“El Pueblo Enfermo Reclama sus Derechos”

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La indolencia marca la pauta y el Gobierno cuenta con mucha. El no sentir ni siquiera compasión por los que sufren y no pueden conseguir los remedios para que el mal que los ataca sea resuelto o al menos mitigado, habla muy mal de los encargados del bienestar del país. Hoy los enfermos les contaron que los tumores no tienen paciencia.


Era una manifestación anunciada. Ya durante varios días Codevida y los medios de comunicación lo habían informado. Hoy iban a concentrarse en Altamira en la ciudad de Caracas. Hasta allí llegaron los enfermos crónicos, sus familiares y algunos de los que están haciendo un enorme esfuerzo por lograr conseguir medicamentos.

Son muchas, muchas historias que cada día salen por Twitter, por Facebook, por el boca a boca, historias que doblegan a la razón y que nadie puede entender cómo los que gobiernan no las han escuchado, ¿en qué tipo de burbujas viven que no se sienten afectados?

Acercarse hasta el anfiteatro de Altamira y escuchar de primera mano cada relato hubiera sido una buena idea. Se compartían narraciones de cómo van a afrontar el futuro, pero también de cómo ya la vida era pasado, porque al no conseguir una medicina, el mal, siempre ese mal que carcome todo, avanzó y se llevó por falta de antídoto a un ser querido.


Qué cosa, es como si el gobierno estuviera aliado con esas “fuerzas oscuras” que no hace nada por detenerlas, que no hace nada por pedir ayudar, que no hace nada por ayudar.


El director de Codevida, Francisco Valencia contó en el programa de Carla Angola que las cosas son tan complicadas en Venezuela que está prohibido enviar medicinas de un estado a otro. Es decir, las encomiendas que se hacen de una ciudad a otra mandando unos documentos, por ejemplo, no se pueden realizar cuando se trata de medicinas.

En un país en el que la situación de escasez es tan alarmante, el Gobierno ni siquiera se ocupa por solucionar un problema tan mínimo y burocrático que mitigue los problemas de sus habitantes.

Señalaba Valencia que el 75% de los medicamentos oncológicos, por ejemplo, no se consiguen. ¿Es eso posible?, ¿cómo hacen los venezolanos que no tienen posibilidades económicas?, pues nada, morir.

No hay anestésicos, no hay el 70% de los insumos básicos, médico-quirúrgicos y reactivos para diagnósticos…no hay nada. Mientras, le compran medicinas a Cuba, miles de miles de kilos y se dejan perder. Se han despilfarrado los presupuestos para medicinas y equipos médicos, los contratistas están millonarios…y no pasa nada. Qué estado de indolencia!.

España, por ejemplo, ha ofrecido ayuda, pero el gobierno tiene que tener la voluntad de recibir esa ayuda, de reconocer que tienen una crisis sanitaria y eso pareciera que jamás lo van a hacer. Se trata de un Gobierno que rehuye de todo, que no mira a su alrededor solo mira su ombligo, sus arcas y no puede ver más allá.

La Oficina de Ayuda Humanitaria de la Organización de las Naciones Unidas está al tanto, esperando solo una llamada del Gobierno, al igual que la de la Unión Europea, la Organización Mundial de la Salud y el Relator de la ONU para la salud…y nada.

Si el Gobierno cancelara los 100 mil millones de bolívares que le adeudan a las empresas farmacéuticas, dice Valencia, en seis meses podrían tener los médicamente, pero es que seis meses en una enfermedad sin las medicinas apropiadas puede ser el tiempo final para un paciente con una grave enfermedad.

Hoy en Altamira estuvo mucha gente con pancartas, con sus casos a cuestas, hoy en Altamira había enfermos y habían madres, hijos de otros que no podían levantarse de las camas. Pacientes oncológicos, hemofílicos, con hepatitis C, trasplantados, al igual que agrupaciones que defienden a las personas con VIH, problemas renales, cáncer de colon-rectal, estuvieron allí.

“Las historias son muchas. No tenemos la solución para nuestras necesidades y, por eso, tenemos que llevar la batuta para exigir soluciones ya”, dijo Valencia en la concentración. “Es necesario que se activen los mecanismos de ayuda humanitaria porque la gente se está muriendo…Ya no hay más espera, las personas están desesperadas y las reservas de las organizaciones están en cero”,

La red de organizaciones presentes, más de 16 según Codevida, recabaron firmas de pacientes con distintos problemas con las medicinas que les urgen. Las rúbricas serán enviadas la próxima semana a los organismos internacionales de salud.

Los tumores no tienen la paciencia para esperar que aparezcan las medicinas, decía una señora, los niños hemofílicos, no pueden recibir la orden de que no pueden jugar, la vida está ahí pero sin ayuda también puede llegar la muerte.