Operación Gorgojo, en Venezuela salen las Plagas

gorgojos en el arroz


El 30 de enero detuvieron a los cabecillas de una red de corrupción dentro de Mercal y Abastos Bicentenario, hasta  un militar que había sido de la confianza chavista, el coronel Herber Aguilar, fue privado de libertad. Hoy salieron los equipos del Sebin a continuar con la labor de buscar a los culpables del acaparamiento y el bachaqueo. Todo lo que pasa en Venezuela termina siendo una plaga.


Los funcionarios del Sebin estaban en muchos mercados, los usuarios que los veían con sus armas en los alrededores de los Abastos Bicentenario se asombraban del despliegue. Lo anunció el ministro de Relaciones Interiores, Justicia y Paz, Gustavo González López. Hombres de este cuerpo de contrainteligencia militar, serían los encargados de poner en práctica la Operación Ataque al Gorgojo. Resultaba “intrigante” escuchar que atacarían a los gorgojos con uniformes militares siendo animales tan chiquitos.

El nombre de esta nueva “misión” que suena como si fuera planeado por el superagente 86, “Operación Ataque al Gorgojo”, da la impresión de que un equipo tipo “cazafantasmas” saldría en la búsqueda del enemigo, con la triste diferencia que ocurre en un país en el que es fácil conseguir gorgojos en el arroz y en las caraotas,  pues muchos aseguran que hasta animales muertos han encontrado en las bolsas que entrega PDVAL al pueblo.

Esta operación la ponen en práctica luego de detener a los dirigentes de esta red de mercados hace unos días. Aseguran que las mafias están dentro, pues son los gerentes y subgerentes de los Abastos Bicentenarios los primeros en acaparar para vendérselos luego a revendedores y bachaqueros, dicen desde el Gobierno.

Según anunció el ministro, los 965 funcionarios, lograron detener a 49 jefes de la red de los Abastos Bicentenario por acaparar los productos y venderlos luego en el peor estado de descomposición.

Mientras tanto, largas colas hacen los venezolanos esperando que algún producto regulado y desaparecido de los anaqueles, lleguen a sus manos. Habrá que ver si la detención de la parte más delgada de la cadena es la solución para que se encuentren los alimentos de consumo básico en los mercados.

Por lo pronto, los que se benefician de las políticas de importación del gobierno y reciben dólares preferenciales para surtir de alimentos a un país sin producción, no han sido ni siquiera nombrados por las autoridades.