Mientras más de la Mitad del País sufre, la otra “No se deja Quitar su Felicidad”

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unidos por la vida 2


El Presidente dijo ayer en su consejo de ministros, que las cifras del turismo son positivas, porque 11 millones de venezolanos salieron en Semana Santa. Lástima que el resto sufra como nunca de la falta de medicinas, de alimentos y de inseguridad.


Gloria Rodríguez-Valdés @gloriabarrios

La felicidad para Nicolás Maduro parece ser que es que el 38% de los venezolanos salieron de vacaciones en Semana Santa. Es decir, casi la mitad del país tuvo la oportunidad de disfrutar porque “el pueblo no se deja quitar su felicidad”. Casi la mitad del país vive en el propio mar de la felicidad.

Si eso es así, dónde está la guerra económica, si casi la mitad del país pudo invertir su dinero en desplazarse para hacer turismo durante el gran asueto que decretó el Gobierno. Si sacamos las cuentas de cuánto exigían la supuesta familia de Cilia Flores y por tanto, familia política de Nicolás Maduro, que les devolviera el dueño de la posada de Mérida, números que aseguran las informaciones publicadas ascendía a un monto de 200 mil bolívares, la mitad de los venezolanos viven estupendamente. Volvemos al planteamiento inicial ¿dónde está la guerra económica, si casi la mitad de los venezolanos pueden gastar unas cifras que siempre tienen como mínimo los miles diarios?…con razón algunos no se dejan quitar la felicidad.

Esos 11 millones de venezolanos que disfrutaron de vacaciones e hicieron turismo ofreciendo cifras positivas para este sector de la producción, demostraron que funcionó perfectamente el motor número X de su decreto de emergencia económica, según Maduro. Estos venezolanos evidentemente no se preocupan porque no se consiguen los alimentos, ellos salen a disfrutar y a gastar para ser felices. Si no hay pan, si no hay leche, si no hay café, si no hay aceite…no importa, son felices.


Pero resulta que el 52% se tuvo que quedar en su casa sin agua y muchos incluso sin luz por horas. Aunque el racionamiento no haya servido para nada según el viceministro de Energía Eléctrica, Freddy Brito, porque igual no se ahorró. Las medidas adoptadas por el Ejecutivo, aseguró el funcionario, no ayudaron en la disminución de la energía.


Se supone que esos 11 millones de Maduro tampoco tienen problemas con la salud, no han tenido que buscar las medicinas que no hay, no tienen amigos o familiares con enfermedades crónicas que no consiguen los medicamentos para sus tratamientos. Para ellos, como para el Gobierno, no debe ser un problema la falta de los antiretrovirales para el Sida o que no haya reactivos para poder detectar enfermedades. Claro, son alrededor de 67 mil personas que viven con VIH en Venezuela, no llegan al 0,3%, ¿verdad señor Maduro?, mientras el 38% no se deja quitar su felicidad. Tampoco hay leche maternizada para madres con VIH que no pueden amamantar a sus hijos, a fin de no trasmitirles el virus.

Seguramente tampoco conocerán a alguien con cáncer de mamá, que no encuentra las medicinas para tratarse, con leucemia o diálisis, por citar algunas de las enfermedades crónicas que piden a gritos soluciones para tener la vida un poquito más placentera. Es probable que ese 38% no tenga que acercarse al Hospital Clínico Universitario y pasar por días de horror como describen en los reportajes publicados por El Estímulo o a la Maternidad Concepción Palacios, o al Clínico en el Zulia, por poner algunos ejemplos. O no haya tenido que ruletear por los hospitales por una aneurisma y al final fallecer.

Desde el Gobierno  la ministra para la Salud, Luisana Melo, aseguró el 21 de marzo que se asignaron  50 millones de dólares para medicamentos oncológicos y de alto costo, 19 millones para los fluidoterápicos y 6 millones para vacunas. El presidente del Seguro Social Carlos Rotondaro aseguró que estos suministros llegarían al país tras culminar la Semana Santa. Es pronto, pero todavía no han anunciado que ya están disponibles. ¿pero para que la felicidad fuera mayor por qué han dejado que esto llegue a los extremos de tener que anunciar como un gran logro que van a importar por fin los medicamentos?¿Por qué no han respondido a las irregularidades en las compras de insumos que se han denunciado y que tienen años sucediendo?¿Por qué algo que es tan prioritario como la salud, se tiene que cuestionar porque las medicinas no se consiguen con regularidad?…¿será esa la felicidad que no se dejan quitar desde el Gobierno?.

Por lo pronto, seguramente ninguno de esos 11 millones que no se dejan quitar la felicidad, asistirá a la concentración “UNIDOS POR LA VIDA” que los enfermos crónicos, los que no consiguen medicamentos, los que padecen de algún mal, están organizando a través de Codevida mañana 30 de marzo a las 9:30 de la mañana en el anfiteatro de Altamira.