace más de 50 años y ahora, han sido los Castro los que han tenido que doblegar sus medidas si querían que los cruceros pudieran atracar en sus cristalinas aguas.

Dólares, son dólares, y para los Castro que ya desangraron su vaquita lechera, los que vienen de Estados Unidos son los más preciados. Al mejor estilo venezolano, que tiene a su mejor cliente petrolero en Estados Unidos, pero lo convierte de cara a la galería en su más temible enemigo, los cubanos, siguen hablando mal del imperio pero hacen lo que sea necesario para poder obtener sus dólares, aunque eso signifique que el pueblo pueda observar que el capitalismo no es tan malo.

Así que hoy levantaron la medida y autorizaron a los nacidos en la isla a entrar y salir del país por mar. Ya no serán necesarias las improvisadas balsas para darle la vuelta la isla o para intentar llegar a otras costas. Lo único que para que, por lo pronto, no se vaya todo el mundo, tendrán que adaptarse a las condiciones migratorias de los países a los que el crucero llegue y quizás el otro importante detalle, tener el dinero suficiente y en dólares, para poder subirse al barco.


En el caso de los cubanos que viven en otras fronteras, que son al final los que presionaron para que esto se diera, ya no habrá problema, podrán montarse en sus barcos y desembarcar.


Sin embargo, la nota en la que se especifican todas las condiciones, como por ejemplo si van a trabajar en un crucero tendrán que hacerlo como empleados del estado, no ha aclarado todavía cómo lo implementarán.

3. Se autoriza de forma gradual y una vez creadas las condiciones, la entrada y salida de ciudadanos cubanos, con independencia de su con­dición migratoria, en calidad de pasajeros y tripulantes en embarcaciones de recreo (yates). La puesta en práctica de esta medida será anunciada oportunamente.

Habrá que ver cuáles serán las explicaciones de estas medidas que deberían revelarse antes del primero de mayo.