Pánfilo cuenta que Obama se Salió del Guión

Share on Facebook4Tweet about this on TwitterShare on Google+0Email this to someone
lui silva

Luis Silva interpreta a Pánfilo



Vivir del Cuento es un famoso programa de Cuba en el que se retratan de manera jocosa las cosas que a diario le suceden a los cubanos. Cuenta su protagonista Luis Silva cómo se estableció el contacto con los asesores de Obama y lo que hizo cuando el Presidente norteamericano se salió del guión


A Obama le gusta salirse del guión, al menos así  se desprende de la conversación que publica el portal ElCineEsCortar con Luis Silva, el popular Pánfilo, que para los cubanos es uno de sus artistas preferidos. Además Barack Obama se reunirá hoy con todos los personajes que trabajan en el programa de humor de la televisión cubana.

El video de Obama hablando por teléfono con Pánfilo se ha hecho viral en el mundo, pero ha sido muy especial sobre todo en Cuba donde los seguidores del cómico se han emocionado al sentir la cercanía del Presidente norteamericano, algo impensable para los ciudadanos cubanos, para quienes los Castro son unos personajes inalcanzables, poderosos y casi supremos. La idea del equipo de asesores del Presidente de Estados Unidos ha resultado una estrategia muy bien diseñada.

Pánfilo, encarnado por Luis Silva graduado en Computación y Matemáticas, hace el programa “Vivir del Cuento” que es la  representación más genuina del ciudadano de a pie, que en Cuba dado el régimen que domina la política desde hace casi 60 años, son prácticamente todos. Hoy el programa tendrá una emisión especial referida a la visita del presidente norteamericano.

ElCineEsCortar cuenta que le escribió a Luis Silva después de ver el video en las redes sociales, hasta salió en la cadena de noticias de “Telesur”, y asegura que pensaron que se trataba de una broma muy bien realizada por este humorista cubano, pero al continuar viéndolo se quedaron cada vez más asombrados.

Siendo buen amigo de Luis Silva, y teniéndolo conectado al chat, mis primeras palabras fueron:

– “Oyeee, qué genialidad esa conversacion de Pánfilo con Obama. ¿Cómo hilvanaron eso, Luisito?”.

Y su respuesta me descolocó por unos minutos:

– “No hubo que hilvanarlo. Fue real, a pedido de la Casa Blanca. Se grabó ayer viernes. Esto me ha emocionado muchoooo, Manolito”.

Para rematar con un :

– “Todavía no me lo creo”.

Le pregunto:

– “¿Fue un deseo de Obama o de sus asesores?”

– “Sí.”

Le pido que me cuente cómo lo lograron:

– “Nunca imaginé tener tres conversaciones telefónicas directas con la Casa Blanca en una semana. Yo les enviaba el guión y ellos lo revisaban. Nos llamábamos e intercambiábamos, traductora por medio, of course. Me explicaban que no pusiera tantos textos al Presidente. Que utilizara textos más sencillos, entre otras recomendaciones”.

– Luisito, me imagino que ha sido el guión más corto, pero más emotivo y difícil de tu vida.

– “Muy difícil. Incluso, durante la grabación Obama se salió del guión”.

– ¿Cómo es eso? ¿Qué hizo?

– “Cuando recibimos su grabación ayer en la tarde, vimos que el presidente agregó: ‘No me digas, ¿qué bolá?’”

– ¿Y…?

– “Como eso no estaba en mi guión ni en lo que yo había grabado, tuve que ponerle un ‘qué bolá’ en off durante la edición. Escúchalo en el video”.

– El video está siendo ‘trending topic’ ahora mismo.

– “Hoy está revuelta Cuba con ese video. Nadie lo esperaba. Y lo teníamos en secreto hace como 10 días.”

Otras Historias

Luis Silva asegura que su programa lo hace con las cosas cotidianas, con que le ocurre a diario a los cubanos que tienen cartilla de racionamiento, que pasan necesidades.Lo hace en forma de humor, con el estilo de los cubanos y de ahí su éxito, porque todos ven en su personaje a su abuelo, a su tío, a cosas de su mamá.

Uno de los videos que no le gustó a quien imitaba, fue el que realizó al personaje de Eusebio Leal, el encargado de restaurar y conservar los edificios cubanos y que acompañó ayer a Barack Obama en su recorrido por La Habana vieja. Al principio el historiador le envió una carta expresando su molestia, la vida me dio la oportunidad de que el propio Eusebio viera mi trabajo. Yo quería saber lo que le parecía mi particular manera de ‘Andar La Habana ‘,…y  Le gustó. A los pocos días me envió un presente que contenía libros dedicados por él. Hace un tiempo me encontré con esa persona que me criticó de manera tan fuerte y le dije: ‘Caramba, ¡qué lástima que haya sido usted quien escribió esa carta! A los pocos días de usted escribirla tuve la oportunidad de imitar a Eusebio delante de él, y le gustó mucho la imitación que hice”.